9/14/2016

LOS RETOS DEL CIDER Y DE LOS EGRESADOS EN EL POSACUERDO

Presentacion del Dr Edgar Reveiz durante la ceremonia de graduación- Centro Interdisciplinario de Estudios sobre Desarrollo (CIDER

Agradezco a la Universidad de los Andes, a las directivas y profesores del CIDER, el honor que me han hecho al escogerme para que me dirija a ustedes en esta ceremonia de graduación, cuando el CIDER está próximo a cumplir 40 años de su fundación.

Siempre he estado comprometido con este centro desde su creación, a la cual contribuí como profesor, decano de la Facultad de Economía y director del CEDE de la Universidad de los Andes.
Ahora, permítanme ustedes tratar dos temas fundamentales: 

1) el CIDER pionero de la planeación regional en Colombia y 
2) los retos del CIDER y de los egresados en el posacuerdo.




1. El CIDER pionero de la planeación regional en Colombia

Efectivamente el CIDER fue pionero de la planeación regional y nació como un proyecto de colaboración entre los profesores de las facultades de economía, ingeniería, ciencia política, administración y arquitectura de la Universidad de los Andes, dentro del marco de un convenio celebrado entre esta Universidad y el Instituto de Estudio Sociales de la Haya, Holanda ISS, en el periodo académico 1977- 1978.

No voy a detenerme en las condiciones que rodearon la creación ni en el enfoque que tuvimos quienes diseñamos los programas y su rico proceso de emergencia en la Universidad durante 40 años, pues este lo describí en un artículo denominado “El CIDER: modelo de investigación y docencia para el desarrollo regional y la descentralización” que está próximo a salir en un libro de la Universidad.
Quiero sí recordar algunos de sus más importantes logros, como ha sido la formación de más de 1900 egresados que han enriquecido, conjuntamente, con otros programas universitarios, la visión, la teoría y los métodos del desarrollo territorial, incorporándole las dimensiones de medioambiente, equidad, género y desarrollo, instituciones y conflicto.

Hoy, en 2016, el programa se diversificó y adaptó a las necesidades del mercado regional y urbano; cuenta con una maestría en estudios interdisciplinarios sobre el desarrollo; una especialización en Estado, políticas públicas y desarrollo que, desde 1997, ha formado más de 350 egresados; una especialización en gestión regional de desarrollo, que desde su creación, ha graduado más de 124 egresados y una especialización en Organizaciones, responsabilidad social y desarrollo, que surgió en 2005 y en la actualidad ha formado más de 168 egresados. Este resultado ha sido posible gracias a que el CIDER ha contado con la capacidad intelectual e institucional de importantes intelectuales vinculados a universidades de Colombia y del extranjero.

A este logro debe agregarse el gran número de investigaciones que ha realizado el CIDER durante su existencia, que comenzó con la investigación germinal que hicimos desde su fundación en colaboración estrecha con el programa SIPUR (Sistema Integral de Planificación y Regional) y el DNP sobre el Desarrollo regional integrado para la costa atlántica.    
      
2.      Los retos del CIDER y de los egresados en el posacuerdo
Debo hacer énfasis en la oportunidad y responsabilidad que tiene el CIDER y ustedes como egresados, en la construcción del instrumental para que la paz llegue a feliz término, cuya refrendación del Acuerdo final para la terminación del conflicto y la construcción de una paz estable y duradera, que no pongo en duda, será aprobada en el plebiscito del 2 de octubre.
Esta es una gran ocasión para consolidar el desarrollo regional, ya que los acuerdos por la particularidad de Colombia, deben hacerse principalmentedesde el territorio.
Quiero poner a consideración de ustedes algunos de los aspectos claves que deben tenerse en cuenta con la nueva realidad política.

a.    Hacia un nuevo campo colombiano: reforma rural integral.
Esta es la coyuntura para dar solución al viejo problema del acceso y uso de tierras improductivas, la formalización de la propiedad, la frontera agrícola y la protección de las zonas de reserva dentro del marco de la Constitución de 1991. Los planes nacionales para la reforma rural integral deberán hacerse coherentes con los planes departamentales y con los POT.

b.    El Ordenamiento territorial del siglo XXI, como está expuesto en mi libro “El Estado estratega para el ordenamiento territorial”,debe contemplar una estrategia que se refiera tanto al espacio como al territorio, este último como parte del primero.

Dicho enfoque responde a la gran complejidad de la globalización y a que buena parte de los recursos de la nación tienen que ver con el territorio, como lo define el artículo 101 de la Constitución:

“El subsuelo, el mar territorial, la zona contigua, la plataforma continental, la zona económica exclusiva, el espacio aéreo, el segmento de la órbita geoestacionaria, el espectro electromagnético y el espacio donde actúa, de conformidad con el derecho internacional o con las leyes colombianas a falta de normas internacionales”  (CPC, Artículo 101[1]).

La visión de Colombia debe ser global y no parcial. Los intereses nacionales deben estar por encima de los conflictos de minorías por las regalías y de las luchas partidistas que le hicieron perder 71 000 kilómetros cuadrados de mar territorial a Colombia en San Andrés y Providencia.

c.       Una política nacional de ordenamiento territoriales indispensable poner en marcha, que tenga la virtud de definir los usos de la tierra a nivel nacional e instituir un conjunto de instrumentos administrativos e incentivos territoriales para lograr el desarrollo ordenado del país, que permita reconstruir las zonas más afectadas por el conflicto, al mismo tiempo quedesarrolle la competitividad nacional de otras regiones para la globalización. Esta estrategia fue utilizada en la posguerra en Europa después de la Segunda Guerra Mundial.

El POT tiene la ventaja de enmarcar las actuaciones del Estado y de los entes territoriales a través de una estrategia nacional,que debe balancear el poder regional con el nacional, ya que no se puede fortalecer lo local, debilitando lo nacional o fortalecer lo nacional agotando lo local.

El Estado, por su parte, debe cumplir urgentes funciones complementarias que movilicen a la nación y sean jurídicamente viables así:

“la organización territorial del Estado que en cooperación con la sociedad civil actúa vigorosamente, con transparencia, legitimidad y legalidad, para corregir las disparidades territoriales y sociales  –el Estado providencia–, potencia el liderazgo de Colombia y la competitividad en la economía mundial –el Estado estratega–, fortalece la democracia y la descentralización en el orden local y protege los derechos humanos fundamentales –el Estado protector–preservando los valores multiculturales y el medio ambiente en la ocupación de la población sobre el territorio y el espacio nacional, en una sociedad expuesta a riesgos variables y crecientes –el Estado regulador de riesgos[2]

d.      Colombia es un Estado social de derecho, según la Constitución de 1991, organizado en forma de república unitaria descentralizada, con autonomía de sus entidades territoriales, democrática, participativa y pluralista, fundada en el respetode la dignidad humana, en el trabajo y solidaridad de las personas que la integran y en la prevalencia del interés general (Artículo 1).

El reconocimiento multicultural en Colombia es una riqueza nacional, pero ha llevado a que los principios republicanos de libertad, igualdad y fraternidad en los cuales prevalece la igualdad de los ciudadanos ante la ley, una sola ley, basada en los derechos universales a servicios públicos mínimos según el PIB per cápita de cada país, sean recibidos en igualdad de condiciones por todos los ciudadanos, esté vulnerado.

El multiculturalismo no puede violentar el principio republicano. En muchos países, el multiculturalismo se ha convertido en una religión política, que ha creado graves problemas a la unidad nacional e irreparables conflictos internos[3].

La lucha de clases ha sido reemplazada por el conflicto multicultural y más recientemente por la lucha o conflicto de los centiles, a lo que ha conducido los extremismos del modelo neoliberal.

Debe evitarse un modelo extremo que ha propagado el clientelismo y la corrupción más nefastos, como es competir por los fondos públicos a través de una lucha feroz por regalías, Sisbén (más de 35 000 000 millones de Colombianos) y recursos del Estado, partiendo delos tejidos de raza, minorías étnicas, marginados, orientación sexual y religiosa, habitantes de calle…

Un modelo que equilibre los valores republicanos con la realidad multicultural, sin que ésta se convierta en religión política, es fundamental para aclimatar la paz a largo plazo y destruir las estructuras clientelistas y corruptas que minan a Colombia.Una nación no es un conjunto de “encierros humanos” en los que no se comunican unos con otros, como se registra enlos conjuntos residenciales de las ciudades, en las organizaciones territoriales criminales y con los señores de la guerra que no permiten la libre circulación regional, las zonas de reserva campesina, las ZIDRES,…vistas como entidades defensivas.

La organización social deseable debe tener en cuenta el margen que proporciona la realidad tributaria, proyectada a30 años, para satisfacer de manera universal unos servicios de educación, salud y medio ambiente, acordes con el desarrollo nacional yvista desde el ángulo de los deberes y no solo de los derechos.  Este modelo podrá generalizar las interesantes políticas de padrinazgo compensatorioque se adelantan como aquella de Ser pilo paga, programa que permitirá en gran escala fortalecer el desarrollo regional.

