9/14/2016

LOS RETOS DEL CIDER Y DE LOS EGRESADOS EN EL POSACUERDO

Presentacion del Dr Edgar Reveiz durante la ceremonia de graduación- Centro Interdisciplinario de Estudios sobre Desarrollo (CIDER

Agradezco a la Universidad de los Andes, a las directivas y profesores del CIDER, el honor que me han hecho al escogerme para que me dirija a ustedes en esta ceremonia de graduación, cuando el CIDER está próximo a cumplir 40 años de su fundación.

Siempre he estado comprometido con este centro desde su creación, a la cual contribuí como profesor, decano de la Facultad de Economía y director del CEDE de la Universidad de los Andes.
Ahora, permítanme ustedes tratar dos temas fundamentales: 

1) el CIDER pionero de la planeación regional en Colombia y 
2) los retos del CIDER y de los egresados en el posacuerdo.




1. El CIDER pionero de la planeación regional en Colombia

Efectivamente el CIDER fue pionero de la planeación regional y nació como un proyecto de colaboración entre los profesores de las facultades de economía, ingeniería, ciencia política, administración y arquitectura de la Universidad de los Andes, dentro del marco de un convenio celebrado entre esta Universidad y el Instituto de Estudio Sociales de la Haya, Holanda ISS, en el periodo académico 1977- 1978.

No voy a detenerme en las condiciones que rodearon la creación ni en el enfoque que tuvimos quienes diseñamos los programas y su rico proceso de emergencia en la Universidad durante 40 años, pues este lo describí en un artículo denominado “El CIDER: modelo de investigación y docencia para el desarrollo regional y la descentralización” que está próximo a salir en un libro de la Universidad.
Quiero sí recordar algunos de sus más importantes logros, como ha sido la formación de más de 1900 egresados que han enriquecido, conjuntamente, con otros programas universitarios, la visión, la teoría y los métodos del desarrollo territorial, incorporándole las dimensiones de medioambiente, equidad, género y desarrollo, instituciones y conflicto.

Hoy, en 2016, el programa se diversificó y adaptó a las necesidades del mercado regional y urbano; cuenta con una maestría en estudios interdisciplinarios sobre el desarrollo; una especialización en Estado, políticas públicas y desarrollo que, desde 1997, ha formado más de 350 egresados; una especialización en gestión regional de desarrollo, que desde su creación, ha graduado más de 124 egresados y una especialización en Organizaciones, responsabilidad social y desarrollo, que surgió en 2005 y en la actualidad ha formado más de 168 egresados. Este resultado ha sido posible gracias a que el CIDER ha contado con la capacidad intelectual e institucional de importantes intelectuales vinculados a universidades de Colombia y del extranjero.

A este logro debe agregarse el gran número de investigaciones que ha realizado el CIDER durante su existencia, que comenzó con la investigación germinal que hicimos desde su fundación en colaboración estrecha con el programa SIPUR (Sistema Integral de Planificación y Regional) y el DNP sobre el Desarrollo regional integrado para la costa atlántica.    
      
2.      Los retos del CIDER y de los egresados en el posacuerdo
Debo hacer énfasis en la oportunidad y responsabilidad que tiene el CIDER y ustedes como egresados, en la construcción del instrumental para que la paz llegue a feliz término, cuya refrendación del Acuerdo final para la terminación del conflicto y la construcción de una paz estable y duradera, que no pongo en duda, será aprobada en el plebiscito del 2 de octubre.
Esta es una gran ocasión para consolidar el desarrollo regional, ya que los acuerdos por la particularidad de Colombia, deben hacerse principalmentedesde el territorio.
Quiero poner a consideración de ustedes algunos de los aspectos claves que deben tenerse en cuenta con la nueva realidad política.

a.    Hacia un nuevo campo colombiano: reforma rural integral.
Esta es la coyuntura para dar solución al viejo problema del acceso y uso de tierras improductivas, la formalización de la propiedad, la frontera agrícola y la protección de las zonas de reserva dentro del marco de la Constitución de 1991. Los planes nacionales para la reforma rural integral deberán hacerse coherentes con los planes departamentales y con los POT.

b.    El Ordenamiento territorial del siglo XXI, como está expuesto en mi libro “El Estado estratega para el ordenamiento territorial”,debe contemplar una estrategia que se refiera tanto al espacio como al territorio, este último como parte del primero.