Para financiar e instrumentar un modelo como este se requiere de “ciudadanos verdaderos”, que paguen sus impuestos con estándares de la OECD. Y la participación decidida de las Universidades en apoyar en el territorio la lucha contra la corrupción. Podría, entre otras iniciativas, crearse cátedras electivas en las Universidades para los estudiantes que cursen semestres avanzados para que funcione como una auditoría interdisciplinaria administrativa y fiscal de todos los proyectos que estén en el banco de proyectos y que sean financiados con el uso de regalías. Estas prácticas generarían créditos académicos a los estudiantes.

e.       Una política territorial para promover la actividad productiva, particularmente la agricultura y la industria, el turismo y la logística, es necesaria para reconstruir el país desde el territorio.

Otros países han mostrado que con estrategias de polos de competitividad es posible integrar y desarrollar el territorio, a través de proyectos concretos, que unan los intereses de pequeños y grandes empresarios, las universidades, los centros de investigación,los entes territoriales si se creanlos polos que respondan a las ventajas competitivas de las regiones. El modelo de entregar los fondos de ciencia y tecnología a los gobernadores y a los OCAD, ha fracasado por la politiquería. Se requiere, pues, una política industrial territorial, más allá de la política industrial ventrílocua que parece tener el Gobierno Nacional.

**********

En conclusión, para obtener la paz estable y duradera se requiere desarrollar dos puntos que no están contemplados en los acuerdos: la estrategia nacional de ordenamiento territorial y la lucha frontal contra la corrupción.

Felicito de manera muy especial a los egresados,a los padres de familia y a los profesores del CIDER y de la Universidad por el gran esfuerzo conjunto y silencioso que han realizado para que 55 nuevos egresados entren a su vida profesional con la esperanza de una paz estable y duradera.




[1][1], página 54 del Estado estratega para el ordenamiento territorial
[2] página 48 del Estado estratega para el ordenamiento territorial
[3]Bock-Côté, M. (2015). Le multiculturalismecommereligionpolitique. Gallimard.

8/03/2016

LA TRANSGRESIÓN MORAL DE LAS ÉLITES Y EL SOMETIMIENTO DE LOS ESTADOS






INTRODUCCIÓN


El propósito del libro, dentro del marco de la economía política, es hacer comprensible, inteligible y visible, la corrupción, la captura y la cooptación del Estado [1] en el mundo global. La Co, Ca, Coop E es una estructura global, que tiene configuración holística y epidemiológica, es una gran amenaza para la democracia y el capitalismo planetario. Descubrirla permite combatirla, haciendo el poder legítimo y legal y visible.

En este escrito busco integrar la Co, Ca, Coop E al núcleo de la economía política posmoderna y a la teoría del desarrollo multidimensional.
Las relaciones mundiales hasta el derrumbe del comunismo eran legibles desde el punto de vista social: la lucha fordista entre el capital y el trabajo, basado en los enfoques de Marx. Tras el neoliberalismo, las relaciones de los Estados-nación y del desorden mundial son legibles a través del monopolio de la tecnología, las guerras asimétricas, la Co, Ca, Coop E y la desigualdad. Prima el enriquecimiento sin límites morales, la utilidad de los accionistas y la acumulación del ingreso y el capital, el poder y la eliminación de riesgos del 0,1% privilegiado de la población. Ninguna de estas fallas puede leerse, ni resolverse globalmente, sin el concurso de las otras. El “hueco negro” se focaliza en el colapso de los sistemas de justicia social y de administración de justicia, por la crisis de valores y la ausencia de una justicia internacional.

Como proceso holístico, la Co, Ca, Coop E debe entenderse así:

 La corrupción (Co) en la mayoría de los países, incluida Colombia, es un rasgo cultural, con su propia línea de base. Es válido el concepto de Maquiavelo de que en una sociedad (cité) corrupta, ni las leyes, ni las instituciones más poderosas, pueden reprimirla… En una sociedad con alto grado de corrupción, las nuevas leyes no tienen efecto porque los comportamientos ad hoc las corrompen [2]
.
 La captura (Ca) de las instituciones de los Estados está asociada con la corrupción. Es la corrupción institucionalizada con sometimiento del Estado o el territorio por fuerzas legales o ilegales. Pero no necesariamente cooptada con algoritmos y fractales, conyugramas y delfinazgos, privilegios económicos y genealógicos. Las actuaciones ilegales de C e IC para influir en la formación de las leyes, las políticas y la reglamentación del Estado a cambio de pagos ilícitos – con carácter privado – a los funcionarios públicos, implican no cumplir la Ley, organizan un mesocontrato, violan la competencia y la democracia.

 La cooptación (Coop) está asociada con la captura del Estado y la corrupción entre muchos agentes y principales. Se formaliza con algoritmos y fractales [3]. Es un hecho social total, compromete la voluntad de las élites gobernantes y precisa de la existencia de un fuerte poder cooptante. La captura y la cooptación se han extendido sobre la cartografía de la corrupción en Colombia y posiblemente en muchos otros países [4].

Todas muestran la distancia perversa entre el mundo político y la sociedad. La mala-representación es evidente, existe una brecha gigantesca entre el momento electoral y el momento gubernamental [5].
El sistema político y económico está basado en la legitimidad democrática, un poder administrativo que actúe en función del interés general y un sistema electoral neutro e imparcial, condiciones que poco se cumplen por la parcialidad y corrupción de muchos funcionarios y del sistema electoral. Más aun, cuando en América Latina y África, se ha convertido en costumbre el asalto constitucional, que consiste en manipular cambios constitucionales por parte de los presidentes y sus prosélitos para hacerse reelegir indefinidamente. El ex presidente Blaise Compaoré de Burkina Faso, que llegó al poder mediante un cruento golpe de Estado en 1987, acaba de ser derrocado por un movimiento popular en noviembre de 2014, tras fracasar en su último intento para permanecer en el poder.
La legitimidad electoral es insuficiente por la corrupción y la mala representación.

Existe demanda ciudadana creciente por la legitimidad de imparcialidad – en qué tipo de instituciones se deposita la confianza pública, en los poderes del Estado, las ONG, los grandes intereses privados (el sistema electoral, los contratos del Estado, los conceptos sobre riesgos nucleares o sobre grandes proyectos de infraestructura…) ; sobre la legitimidad de reflexión que consiste en colmar la brecha entre el momento electoral y el momento gubernamental, con participación democrática efectiva y rendición de cuentas de la clase política y los gobernantes; o también, la legitimidad de proximidad de la descentralización, que se convirtió en el más oscuro y corrupto clientelismo en un sinnúmero de países.

La cooptación del Estado, como la justicia, tiene las dos caras de Janus, la coincidentia oppositorum (coincidencia de opuestos).

En una cara, moralmente positiva, la Coop E es una técnica de resolución de conflictos, que nace como la justicia, cuando los hombres o los grupos tienen un poder más o menos igual, sin superioridad neta reconocible en el conflicto. El carácter de trueque que podría ser el potlatch, por el instinto de conservación, es el carácter inicial de la justicia, igual de la cooptación [6]. Vista así, como se ha utilizado en Colombia, en donde ha habido cinco grandes momentos políticos de intento o realización de la cooptación desde fines del siglo XIX – la regeneración (1885-la Guerra de los Mil Días); el Frente Nacional Ampliado (1958-1978); la cooptación del M-19 con la Constitución de 1991; la cooptación ad hoc del narcotráfico hasta la década de los años 90 y después de ella, que entregó a paramilitares, narcotraficantes guerrilleros y políticos corruptos el poder local y el ensayo de cooptación de las FARC (después de 2012) – que son second best, ya que reemplazan el sistema democrático y la meritocracia.

Este tipo de cooptación hace muy inestable el sistema a largo plazo, ya que protocoliza la ilegitimidad de imparcialidad en la evolución social. Ha sido aplicado a la elección de magistrados en el poder judicial, al equilibrio entre los poderes del Estado (ejecutivo, legislativo, judicial y órganos de control) mediante conyugramas y delfinazgos, privilegios económicos y genealógicos; la auto cooptación circular ha regido el sistema de elección de dignatarios de la Federación Nacional de Cafeteros, la institución más antigua de Colombia; ha gobernado la elección de mandatarios en los consejos directivos de las grandes universidades privadas; y ha influido en la práctica de los turnos de los sectores líderes en los planes de desarrollo de Colombia hasta la globalización,…[7]
En la otra cara, moralmente negativa, la Coop E se puede asimilar a una técnica soft de golpe de Estado, en el sentido de Malaparte [8]. Es la cima y el resultado holístico de la Co, Ca, Coop E, un proceso de largo plazo. Los grupos IC comenzaron, primero, aumentando la línea de base de la corrupción al crear su propia cultura. Después, prosiguieron con la captura parcial de las instituciones y las regiones disfrazadas de demócratas. Lograron, finalmente, la cooptación del poder y del territorio, al usar el valor de amenaza contra los ciudadanos. Se consolidan, así, tres sociedades C, NC e IC que, en conjunto, negocian la configuración del futuro Estado.

Los ciudadanos de bien sufren pues la democracia es capturada por las fuerzas IC, se retorna contra sí misma y contra los ciudadanos – ya que IC capturó parte del poder del Estado – que han respetado las leyes. La gran paradoja consiste en que utilizar el voto democrático para elegir dignatarios de la Justicia y de los órganos de control, en vez de la cooptación, haría caer estos poderes ineluctablemente en manos de IC, por la corrupción, la cooptación del poder local y el poder del dinero para comprar votos.



En cuanto a la composición de la obra, dividí el libro en cinco grandes partes.

 En la primera parte, básicamente teórica y de método, defino la Triple Sociedad C, NC e IC en el marco de la sociedad global. Los avances con relación a mis anteriores trabajos son:

 Desarrollo el concepto de línea de base de la Triple Sociedad, con referencia al enfoque dualista de Lewis y Ranis-Fei.

 Muestro, basado en textos de Democratizar para sobrevivir (1989), de qué manera surgió la economía subterránea, guerrillera y paramilita; cómo se recompuso el poder político y económico y cómo produjo la implosión de la plácida sociedad cooptada que existía en los años 80.

 Expreso claramente, al cotejar con el modelo de Williamson, cómo la Triple Sociedad se integra en el sistema de gobernabilidad de los Estados- nación y convierte el Estado en mercado.

 Caracterizo en forma precisa las subsociedades C, NC e IC y los mesocontratos en sus dimensiones política y sociológica, jurídica, antropológica, económica, financiera y tecnológica.

 Expongo cómo surgen los mesocontratos como sistema multi-agente o multi-lobbies, legales e ilegales, de C, NC e IC, que actúan como agentes inteligentes, con diferentes grados de conciencia y condiciones de existencia. Con la globalización, los Estados- nación se recompusieron creándose fuertes estructuras de Co, Ca, Coop E, según la importancia de C, NC e IC, en cada uno de ellos.

Estas subsociedades tienen diferentes pesos y la Co, Ca, Coop E, diferente perímetro y niveles de organización.

 Con relación a mis estudios anteriores, basándome en Polanyi, agrego la Co, Ca, Coop E como un nuevo mecanismo de funcionamiento de las sociedades, complementario de los ya aceptados como el intercambio, la reciprocidad y la redistribución. Igualmente, de qué manera los mesocontratos legales e ilegales sustituyen las institnuciones formales (decretos, leyes, Constitución).

 Muestro cómo, desde el ángulo antropológico, los procesos decisorios y los mecanismos de funcionamiento de los Estados modernos son resultado de una visión holística que integra el Nkonde – pacto no escrito – el potlatch – sistema de dones y contra dones – los lobbies – instrumentos para capturar regulaciones, leyes y normas – y los mesocontratos – Co, Ca, Coop E y su flujo de decisiones.

 Mi análisis teórico agrega la visión simbólica del Estado en tres niveles como un proceso de autoorganización de la relación público-privada.
– El primer nivel explica cómo emergen, funcionan y se reproducen los mesocontratos de C, NC e IC al crear verdaderas cartografías de éstos y de su proceso evolutivo.
– El segundo evidencia cómo se hace el juego político de estos mesocontratos en que el Estado es un mercado y los mercados, los grandes poderes financieros internacionales que actúan como Estado global.
– El tercero, muestra cómo se construye la conciencia simbólica de lo público, antes y después de los años 90, con una verdadera involución de la democracia en el último periodo. Los mercados desplazaron la ética, los cambios no surgen de momentos ético-políticos sino de momentos políticos que resultan de los más fríos intereses de la guerra, el dinero y la concentración del poder. De allí, que consideré importante mostrar la evolución de las éticas del Estado colombiano en relación con tres momentos históricos: capitalismo político o el Estado como mercado (1950-1991), constitucionalismo o el mercado como Estado (1991-2001) y la autorregulación y el capitalismo mafioso (2001- hasta hoy).

 Tras 25 años de neoliberalismo, en muchos Estados- nación se ha producido el desmantelamiento de la democracia a través de la involución de importantes logros alcanzados:

1. La sociedad civil se sometió al Estado y al poder del dinero.

2. El Estado y la sociedad civil en muchos países fueron sometidos a oscuros poderes religiosos fundamentalistas, que disponen de grandísimos recursos financieros.

3. El poder político se sometió a los grandes grupos financieros y económicos, concentrándose el poder y generando la captura de los grandes reguladores.

4. La corrupción destrozó los vínculos entre la democracia y el capitalismo , sometió al Estado con los poderes del dinero.

5. El ciudadano – recortada su intimidad y libertad – fue sujeto a los intereses políticos de los Estados, de los grandes grupos financieros, militares y a los poderes de la mafia.

 Identifico un patrón de siete sistemas epidemiológicos de la Co, Ca, Coop E, que coexisten con diferente intensidad en todos los Estados- nación: la corrupción del sistema político, la corrupción de la justicia, la corrupción del narcotráfico y el mercado de la repugnancia, la corrupción en la contratación público- privada (P/P), la corrupción en la contratación privada transnacional, la corrupción en el sector de la salud y la corrupción en la manipulación de la información privilegiada.

 Introduzco un nuevo paralelo entre los genes y los mesocontratos, estos últimos como códigos de conducta cultural (CCC): incluyo el estudio de los mesocontratos como hábito mental; como unidad básica de mutación, información y know-how simbólico y jurídico, económico y financiero, social y ambiental, que facilita a C, NC e IC capturar y manipular el poder del Estado en diferentes órdenes territoriales; como instituciones egoístas de C, NC e IC, que buscan mecanismos de privilegio y aseguramiento frente al Estado, y vulneran el interés público.

 Estudio los tipos y las redes de los mesocontratos y el mercado de opciones que éstos generan, visualizados en un árbol de riesgo institucional del emprendedor. Con relación a C, NC e IC, los mesocontratos representan el orden político; las opciones son el orden económico, que está ligado con los privilegios y el aseguramiento que buscan algunos sectores; las regulaciones son la “caja negra” del sistema y el objeto principal de la Co, Ca, Coop E por parte de las tres subsociedades.
Añado la visión de que la Co, Ca, Coop E y la distancia al centro del poder se parece a los bienes raíces, ya que la ubicación en el espacio del poder define su valor. Distancia que es diferente en EE.UU (Wall Street, complejos petroleros, industria farmacéutica, complejo industrial-militar) en Rusia y China (oligarquías económicas y políticas), Corea del Sur (poder militar y chaebols), etc.

 Para entender los mesocontratos agrego los conceptos de la sicología y filosofía de Beck, Graves, Wilber sobre los sistemas holísticos y la espiral dinámica para resaltar el hecho que diferentes épocas producen diferentes mentes y conciencias y que, en el mismo periodo o época, coexisten diferentes culturas y valores, metas buscadas y paradigmas, sin que ninguna de ellas sea superior a la otra. Esta teoría es consistente con mi visión de la economía política de la complejidad, que resalta que la fuerza endógena emerge de los Mesocontratos, o los contratos que sobreviven en el proceso evolutivo del desarrollo.

 Resalto que las reformas del Estado no han explorado ni actuado sobre las externalidades entre las instituciones, en la lucha contra la Co, Ca, Coop E. Por eso, la “ratica” de la Transformación del Panadero de Prigogine, circula libremente entre muchas instituciones. Los mismos funcionarios corruptos aparecen reciclados. Es útil incluir en las reformas de los Estados- nación, el análisis transversal de la coevolución institucional que cobija, al menos, cinco patrones: la coadaptación, la coevolución, la evolución paralela, la evolución convergente y la bifurcación [9].

 En la segunda parte, basado en Wilber y en mis propias teorías, despliego una visión holística de la Co, Ca, Coop E en su relación con las élites gobernantes, los mesocontratos y la Triple Sociedad.

 Descubro que los países reales, después de la crisis ético-política, clásica, sistémica, de confianza y de legitimidad mundial del 200811 que aún no ha terminado, están tendiendo hacia dos modelos límites: las sociedades o países con individuos y corporaciones Estado-dependientes (modelo francés y Europa Latina, latinoamericano, asiático,…) y las sociedades o países con individuos y corporaciones mercado-dependientes (países anglosajones, hoy dependientes de la captura del Estado,…). Cada modelo singularizado con evolución peculiar de la Co, Ca, Coop E.

 Introduzco la idea del análisis holístico en cuatro cuadrantes, a la Co, Ca, Coop E: 1) las dimensiones subjetivas (intencionales), 2) objetivas (de comportamiento), 3) inter-subjetivas (culturales) y 4) inter-objetivas (sociales), relacionando la Co, Ca, Coop E con la Triple Sociedad. En los cuatro cuadrantes (Gráfica 23) se explican cuatro tipos distintos de holoarquía o secuencias holísticas, que revelan la estructura y el proceso evolutivo de la Co, Ca, Coop E.