Dicho enfoque responde a la gran complejidad de la globalización y a que buena parte de los recursos de la nación tienen que ver con el territorio, como lo define el artículo 101 de la Constitución:

“El subsuelo, el mar territorial, la zona contigua, la plataforma continental, la zona económica exclusiva, el espacio aéreo, el segmento de la órbita geoestacionaria, el espectro electromagnético y el espacio donde actúa, de conformidad con el derecho internacional o con las leyes colombianas a falta de normas internacionales”  (CPC, Artículo 101[1]).

La visión de Colombia debe ser global y no parcial. Los intereses nacionales deben estar por encima de los conflictos de minorías por las regalías y de las luchas partidistas que le hicieron perder 71 000 kilómetros cuadrados de mar territorial a Colombia en San Andrés y Providencia.

c.       Una política nacional de ordenamiento territoriales indispensable poner en marcha, que tenga la virtud de definir los usos de la tierra a nivel nacional e instituir un conjunto de instrumentos administrativos e incentivos territoriales para lograr el desarrollo ordenado del país, que permita reconstruir las zonas más afectadas por el conflicto, al mismo tiempo quedesarrolle la competitividad nacional de otras regiones para la globalización. Esta estrategia fue utilizada en la posguerra en Europa después de la Segunda Guerra Mundial.

El POT tiene la ventaja de enmarcar las actuaciones del Estado y de los entes territoriales a través de una estrategia nacional,que debe balancear el poder regional con el nacional, ya que no se puede fortalecer lo local, debilitando lo nacional o fortalecer lo nacional agotando lo local.

El Estado, por su parte, debe cumplir urgentes funciones complementarias que movilicen a la nación y sean jurídicamente viables así:

“la organización territorial del Estado que en cooperación con la sociedad civil actúa vigorosamente, con transparencia, legitimidad y legalidad, para corregir las disparidades territoriales y sociales  –el Estado providencia–, potencia el liderazgo de Colombia y la competitividad en la economía mundial –el Estado estratega–, fortalece la democracia y la descentralización en el orden local y protege los derechos humanos fundamentales –el Estado protector–preservando los valores multiculturales y el medio ambiente en la ocupación de la población sobre el territorio y el espacio nacional, en una sociedad expuesta a riesgos variables y crecientes –el Estado regulador de riesgos[2]

d.      Colombia es un Estado social de derecho, según la Constitución de 1991, organizado en forma de república unitaria descentralizada, con autonomía de sus entidades territoriales, democrática, participativa y pluralista, fundada en el respetode la dignidad humana, en el trabajo y solidaridad de las personas que la integran y en la prevalencia del interés general (Artículo 1).

El reconocimiento multicultural en Colombia es una riqueza nacional, pero ha llevado a que los principios republicanos de libertad, igualdad y fraternidad en los cuales prevalece la igualdad de los ciudadanos ante la ley, una sola ley, basada en los derechos universales a servicios públicos mínimos según el PIB per cápita de cada país, sean recibidos en igualdad de condiciones por todos los ciudadanos, esté vulnerado.

El multiculturalismo no puede violentar el principio republicano. En muchos países, el multiculturalismo se ha convertido en una religión política, que ha creado graves problemas a la unidad nacional e irreparables conflictos internos[3].

La lucha de clases ha sido reemplazada por el conflicto multicultural y más recientemente por la lucha o conflicto de los centiles, a lo que ha conducido los extremismos del modelo neoliberal.

Debe evitarse un modelo extremo que ha propagado el clientelismo y la corrupción más nefastos, como es competir por los fondos públicos a través de una lucha feroz por regalías, Sisbén (más de 35 000 000 millones de Colombianos) y recursos del Estado, partiendo delos tejidos de raza, minorías étnicas, marginados, orientación sexual y religiosa, habitantes de calle…

Un modelo que equilibre los valores republicanos con la realidad multicultural, sin que ésta se convierta en religión política, es fundamental para aclimatar la paz a largo plazo y destruir las estructuras clientelistas y corruptas que minan a Colombia.Una nación no es un conjunto de “encierros humanos” en los que no se comunican unos con otros, como se registra enlos conjuntos residenciales de las ciudades, en las organizaciones territoriales criminales y con los señores de la guerra que no permiten la libre circulación regional, las zonas de reserva campesina, las ZIDRES,…vistas como entidades defensivas.