Los cuadrantes se leen así:
Los niveles de conciencia y del desarrollo humano y económico están relacionados con la calidad de las instituciones y el grado de deterioro de Co, Ca, Coop E. (Cuadrante I). A medida que mejora el nivel de conciencia, debería disminuir la Co, Ca, Coop E. El IDH del PNUD no incorpora los grandes avances que se han hecho en los estudios de los niveles de conciencia.
La evolución del tipo de conductas (legales e ilegales, legítimas e ilegitimas, visibles e invisibles) que impiden el funcionamiento de la democracia y la libre competencia. (Cuadrante II).
La peculiaridad cultural, medida por la importancia que tiene C, NC e IC en cada sociedad, y la “división del trabajo de la corrupción” [11], tipos de delito y externalidades entre estos, que manifiesta cada cultura. (Cuadrante III).

La visión sistémica en cada Estado- nación y en el orden internacional, que explica la estructura y el funcionamiento de la holoarquía de la Co, Ca, Coop E, con sus propios niveles de organización, perímetro (extensión y profundidad) y ciclos. (Cuadrante IV)

 Estudio en la Co, Ca, Coop E, el concepto de centro de gravedad cultural, que actúa como un imán. Es un regulador del desarrollo que arrastra al individuo hacia arriba, hacia el nivel promedio, al depender de la estructura de riesgos de cometer delitos y de su nivel de conciencia y formación ética y moral.

 Descompongo la visión holística de la Co, Ca, Coop E en sus componentes, basándome en estudios previos y en mis trabajos. Cada componente fue analizado con tres enfoques: la visión, para deducir la estructura conceptual de quienes se han ocupado del tema y de quienes cometen los delitos; las etapas, al ilustrar el caso colombiano que, en el fondo, recoge una evolución global; y la estructura sistémica de la Ca, Co, Coop E, que me lleva a mirar tres temas fundamentales.

– En la corrupción muestro la fractura de los vínculos entre la democracia y el capitalismo. Los datos de los últimos diez años de Transparencia Internacional señalan cómo los partidos políticos y el Parlamento son percibidos como las instituciones más corruptas en la casi totalidad de países.

– En la captura y los mesocontratos, el hecho global estilizado más importante ha sido la ruptura del equilibrio de poderes y la captura por los grandes lobbies financieros del núcleo del poder.

– La cooptación y los mesocontratos, me llevan a profundizar un tema generalmente olvidado: la genealogía del poder y la criptología de las instituciones.

 Otros temas relevantes son la mesotrayectoria del poder cooptado regional y la captura de los reguladores. He tratado de clarificar cómo se relaciona lo local, lo meso y lo global para hacer legible la Co, Ca, Coop E. La captura de los reguladores es la “caja negra escondida” de la Co, Ca, Coop E, ya que, por el bajo perfil que estos muestran ante la opinión, hace que las investigaciones se focalicen en los políticos más que en los reguladores, o en la “puerta giratoria”.

 Ilustro con la historia colombiana, la dinámica de la Co, Ca, Coop, E. Miro el proceso evolutivo de los partidos hegemónicos – el liberal y el conservador –usando la soft guerra en la historia republicana hasta desembocar en los señores de la guerra (narcotraficantes, paramilitares, bandas criminales (Bacrim), guerrilla y políticos corruptos), en los años 80. No desapareció, pues, el CCC del siglo XIX en que la violencia era una tecnología para que las élites políticas compitieran por las rentas derivadas del poder, entre ellas las bonanzas de los commodities. Se fueron sucediendo las bonanzas cafetera, del narcotráfico, mineroenergética, respecto a las cuales las élites legales e ilegales compitieron despiadadamente para apropiárselas, hasta convertirse todos en fuerza de ocupación de la democracia. Esta tecnología de la violencia o técnica soft de golpe de Estado se intercaló pendularmente con los cuatro momentos clave de cooptación que intentaron las élites para resolver la violencia y los graves conflictos políticos que describo. Todos ellos, han sido más treguas que pactos sociales permanentes, ha continuado la violencia porque no se ha corregido la Co, Ca, Coop E.

Los señores de la guerra, funcionan hoy así:
“Los protagonistas del conflicto armado se han convertido en señores de la guerra y tienen seis características principales: Poseen derechos de propiedad exclusivos sobre la guerra y la paz. Manejan directamente o poseen acceso privilegiado a las decisiones de una organización militar. Tienen los medios financieros necesarios o pueden incidir sobre la asignación de los recursos para operar la organización militar. Controlan mediante coaliciones, centros de decisión del Estado y territorios. Tienen acceso o controlan medios de comunicación que les permiten difundir sus objetivos y manipular sus clientelas. Además, actúan como Estado porque cobran impuestos y vacunas ilegales a empresarios y ciudadanos”[12].
El pueblo colombiano se mostró conformista y el conformismo aliado a la violencia inercial desembocó en el horror.

 Ilustro la compleja dinámica de los ciclos de los commodities en su relación con la Co, Ca, Coop E, las hegemonías políticas y los señores de la guerra en un texto inédito, con el que creo contribuir a explicar la dinámica política de Colombia. Incluyo también los peculiares procesos de ajuste de la sociedad colombiana: la población, el territorio, las instituciones, la política económica y la administración de justicia.

 La distinción entre drama y tragedia está siempre presente en la discusión de la legitimidad de las elites en conflicto. Albert Camus, para examinar la historia de la violencia, establece la diferencia entre drama y tragedia: en la tragedia las dos fuerzas son igualmente legítimas, igualmente armadas de razón; en el drama, al contrario, una sola es legítima. La tragedia es ambigua, el drama es simplista. En la tragedia cada fuerza es al mismo tiempo buena y mala; en el drama una es el bien y la otra es el mal [13]. Y, ¿si en la tragedia, las dos fuerzas y todas las participantes en el conflicto armado se vuelven ilegítimas? Es tema clave en la discusión entre el gobierno Santos y las FARC sobre la reparación a las víctimas. ¿Quiénes son las víctimas y quiénes los victimarios?

 La tercera parte agrega al razonamiento de la Co, Ca, Coop E, temas fundamentales:

 Una tipología, todavía incompleta pero dinámica de seis tipos de Estado, según las élites y los agentes que capturan el Estado, su principal fuente de financiación ilícita, las instituciones capturadas o amenazadas, la extensión de la captura territorial, la clasificación de los Estados en relación con su ranking de corrupción e IDH.
Más allá de la tipología, el objetivo es realizar el análisis sistémico de la metropolización de la corrupción, que articule, por tipo de delito (o clúster de delitos conexos) las redes jerárquicas delincuenciales en diferentes espacios territoriales, desde el paraíso fiscal hasta las grandes metrópolis. Es una representación simbólica y operacional, que muestre las externalidades negativas que produce la involución moral de las sociedades, los mercados y los Estados. Es la teoría simétrica de la involución de los polos de desarrollo.

Reuno y articulo, por primera vez, las tres dimensiones holísticas territoriales de los mesocontratos en Colombia, en el orden nacional, de Estrategia Nacional de Ordenamiento Territorial y de Bogotá D.C., así:

 El primero, el orden nacional. Presento y explico cómo se crean y expanden los mesocontratos entre las élites y las redes de C, NC e IC; de qué manera se realiza el juego político del Estado como mercado – el "shadow state" o el “shadow banking system”–, o sea el proceso real de toma de decisiones en el Estado y en el sistema financiero, su lógica de desviación de la acción colectiva a través de los mesocontratos para sustituir la Constitución y las leyes; cómo se forma la conciencia simbólica de lo público al incluir aspectos filosóficos, simbólicos y funcionales.

 El segundo, en el orden territorial. En El Estado estratega para el ordenamiento territorial (2013) muestro cómo:
“El territorio de Colombia como su sociedad están fragmentados, cooptados y son excluyentes. Nuestro Estado está cooptado por grandes élites, lobbies y grupos legales e ilegales. La fuerza unificadora es la corrupción, su “pegante” simbólico ad hoc principal. La violencia, la codicia, la corrupción, la política de los señores de la guerra y el cambio climático son amenazas para la democracia, la unidad nacional y el territorio” [14].

 El tercero, en el orden metropolitano con el ejemplo de Bogotá D.C la Co, Ca, Coop E se refiere a la lucha de las élites de C, NC e IC por controlar los atributos urbanos mediante estructuras y redes de corrupción. Respecto a diferentes mesocontratos: de Tipo I, II y III [15].

 Hago un esfuerzo para aplicar mis conceptos de la Triple Sociedad y de la Co, Ca, Coop E para mostrar la validez de la teoría.

Los países escogidos han sido los que generaron la crisis de 2008 (Estados Unidos y la Unión Europea); los antiguos países comunistas emergentes con alto grado de Co, Ca, Coop E (Rusia y China); los países con fuerte tradición democrática (Francia, Italia y Grecia); los países que nacieron de dictaduras militares y tuvieron gran éxito económico sin lograr consolidar la democracia (Corea del Sur); y los países islámicos divididos entre los países árabes o islámicos nacionalistas que han hecho o con alto riesgo de implosión (Egipto, Iraq, Libia, Siria, Argelia) y los países árabes o islámicos autoritarios manejados por oligarquías o clanes familiares o religiosos (Arabia Saudita, Qatar, EAU, Omán, Irán).

 En la cuarta parte analizo las teorías del bienestar y el crecimiento, los límites del SCN y del IDH y reviso de qué manera las teorías económicas y las teorías del desarrollo han tratado los temas de la fragmentación de la sociedad (C, NC e IC), las instituciones formales, informales e ilegales, y la Co, Ca, Coop E, así:

 Las teorías neoclásicas ortodoxas (Arrow-Debreu & Solow, Buchanan) no toman en consideración en forma explícita la Co, Ca, Coop E ni la fragmentación de la sociedad. Son un costo social, colateral. Su análisis está centrado generalmente en las instituciones formales. El sector informal es satélite y/o residual del crecimiento. Sin embargo, Gary Becker [16] fue pionero en la teoría económica del crimen y Alvin Roth [17] en la teoría de los “mercados repugnantes”. El constitucionalismo de Buchanan pese al gran avance teórico en el entendimiento del papel del Estado y su relación con el orden Constitucional está focalizado en las instituciones formales, apartándose de la realidad.

 Las teorías clásicas con enfoque ético-político y social (Polanyi y Amartya Sen) tienen un enfoque innovador.

Polanyi criticó principalmente el hecho que el liberalismo económico como sucede con el neoliberalismo hoy separó y subordinó la sociedad a los mercados. Su análisis está centrado sobre las instituciones formales e informales, no sobre IC, aunque encabezó la crítica más fuerte contra el fascismo entre las dos guerras mundiales. Fue una forma de oponerse a la Co, Ca, Coop E, de los Estados totalitarios.

Amartya Sen aunque no critica explícitamente el neoliberalismo y la centralización del poder y el capital liga las posibilidades de desarrollo de una sociedad y de los ciudadanos con las libertades. Toma en cuenta las instituciones formales e informales, focaliza el desarrollo humano más en las libertades y la justicia, que en la utilidad, la renta y la riqueza. Sin embargo no explica cómo el ciudadano para ampliar sus libertades y capacidades usa o transforma una estructura social
fragmentada en C, NC e IC – con castas e “intocables” y con sofisticadas redes de Co, Ca, Coop E.

 Las teorías institucionalistas han hecho un gran progreso conceptual. Algunos de los análisis están centrados en las instituciones formales (Williamson, Aoki, Regulación, Commons); otros tienen en cuenta las instituciones formales e informales (North, Hodgson, Schmoller, Menger, Hayek). Generalmente, no consideran las instituciones IC, al lado de las instituciones formales e informales. Tampoco hay un análisis explícito sobre la Co, Ca, Coop E y su impacto sobre la dinámica del desarrollo.

 El enfoque de las Naciones Unidas sobre el HDR y el IDH basado y perfeccionado con los aportes de Amartya Sen han sido el más grande avance para medir el Desarrollo Humano y para facilitar la comparabilidad de los países. Hago una revisión completa de los informes HDR entre 1990 y 2013.
Otros hallazgos importantes se desarrollan al insistir en la necesidad de continuidad en las políticas propuestas, y en la urgencia de poner en marcha el Rapport de la Commission sur la mesure des performances économiques et du progrès social de Stiglitz, Sen y Fitoussi. Este informe otorga importancia al bienestar material referido a los ingresos y al consumo, más que a la producción. Con los recientes hallazgos de Piketty, se deberá conferir importancia al tema de la desigualdad y a la centralización del capital en el orden global y de los Estados- nación. También a los indicadores de ingresos de las actividades que están por fuera del mercado, en nuestro caso C, NC e IC que muchas veces no se recoge en las cuentas nacionales. Coincidimos en el estudio de las medidas del bienestar objetivo y subjetivo, que permitan relacionar los indicadores de desarrollo del IDH con los niveles de conciencia y de existencia de los países y entes territoriales.

 En la quinta parte, desarrollo mi propia teoría del surgimiento y evolución de las instituciones y de las sociedades C, NC e IC, al sintetizar en forma sinérgica la teoría del Well-Being con base en los mecanismos que las élites usan para redistribuir el ingreso y el patrimonio, el poder y los riesgos, al ampliar la visión de los clásicos.

El ordenamiento conceptual evolutivo incluye: los cambios de paradigmas y la creación del conocimiento sinérgico creativo; los actos creativos fundacionales – las grandes revoluciones que han generado estos cambios de paradigmas; la dinámica y forma de configuración de las principales organizaciones e instituciones de los Estados- nación y el surgimiento de la Triple Sociedad C, NC e IC en cada entorno cultural; los modelos de justicia social y administración de justicia de cada sociedad en relación con la Co, Ca, Coop E, con la Tasa de Cambio Moral y con las reglas que cada sociedad tiene sobre la proporcionalidad de la justicia o la relación de su propio sistema de justicia nacional con el sistema internacional; los conceptos construidos en el orden internacional y a nivel de cada Estado-nación de desarrollo multidimensional, al considerar las variables de generación I (ahorro, inversión, ingreso,…), de generación II (descentralización, justicia y violencia,…) y de generación III (variación, herencia y selección natural,…); la forma de articulación, en el orden global y de cada Estado- nación de la distribución multidimensional que logran C, NC e IC apoyadas por la Co, Ca, Coop E, de la propiedad y el ingreso, el poder y los riesgos.

 En cuanto a la naturaleza del conocimiento sinérgico-creativo en su relación con la Triple Sociedad, integro en el análisis de las instituciones, la visibilidad (Bobbio), la legitimidad (Allais) y la legalidad (Kelsen y otros autores); completo la visión de Polanyi, al incorporar la Co, Ca y Coop E a sus tres formas de vínculo del funcionamiento de las sociedades (intercambio, reciprocidad, redistribución); parto de la base que el Estado mismo es un mercado, que se compra y vende a través de los mesocontratos; y de que tres sociedades C, NC e IC compiten de manera visible e invisible, legal e ilegal, legítima e ilegítimamente por la captura, compra y venta de las instituciones (no sólo las empresas) del Estado, al comprar “distancia al poder”. Lo hacen a través de los mesocontratos, cuyo instrumento contractual y cuantitativo son las opciones, que capturan sectores o nichos de sectores y las regulaciones; concluyo que el nuevo capitalismo político de la globalización (NCPG) (lo político define lo económico, los privilegios de los sectores y “grupos de interés”) volvió a resurgir después de la crisis de 2008, con la desvergonzada captura del sector financiero internacional de las instituciones internacionales y de los Estados- nación.

 Muestro cómo los actos creativos fundacionales producen una fuerte redistribución del poder y los riesgos, el ingreso y el patrimonio. Llego a la conclusión que han surgido dos tendencias evolutivas de esquina del nuevo capitalismo político corrupto y mafioso.
Así, la autorregulación económica fortaleció la Co, Ca y Coop E, con una extraña forma de competencia y acumulación del ingreso y el patrimonio, del poder y los riesgos. La primera, con “Estado- privatizado” – donde la Co, Ca y Coop E es más visible – manejado por dinastías, políticos electos en nombre de fuerzas y grupos que capturan el Gobierno y el Estado (en Estados Unidos: Wall Street, Industria farmacéutica, petrolera y complejo industrial militar) o, en otros países en situaciones extremas, por fuerzas de ocupación de la democracia (políticos corruptos, guerrilleros, paramilitares, narcotraficantes,…) como ha sido la tradición en Colombia y en México desde el Frente Nacional y el PRI y en Egipto por las fuerzas armadas.
La otra variante, el capitalismo político, con “Estado-Estatizado” – en donde la Co, Ca y Coop E es menos detectable, pero más profunda y clandestina –, controlado por poderes autoritarios (que van desde monarquías hasta gobiernos populistas). Lo político subordina lo económico y, en muchos casos, adopta formas jurídicas próximas al capitalismo de Estado.

 Muestro el proceso evolutivo de la Co, Ca, Coop E en función de la Triple Sociedad, así: los mesocontratos describen la forma de reproducción de la Co, Ca, Coop E, en el orden internacional y nacional, regional y local.
Son hábitos mentales; factores de facilitación o de bloqueo del progreso; transmiten y copian los CCC de C, NC e IC; son sistemas de información y know-how simbólico y jurídico, económico y financiero, social y ambiental, que facilita a C, NC e IC, capturar y manipular el poder del Estado; son egoístas, ya que buscan mecanismos de privilegio y aseguramiento de grupos y redes C, NC e IC frente al Estado que vulneran el interés público.

 Doy prelación a la información hereditaria, que se transmite a través de la genealogía, (conyugrama, delfinazgo, criptología, algoritmos y fractales) para definir la emergencia, instrumentar el juego político y crear una conciencia simbólica manipulada de lo público a través de la Co, Ca, Coop de los mesocontratos, las opciones, los sectores y las regulaciones.

 Analizo la administración de justicia y la justicia social como núcleo alrededor del cual gira el juego político de las élites para redistribuir el ingreso y el patrimonio, el poder y los riesgos.