La organización social deseable debe tener en cuenta el margen que proporciona la realidad tributaria, proyectada a30 años, para satisfacer de manera universal unos servicios de educación, salud y medio ambiente, acordes con el desarrollo nacional yvista desde el ángulo de los deberes y no solo de los derechos.  Este modelo podrá generalizar las interesantes políticas de padrinazgo compensatorioque se adelantan como aquella de Ser pilo paga, programa que permitirá en gran escala fortalecer el desarrollo regional.

Para financiar e instrumentar un modelo como este se requiere de “ciudadanos verdaderos”, que paguen sus impuestos con estándares de la OECD. Y la participación decidida de las Universidades en apoyar en el territorio la lucha contra la corrupción. Podría, entre otras iniciativas, crearse cátedras electivas en las Universidades para los estudiantes que cursen semestres avanzados para que funcione como una auditoría interdisciplinaria administrativa y fiscal de todos los proyectos que estén en el banco de proyectos y que sean financiados con el uso de regalías. Estas prácticas generarían créditos académicos a los estudiantes.

e.       Una política territorial para promover la actividad productiva, particularmente la agricultura y la industria, el turismo y la logística, es necesaria para reconstruir el país desde el territorio.

Otros países han mostrado que con estrategias de polos de competitividad es posible integrar y desarrollar el territorio, a través de proyectos concretos, que unan los intereses de pequeños y grandes empresarios, las universidades, los centros de investigación,los entes territoriales si se creanlos polos que respondan a las ventajas competitivas de las regiones. El modelo de entregar los fondos de ciencia y tecnología a los gobernadores y a los OCAD, ha fracasado por la politiquería. Se requiere, pues, una política industrial territorial, más allá de la política industrial ventrílocua que parece tener el Gobierno Nacional.

**********

En conclusión, para obtener la paz estable y duradera se requiere desarrollar dos puntos que no están contemplados en los acuerdos: la estrategia nacional de ordenamiento territorial y la lucha frontal contra la corrupción.

Felicito de manera muy especial a los egresados,a los padres de familia y a los profesores del CIDER y de la Universidad por el gran esfuerzo conjunto y silencioso que han realizado para que 55 nuevos egresados entren a su vida profesional con la esperanza de una paz estable y duradera.




[1][1], página 54 del Estado estratega para el ordenamiento territorial
[2] página 48 del Estado estratega para el ordenamiento territorial
[3]Bock-Côté, M. (2015). Le multiculturalismecommereligionpolitique. Gallimard.

8/03/2016

LA TRANSGRESIÓN MORAL DE LAS ÉLITES Y EL SOMETIMIENTO DE LOS ESTADOS






INTRODUCCIÓN


El propósito del libro, dentro del marco de la economía política, es hacer comprensible, inteligible y visible, la corrupción, la captura y la cooptación del Estado [1] en el mundo global. La Co, Ca, Coop E es una estructura global, que tiene configuración holística y epidemiológica, es una gran amenaza para la democracia y el capitalismo planetario. Descubrirla permite combatirla, haciendo el poder legítimo y legal y visible.

En este escrito busco integrar la Co, Ca, Coop E al núcleo de la economía política posmoderna y a la teoría del desarrollo multidimensional.
Las relaciones mundiales hasta el derrumbe del comunismo eran legibles desde el punto de vista social: la lucha fordista entre el capital y el trabajo, basado en los enfoques de Marx. Tras el neoliberalismo, las relaciones de los Estados-nación y del desorden mundial son legibles a través del monopolio de la tecnología, las guerras asimétricas, la Co, Ca, Coop E y la desigualdad. Prima el enriquecimiento sin límites morales, la utilidad de los accionistas y la acumulación del ingreso y el capital, el poder y la eliminación de riesgos del 0,1% privilegiado de la población. Ninguna de estas fallas puede leerse, ni resolverse globalmente, sin el concurso de las otras. El “hueco negro” se focaliza en el colapso de los sistemas de justicia social y de administración de justicia, por la crisis de valores y la ausencia de una justicia internacional.

Como proceso holístico, la Co, Ca, Coop E debe entenderse así:

 La corrupción (Co) en la mayoría de los países, incluida Colombia, es un rasgo cultural, con su propia línea de base. Es válido el concepto de Maquiavelo de que en una sociedad (cité) corrupta, ni las leyes, ni las instituciones más poderosas, pueden reprimirla… En una sociedad con alto grado de corrupción, las nuevas leyes no tienen efecto porque los comportamientos ad hoc las corrompen [2]
.
 La captura (Ca) de las instituciones de los Estados está asociada con la corrupción. Es la corrupción institucionalizada con sometimiento del Estado o el territorio por fuerzas legales o ilegales. Pero no necesariamente cooptada con algoritmos y fractales, conyugramas y delfinazgos, privilegios económicos y genealógicos. Las actuaciones ilegales de C e IC para influir en la formación de las leyes, las políticas y la reglamentación del Estado a cambio de pagos ilícitos – con carácter privado – a los funcionarios públicos, implican no cumplir la Ley, organizan un mesocontrato, violan la competencia y la democracia.