 Muestro que tras la caída del comunismo la justicia social se transmutó en administración de justicia. Señalo los riesgos de la justicia transicional calculada a la medida de los señores de la guerra. Insisto que la crisis de la justicia ha obedecido a la impunidad sobre la violación de los Derechos Humanos, la difusión epidemiológica de la corrupción y la violación del principio de separación de los poderes del Estado- nación. Reclamo que los riesgos de usar la Tasa de Cambio Moral [18] como lo hicieron todos los presidentes colombianos desde los años 80 para hacerse elegir o reelegir, constituía un alto costo para la legitimidad del sistema. O sea el uso de la administración de justicia para fines políticos, que sigue vigente como lo muestra el primer plano que ha tenido el proceso de paz y de cooptación de las FARC durante el proceso electoral de 2014; muestro en qué forma se pueden usar los mercados en la lucha contra la corrupción política.

 Otorgo importancia a la evolución de la teoría y la política fiscal en relación con las variables de generación I, II y III, y en qué forma la redistribución se hace por medio del mercado, del Estado, o de la violencia.
Analizo, basado en la fuerte polémica que suscitó el libro de Piketty20, las visiones contrapuestas sobre el origen de la desigualdad y las soluciones que se deben adoptar, entre ellas el combate de la Co, Ca, Coop E; Introduzco de nuevo la visión de la clase media y del Well- Being definido con base en la redistribución de los ingresos, la propiedad, el poder y los riesgos; otorgo gran importancia a la gestión de los riesgos de colapso de la tributación en países como Colombia por el crecimiento de las tres subsociedades C, NC e IC, que hace más permisiva la evasión de impuestos, aumenta los gastos militares, de seguridad y de justicia, para combatir a IC, que es la subsociedad que menos tributa, más el gasto público que genera para combatirla y frena la inversión productiva a largo plazo.

 Agrego a mis trabajos precedentes el estudio empírico del crecimiento económico de la Triple Sociedad en la década 2000-2010.

Así como es necesario corregir el crecimiento económico por el daño ambiental producido en el periodo (Cuentas ambientales) es también necesario corregirlo por la importancia de NC e IC, al tener en cuenta el gasto público futuro que será necesario para “destruir” parte de este crecimiento (los cultivos ilícitos, las empresas criminales, la captura del Estado por la mafia, etc.). A través del gasto militar, policial, de la Fiscalía y de la justicia, de reparación de víctimas… El Índice de Desarrollo Humano (IDH) de dos países iguales (con el mismo PIB per cápita y el mismo tamaño) debería también ajustarse por un factor que tenga en cuenta no haber vendido el patrimonio público.

El que preservó el patrimonio público tiene un IDH – como medida del desarrollo humano y de bienestar sostenible – más alto; o bien el mismo país, que vendió el stock y lo volvió consumo y que permaneció con el mismo IDH, retrocedió.
Igualmente presento un estudio de los tipos de inteligencia (Wilber) y los niveles de conciencia en relación con las tres etapas que identifico en el desarrollo del narcotráfico en Colombia entre 1980 y 2010.

Logro, así, consolidar la tendencia evolutiva entre 1980 y 2010. Las conclusiones fueron claras: en el período 1980-1990 (La Creación Destructora), C e IC fueron aliadas y crecieron acopladas; durante la década 1990-2000 (La Globalización de los mercados y el desplazamiento de la moral) el fuerte combate al narcotráfico y la crisis de finales de los años 90, hicieron que los intereses de C e IC se desacoplaran y que NC fuera muy afectada por la crisis; en la década 2000-2010 (El aluvión de la Co, Ca, Coop E y la democracia contra sí misma) decayó IC, mientras que C y NC crecieron apareados.

Confío el éxito del proceso de paz que se negocia entre el gobierno Santos y las FARC, que la estrategia de posconflicto permita crear una verdadera sociedad civil que fortalezca la democracia
[18] La Tasa de Cambio Moral es la aplicación de la teoría económica convencional al entendimiento de la evolución de la justicia. Con esta tasa se quiere significar el cambio relativo en la preferencia social que han tenido los gobiernos de los últimos 25 años respecto a la sanción que debe darse a los delitos que más afectan a los ciudadanos: narcotráfico, subversión, cuello blanco, terrorismo, secuestro, patrimonio económico. Este último delito se toma como numerario o base de la comparación. Se confronta luego con la eficacia en la administración de Justicia y con variables internacionales y que los intereses de C, NC e IC sean sustituidos por la consolidación del Estado de Derecho y el fortalecimiento de las oportunidades y capacidades ciudadanas y empresariales.
De todas formas, el principal problema del posconflicto será contener y combatir el aluvión de la Co, Ca, Coop E y consolidar el manejo del territorio, a través de una Estrategia Nacional de Ordenamiento Territorial.


Referencias

1. En adelante llamaré Co, Ca, Coop E.
2. MACHIAVEL, Nicolas. Le Prince et autres textes. Paris: Union Générale D’éditions, 1965. (Colección 10/18).
3. El Frente Nacional en Colombia tuvo la regla de ½.
4. Una presentación comparativa de mi obra fue incluida en el libro del INSTITUTO DE ESTUDIOS DEL MINISTERIO PÚBLICO (IEMP) & ESCUELA SUPERIOR DE ADMINISTRACIÓN PÚBLICA (ESAP). Anatomía de la Cooptación en Colombia: Fundamentos de una línea de investigación para el fortalecimiento de la institucionalidad. Bogotá: IEMP Ediciones, 2012.
5. ROSANVALLON, Pierre. La légitimité démocratique: Impartialité, reflexivité, proximité. Paris: Seuil, 2008.
6. Razonamiento basado en: NIETZSCHE, Friedrich. Humain, trop humain: Un livre pour esprits libres. France: Gallimard, 1878 (V. 1988). Vol. 1. págs. 88-89. (Folio Essais; No. 77).
7. REVÉIZ, Édgar. Democratizar para Sobrevivir. Santafé de Bogotá: Poligrupo Comunicación, 1989.
8. MALAPARTE, Curzio. Technique du coup d'État. Paris: Grasset, 1931 (v. 1992). (Cahiers Rouges; No. 165).
9. Con base en la Sección II. Cap. 2: “El código de la conducta económica cultural CCC y los modelos del proceso decisorio” En: REVÉIZ, Édgar. El Estado lego y la fractura social. Bogotá: Academia Colombiana de Ciencias Económicas (ACCE) & Centro Colombiano de Responsabilidad Empresarial (CCRE), 2007. págs. 278-283.
10. REVÉIZ, Édgar. Crisis mundial 2007: ético-político, clásica, sistémica, de confianza y legitimidad. En: REVÉIZ, Édgar, et al. Enfoques sobre el origen de la crisis mundial del 2008. Bogotá: Academia Colombiana de Ciencias Económicas, 2011. págs. 23-108.
11. REVÉIZ, Édgar. El Estado lego y la fractura social. Op. cit., págs. 461-47113
12. Ibíd., pág. 351.
13. CAMUS, Albert. Conférence prononcée a Athènes sur lÁvenir de la Tragédie. En: Théatre, récits et nouvelles. Belgique: Gallimard, 1962. pág. 1703. (Bibliothèque de la Pléiade; No. 161).
14. REVÉIZ, Édgar. El Estado estratega para el ordenamiento territorial. Bogotá: Academia Colombiana de Ciencias Económicas, 2013. pág. XI.
15. REVÉIZ, Édgar. Economía política y complejidad de la planeación en Bogotá, D.C. En: GONZÁLEZ, Jorge Iván., et al. Bogotá: Las políticas públicas y la ciudad. Bogotá: Academia Colombiana de Ciencias Económicas, 2013. págs. 113-150.
16. BECKER, Gary. Crime and Punishment: An Economic Approach. En: Journal of Political Economy. Vol. 76, No. 2 (1968); págs. 169-217.
17. ROTH, Alvin. Repugnance as a Constraint on Markets. En: Journal of Economic Perspectives. Vol. 21, No. 3 (Summer 2007); págs. 37-58.
18. REVÉIZ, Édgar. El Estado como mercado: La gobernabilidad económica y política en Colombia. Bogotá: FONADE y Carlos Valencia Editores, 1997. pág. 450. y REVÉIZ, Édgar. El Estado lego y la fractura social. Op. cit., pág. 458.
19. PIKETTY, Thomas. Le capital au XXIe siècle. Paris: Seuil, 2013.
Varios premios Nobel como Solow, Schiller, Spence y Stiglitz se han pronunciado al lado de destacados economistas como Sachs, Rodrik, Hudson, Sala-i-Martin,…
Ver Sección “Visiones contrapuestas sobre el origen de la desigualdad y las soluciones que se deben adoptar.”

7/06/2016

HOMENAJE AL DOCTOR ÉDGAR REVÉIZ ROLDÁN

UNIANDINOS

HOMENAJE AL DOCTOR ÉDGAR REVÉIZ ROLDÁN


Presentación: Carlos Zorro Sánchez
Bogotá, abril 6 de 2016


Tengo el privilegio de haber sido invitado a presentar algunos aspectos destacados de la trayectoria intelectual y profesional del doctor Edgar Reveiz Roldán, tarea esta difícil no porque, como ocurre en muchos casos, haya que entrar a escudriñar en su actividad qué aportes pueden descubrirse, sino porque, al contrario, en esa trayectoria hay tantas contribuciones a la comprensión y a la práctica del desarrollo, a la vida universitaria y a la reflexión intelectual, que no es fácil resumirlos en unos breves minutos.

Originalmente arquitecto de profesión, con título de la Universidad del Valle (1961), Edgar ha mantenido en sus preocupaciones y en su pensamiento una constante que lo liga a esa formación original: su interés por lo territorial que pronto se vincularía con el tema del desarrollo, abordado en sus estudios en el Instituto de Estudios de Desarrollo Económico y Social, IEDES (París, 1966). Este instituto, dirigido en ese entonces por el eminente pensador François Perroux, fue pionero en una aproximación compleja al desarrollo, que no solo desafiaba el enfoque puramente economicista que prevalecía entonces en las universidades anglosajonas, sino que volvía a introducir en la reflexión económica y social, y especialmente en las discusiones sobre el crecimiento y el desarrollo, el elemento espacial, relegado por entonces a los análisis de localización de las firmas individuales.
A su regreso a Colombia, Edgar llevó a la práctica esas ideas como jefe de Estudios Regionales del Departamento Nacional de Planeación (1968-1971); profesor de la Facultad de Economía de la Universidad de los andes, Director del Centro de Estudios sobre Desarrollo Económico (CEDE) de la misma facultad y Decano de esta entre 1978-1986. Desde el primero de estos cargos, en Planeación Nacional, dirigió el llamado “Modelo de Regionalización de Colombia” en el que la propuesta de reorganización administrativa del territorio colombiano se basaba en un elemento que hoy, en la globalización contemporánea, ha adquirido una importancia de primer orden para la comprensión y la orientación de los procesos de desarrollo: el sistema de ciudades que, por primera vez en Colombia, entendía los centros urbanos como nodos de una red, interconectados por flujos de diversa naturaleza. Hoy en día, este tipo de análisis tiende a presidir la comprensión de los procesos de desarrollo en el ámbito global. Ahora bien, el trabajo realizado en esa ocasión e incorporado en los “Planes y Programas de Desarrollo” de la administración del Presidente Lleras Restrepo, se tradujo además en una serie de decisiones que fueron incorporadas a la normatividad o a las políticas, algunas de las cuales han seguido influyendo hasta nuestros días: la ley 33 de 1968 por medio de la cual se provee al fortalecimiento de los Fiscos seccionales y municipales y los grandes proyectos de integración sectorial en los sectores eléctrico (ISA), educativo y hospitalario.

Al terminar su trabajo en el DNP, Edgar inició su fructífero paso por la Universidad de los Andes en la Facultad de Economía, donde inicialmente como profesor, introdujo las primeras cátedras en economía urbana y regional que algún tiempo después darían lugar a la elaboración de un texto del que fui coautor: “Economía Regional, Bases para la comparación de tres enfoques”. Otra innovación institucional que tomó forma bajo su impulso fue la creación de una Opción en Desarrollo Regional y Urbano, la primera que existió en la universidad, presentada al Consejo Directivo en agosto de 1973 por el Decano de la Facultad de Economía y aprobada en mayo del año siguiente. Esta opción, inspirada en la idea del minor existente en varias universidades estadounidenses y de la mention del sistema universitario francés, permitió a los estudiantes focalizar su atención en el tema del desarrollo regional y urbano de manera flexible, mediante su acceso a un conjunto de cursos opcionales de las facultades de administración, economía, ingeniería, arquitectura y ciencia política. El impacto de esta opción fue significativo, tanto porque esta alternativa académica se extendió luego al conjunto de la universidad y se multiplicó rápidamente –en el catálogo de 2014 aparecen registradas 53 opciones-, sino porque, de hecho, constituyó el primer paso hacia la creación del Centro Interdisciplinario de Estudios Regionales, Cider, que hoy, celebrando sus cuarenta años, permanece bajo el nombre de Centro Interdisciplinario de Estudios para el Desarrollo, Cider.

La conformación de este centro tuvo lugar con una intensa participación de Edgar y el primer programa en planificación del desarrollo regional, auspiciado por el Instituto de Estudios Sociales, ISS, de La Haya, Países Bajos, tuvo lugar en el período 1977- 1978, cuando Edgar estaba iniciando su actividad como Director del Centro de Estudios en Desarrollo Económico, CEDE, de la Facultad de Economía y, simultáneamente, actuaba como coordinador del programa por parte de la Universidad de los Andes, siendo el otro coordinador un representante del instituto holandés. Pocos años después, en 1980, el profesor Reveiz asumió la Decanatura de la Facultad de Economía en la que permanecería hasta 1987. En los diez años en que estuvo a cargo de la dirección del CEDE y la decanatura de la Facultad de Economía, inició una intensa actividad editorial como fundador de la revista Desarrollo y Sociedad, que ha llegado hoy a su número 76 y como autor y editor de diversos libros, a los que se hará referencia más adelante, los cuales pusieron de presente no solo su interés en variados aspectos del desarrollo nacional, sino su perspicacia para analizarlos y su capacidad para proponer lineamientos de política pública para abordarlos.

Su retiro de la Decanatura marcó el final de un primer ciclo académico en la vida del profesor y lo llevó a asumir diversas responsabilidades con la Organización de las Naciones Unidas, ONU: Asesor Técnico Principal del PNUD en Burkina Faso (1987-1990), asesor para el diseño de estrategias económicas de los gobiernos de Senegal y Guinea (1990-92) y de varios gobiernos latinoamericanos en el diseño e implementación de políticas para la lucha contra las drogas (1992-94). Simultáneamente, a partir de 1991, a su regreso a Colombia, asumió la dirección ejecutiva de la Corporación Promotora de las Comunidades Municipales de Colombia (PROCOMUN), cargo que desempeñó hasta 1998.

Al finalizar estos diez años, en los que hizo gala de sus competencias técnicas y administrativas, Edgar, además de realizar actividades de consultoría en distintos campos relacionados con el desarrollo –particularmente en gestión pública, economía institucional y política fiscal-, regresó a las actividades académicas como profesor visitante y conferencista de varias universidades norteamericanas y europeas en las áreas de desarrollo económico, descentralización, economía institucional y política fiscal y como catedrático en universidades colombianas. Por lo demás, a partir de ese momento intensifica sus contribuciones intelectuales mediante la publicación de varios libros.

Pero antes de presentar y comentar brevemente las contribuciones de Edgar en esta materia, conviene agregar que sus aportes han sido reconocidos en distintos ámbitos particularmente del mundo académico. Es así como ha sido distinguido como Presidente Emérito de la Escuela para la Gerencia del Desarrollo Social EGEDES (Consorcio 30 instituciones), como Profesor Destacado de la Universidad de los Andes por la Asociación de Egresados de esta universidad en septiembre de 2005, habiendo recibido además el reconocimiento institucional en los 60 años de la Universidad del Valle, por su sobresaliente y distinguida trayectoria profesional. Actualmente es Miembro de Número y Secretario General de la Academia Colombiana de Ciencias Económicas (ACCE).

Al hablar de la trayectoria profesional de Edgar Reveiz resulta imposible dejar de lado un aspecto central: sus numerosas publicaciones y particularmente sus libros que contienen lo más profundo, interesante y muchas veces inquietante del pensamiento del autor.
Estos libros se han referido a temas muy diversos, unidos todos por su voluntad de contribuir desde distintos ángulos al desarrollo desde una perspectiva a todas luces interdisciplinaria. A continuación me permito presentar algunos de ellos con algunos comentarios puramente personales que me permitirán resaltar algunas de sus contribuciones.

Dos libros publicados con siete años de diferencia muestran su interés premonitorio en la información, asunto este considerado hoy como absolutamente crucial para entender y orientar los procesos de desarrollo: Poder e Informacion (1977) y La información para el desarrollo colombiano, este último con Eduardo Aldana, presente en esta mesa, y Vladimir Slamecka, V. (1984). La tesis desarrollada en estos trabajos se refiere a las asimetrías de información en el proceso de decisiones públicas, con base en el estudio de tres casos de relevancia nacional.
En el intermedio, Edgar participó como editor y, en dos casos como coautor de libros referidos a temas sectoriales en Colombia: la cuestión cafetera y la crisis energética –cuya vigencia hoy sigue siendo ampliamente reconocida- y a la deuda externa latinoamericana.

Este último fue el primero de un conjunto de tres obras referidos a temas internacionales que contaron con la participación de Edgar, siendo los otros dos, “Enfoques sobre el origen de la crisis mundial del 2008” en el que además de incluir un artículo, lideró un grupo de otros diez académicos que examinaron el tema desde distintas perspectivas, y “El Desenlace Neoliberal: Tragedia o Renacimiento”, uno de sus trabajos más interesantes desde la perspectiva de la globalización, que la articula con los procesos nacionales y que, en cierta forma, proyecta su concepción de país, que se menciona a continuación, hacia el ámbito global.