 La cooptación (Coop) está asociada con la captura del Estado y la corrupción entre muchos agentes y principales. Se formaliza con algoritmos y fractales [3]. Es un hecho social total, compromete la voluntad de las élites gobernantes y precisa de la existencia de un fuerte poder cooptante. La captura y la cooptación se han extendido sobre la cartografía de la corrupción en Colombia y posiblemente en muchos otros países [4].

Todas muestran la distancia perversa entre el mundo político y la sociedad. La mala-representación es evidente, existe una brecha gigantesca entre el momento electoral y el momento gubernamental [5].
El sistema político y económico está basado en la legitimidad democrática, un poder administrativo que actúe en función del interés general y un sistema electoral neutro e imparcial, condiciones que poco se cumplen por la parcialidad y corrupción de muchos funcionarios y del sistema electoral. Más aun, cuando en América Latina y África, se ha convertido en costumbre el asalto constitucional, que consiste en manipular cambios constitucionales por parte de los presidentes y sus prosélitos para hacerse reelegir indefinidamente. El ex presidente Blaise Compaoré de Burkina Faso, que llegó al poder mediante un cruento golpe de Estado en 1987, acaba de ser derrocado por un movimiento popular en noviembre de 2014, tras fracasar en su último intento para permanecer en el poder.
La legitimidad electoral es insuficiente por la corrupción y la mala representación.

Existe demanda ciudadana creciente por la legitimidad de imparcialidad – en qué tipo de instituciones se deposita la confianza pública, en los poderes del Estado, las ONG, los grandes intereses privados (el sistema electoral, los contratos del Estado, los conceptos sobre riesgos nucleares o sobre grandes proyectos de infraestructura…) ; sobre la legitimidad de reflexión que consiste en colmar la brecha entre el momento electoral y el momento gubernamental, con participación democrática efectiva y rendición de cuentas de la clase política y los gobernantes; o también, la legitimidad de proximidad de la descentralización, que se convirtió en el más oscuro y corrupto clientelismo en un sinnúmero de países.

La cooptación del Estado, como la justicia, tiene las dos caras de Janus, la coincidentia oppositorum (coincidencia de opuestos).

En una cara, moralmente positiva, la Coop E es una técnica de resolución de conflictos, que nace como la justicia, cuando los hombres o los grupos tienen un poder más o menos igual, sin superioridad neta reconocible en el conflicto. El carácter de trueque que podría ser el potlatch, por el instinto de conservación, es el carácter inicial de la justicia, igual de la cooptación [6]. Vista así, como se ha utilizado en Colombia, en donde ha habido cinco grandes momentos políticos de intento o realización de la cooptación desde fines del siglo XIX – la regeneración (1885-la Guerra de los Mil Días); el Frente Nacional Ampliado (1958-1978); la cooptación del M-19 con la Constitución de 1991; la cooptación ad hoc del narcotráfico hasta la década de los años 90 y después de ella, que entregó a paramilitares, narcotraficantes guerrilleros y políticos corruptos el poder local y el ensayo de cooptación de las FARC (después de 2012) – que son second best, ya que reemplazan el sistema democrático y la meritocracia.

Este tipo de cooptación hace muy inestable el sistema a largo plazo, ya que protocoliza la ilegitimidad de imparcialidad en la evolución social. Ha sido aplicado a la elección de magistrados en el poder judicial, al equilibrio entre los poderes del Estado (ejecutivo, legislativo, judicial y órganos de control) mediante conyugramas y delfinazgos, privilegios económicos y genealógicos; la auto cooptación circular ha regido el sistema de elección de dignatarios de la Federación Nacional de Cafeteros, la institución más antigua de Colombia; ha gobernado la elección de mandatarios en los consejos directivos de las grandes universidades privadas; y ha influido en la práctica de los turnos de los sectores líderes en los planes de desarrollo de Colombia hasta la globalización,…[7]
En la otra cara, moralmente negativa, la Coop E se puede asimilar a una técnica soft de golpe de Estado, en el sentido de Malaparte [8]. Es la cima y el resultado holístico de la Co, Ca, Coop E, un proceso de largo plazo. Los grupos IC comenzaron, primero, aumentando la línea de base de la corrupción al crear su propia cultura. Después, prosiguieron con la captura parcial de las instituciones y las regiones disfrazadas de demócratas. Lograron, finalmente, la cooptación del poder y del territorio, al usar el valor de amenaza contra los ciudadanos. Se consolidan, así, tres sociedades C, NC e IC que, en conjunto, negocian la configuración del futuro Estado.