Esta concepción de país se expresa en lo que yo considero un gran ciclo referido a las instituciones colombianas, que se inicia con “Democratizar para sobrevivir” (1989) y que incluye otras cuatro grandes obras, grandes por su tamaño pero, sobre todo, por la pertinencia e importancia de las reflexiones que contienen. Ellas son, en su orden, El Estado como Mercado (1997), El Estado Regulador de Riesgos (2007), El Estado Lego y la Fractura Social, en el mismo año, y El Estado Estratega para el Ordenamiento territorial (2013) que, de alguna manera, cierra el ciclo, articulándolo con las preocupaciones iniciales del autor en lo relativo a las cuestiones territoriales del desarrollo.

Tomaría mucho tiempo presentar los numerosos aportes brindados por el autor en estos libros. En consecuencia y de manera un poco arbitraria, me atrevo simplemente a enunciar algunos de los asuntos que personalmente más me han atraído a partir de su lectura.


  • Su interpretación del sistema capitalista imperante en Colombia -fuertemente influido por el Frente Nacional- que percibe organizado en tres sociedades: una sociedad cooptada en la que se encuentran los grupos de presión privados que capturan el Estado, una sociedad no cooptada de la que hace parte la mayoría de la población pero que tiene una influencia por lo general secundaria en las grandes decisiones del país y una sociedad ilegal.
  • Su teoría de los mesocontratos o arreglos resultantes de lo que el autor considera transacciones de compraventa entre las distintas sociedades y que por su influencia en las decisiones políticas y en la regulación de los procesos sociales, constituyen en cierta forma, a juicio del autor, la verdadera Constitución que rige en el país.
  • Su visión del Estado como mercado, resultante de la instrumentación del modelo neoliberal durante los años 90, como consecuencia de la cual se privatizaron no solo las empresas sino las políticas económicas y sociales, fortaleciendo la captura que de estas ya habían hecho los grupos de presión privados, la sociedad cooptada. Llevada al extremo y puesta en el ámbito de la globalización, esta transformación habría de llevar al mercado a convertirse en Estado.
  • Su interpretación de las transformaciones recientes del capitalismo que pasan del Estado como mercado (1950-1990) al mercado como un Estado virtual (1990-2001) y a lo que Edgar llama “el neoliberalismo mafioso”, o sea, los Estados Nación sometidos a poderes internacionales capturados por las clases oligárquicas de los países e infiltrados por intereses mafiosos (1990-2005).
  • Su convicción de que el riesgo se ha venido imponiendo como nuevo criterio de intervención del Estado tras el colapso del Estado Providencia. En la línea de Beck, Edgar plantea que se ha pasado de la sociedad de clases en que era la miseria la que clamaba por una acción estatal, a la sociedad del riesgo en que es el miedo el que mueve las demandas sociales: miedo a la crisis económica, a la crisis ambiental, a las nuevas epidemias y, diríamos hoy, al terrorismo global, demandas cuyas respuestas el Estado trata de dejar en manos de los otros agentes de la globalización.
  • Su apreciación de que mientras hubo un período en que la evolución de las instituciones se daba a largo plazo, con una participación social considerable, hoy los cambios institucionales se organizan como las piezas prefabricadas de un rompecabezas o de un juego de “lego”, suministradas o más bien “vendidas” en este caso a los Estados por organismos como el Banco Mundial o el Fondo Monetario Internacional. Mientras antes estos organismos daban “servicios” de apoyo y cooperación, hoy venden “contenidos” o recetas que al carecer de cimiento cultural no solo conducen a grandes fracasos sino que resultan ser experiencias fugaces que, en consecuencia, no logran dar respuestas efectivas a cuestiones tales como la protección contra los riesgos, mencionada en el punto anterior.
  • Su conclusión de que el territorio colombiano, al igual que su sociedad, está fragmentado, cooptado y es excluyente, a lo que se suma la ausencia de una fuerza estratégica planificadora, de una política nacional de ordenamiento territorial que logre armonizar los beneficios del mercado con las identidades territoriales nacional, regional y local. La configuración de los sistemas sectoriales y su compleja y confusa conectividad en el territorio da lugar, muchas veces, a una profusión de proyectos incoherentes, llamados con gran frecuencia a fracasar por los elevados costos de transacción que se generan entre los diferentes niveles territoriales.


Los análisis anteriores son complementados con diversas propuestas de solución que quizás podrían resumirse en la que constituye el título de una de las obras más emblemáticas del autor: “Democratizar para sobrevivir”, democratización que implica una transformación a fondo de la sociedad colombiana, en la que cese la fragmentación social, sectorial y territorial que ha permitido la cooptación del poder por parte de ciertos grupos, incluyendo algunos de carácter delictivo, en beneficio propio y en desmedro del conjunto de la población.

El pensamiento del profesor Reveiz, que espero no haber traicionado en el esbozo elemental que he intentado hacer de las algunas de las ideas centrales contenidas en sus obras más emblemáticas, es de una enorme riqueza y de una gran complejidad. Lejos de él la repetición de lugares comunes o la simple síntesis del pensamiento de otros autores. Lo suyo es una reflexión propia, densa y sin concesiones, anclada, claro está, en ideas de otros autores, pero que va más allá de los planteamientos de estos, bien sea mediante su enriquecimiento con aportes propios o tomados de otras vertientes, o mediante su confrontación con realidades nacionales, particularmente la colombiana y con alguna frecuencia la francesa, o con las experiencias en curso de la globalización.

Tomaría demasiado tiempo entrar a comentar los marcos conceptuales que iluminan sus planteamientos y la manera como estos se articulan para dar lugar las referidas ideas. Baste señalar que a ellas se llega combinando elementos institucionales, económicos, sociales y políticos en un entramado interdisciplinario presidido por la ética. El razonamiento tiene una influencia innegable de las teorías recientes de la complejidad, que se pone cada vez más en evidencia a medida que se avanza en la sucesión de sus obras y que se manifiesta definitivamente en “El Estado Regulador de Riesgos”. Pero hay un elemento más que debe resaltarse: se observa en el autor una permanente preocupación por sustentar las ideas en análisis empíricos o en ejemplos que constituyen fotografías o videos de la realidad. Sus capítulos no se limitan a plantear disquisiciones abstractas, sino que sistemáticamente buscan apoyar las afirmaciones en hechos reales o en datos empíricos; a unos y otros da interpretaciones que pueden ser discutibles pero que, son invariablemente sugestivas y que suscitan, por eso mismo, inquietudes pertinentes que debieran ser resueltas en el marco de unas políticas de desarrollo bien concebidas y ejecutadas.

A este respecto considero indispensable llamar la atención al menos sobre dos aspectos de la obra que estamos comentando. En primer lugar, el profundo sentido ético de los planteamientos que, a mi juicio, constituyen la columna vertebral del pensamiento de Edgar: una sociedad fragmentada, en la que un grupo, el que denomina “sociedad cooptada”, se apropia de gran parte, por no decir, de la mayor parte de los frutos del desarrollo y que compite por ellos con otro fragmento de sociedad, infortunadamente importante por su incidencia sobre distintos aspectos del desarrollo colombiano, la sociedad criminal, ilegal, sociedad que se aleja de los criterios éticamente valiosos que están llamados a orientar las decisiones públicas. Naturalmente, esto ocurre porque los principios éticos de quienes conforman esa sociedad fragmentada son deleznables. Una nueva sociedad, un nuevo país solo pueden construirse sobre los cimientos de una nueva ética capaz de sustentar procesos de desarrollo que conduzcan a una sociedad mejor para todos y en que todos puedan llegar a ser mejores.

En segundo lugar, el hecho de que las aproximaciones simplistas que desconocen las transformaciones del mundo contemporáneo y la complejidad de los procesos que en este contexto tienen lugar, no solo son incapaces de iluminar el camino hacia el desarrollo, sino que pueden llevar a graves equivocaciones en las decisiones que se adopten con respecto a la selección de ese camino. Los procesos locales y nacionales no pueden verse hoy aisladamente, sino en sus múltiples relaciones con un mundo en proceso de globalización acelerada que en uno u otro sentido influye sobre tales procesos.

Es indudable que la obra del doctor Reveiz merece ser objeto de creciente atención, a la vez como fuente de conocimiento para los académicos y sus estudiantes, y como cantera de ideas para los responsables de la concepción y diseño de políticas públicas. Con tal propósito, me atrevería a sugerirle al autor que, al igual que lo han hecho otros autores de trabajos igualmente densos y comprensivos, condense en una nueva obra lo que es el estado actual de su pensamiento que ha venido decantándose a lo largo del tiempo en los distintos campos que ha abordado y recomendar a sus editores que esa nueva obra tenga una amplia difusión en los diversos medios que están llamados a aprovechar sus reflexiones y sugerencias. Esto, sin perjuicio de que continúe ofreciendo los productos de esa mente inagotable en los distintos campos del saber.

El tiempo me obliga a detenerme aquí, no sin antes sumarme a quienes están felicitando a Edgar por tan merecido homenaje y agradecer a los organizadores por el honor que me han conferido su deferencia al invitarme a comentar una obra tan valiosa y enriquecedora.

Gracias.


Carlos Zorro Sánchez