Los ciudadanos de bien sufren pues la democracia es capturada por las fuerzas IC, se retorna contra sí misma y contra los ciudadanos – ya que IC capturó parte del poder del Estado – que han respetado las leyes. La gran paradoja consiste en que utilizar el voto democrático para elegir dignatarios de la Justicia y de los órganos de control, en vez de la cooptación, haría caer estos poderes ineluctablemente en manos de IC, por la corrupción, la cooptación del poder local y el poder del dinero para comprar votos.



En cuanto a la composición de la obra, dividí el libro en cinco grandes partes.

 En la primera parte, básicamente teórica y de método, defino la Triple Sociedad C, NC e IC en el marco de la sociedad global. Los avances con relación a mis anteriores trabajos son:

 Desarrollo el concepto de línea de base de la Triple Sociedad, con referencia al enfoque dualista de Lewis y Ranis-Fei.

 Muestro, basado en textos de Democratizar para sobrevivir (1989), de qué manera surgió la economía subterránea, guerrillera y paramilita; cómo se recompuso el poder político y económico y cómo produjo la implosión de la plácida sociedad cooptada que existía en los años 80.

 Expreso claramente, al cotejar con el modelo de Williamson, cómo la Triple Sociedad se integra en el sistema de gobernabilidad de los Estados- nación y convierte el Estado en mercado.

 Caracterizo en forma precisa las subsociedades C, NC e IC y los mesocontratos en sus dimensiones política y sociológica, jurídica, antropológica, económica, financiera y tecnológica.

 Expongo cómo surgen los mesocontratos como sistema multi-agente o multi-lobbies, legales e ilegales, de C, NC e IC, que actúan como agentes inteligentes, con diferentes grados de conciencia y condiciones de existencia. Con la globalización, los Estados- nación se recompusieron creándose fuertes estructuras de Co, Ca, Coop E, según la importancia de C, NC e IC, en cada uno de ellos.

Estas subsociedades tienen diferentes pesos y la Co, Ca, Coop E, diferente perímetro y niveles de organización.

 Con relación a mis estudios anteriores, basándome en Polanyi, agrego la Co, Ca, Coop E como un nuevo mecanismo de funcionamiento de las sociedades, complementario de los ya aceptados como el intercambio, la reciprocidad y la redistribución. Igualmente, de qué manera los mesocontratos legales e ilegales sustituyen las institnuciones formales (decretos, leyes, Constitución).

 Muestro cómo, desde el ángulo antropológico, los procesos decisorios y los mecanismos de funcionamiento de los Estados modernos son resultado de una visión holística que integra el Nkonde – pacto no escrito – el potlatch – sistema de dones y contra dones – los lobbies – instrumentos para capturar regulaciones, leyes y normas – y los mesocontratos – Co, Ca, Coop E y su flujo de decisiones.

 Mi análisis teórico agrega la visión simbólica del Estado en tres niveles como un proceso de autoorganización de la relación público-privada.
– El primer nivel explica cómo emergen, funcionan y se reproducen los mesocontratos de C, NC e IC al crear verdaderas cartografías de éstos y de su proceso evolutivo.
– El segundo evidencia cómo se hace el juego político de estos mesocontratos en que el Estado es un mercado y los mercados, los grandes poderes financieros internacionales que actúan como Estado global.
– El tercero, muestra cómo se construye la conciencia simbólica de lo público, antes y después de los años 90, con una verdadera involución de la democracia en el último periodo. Los mercados desplazaron la ética, los cambios no surgen de momentos ético-políticos sino de momentos políticos que resultan de los más fríos intereses de la guerra, el dinero y la concentración del poder. De allí, que consideré importante mostrar la evolución de las éticas del Estado colombiano en relación con tres momentos históricos: capitalismo político o el Estado como mercado (1950-1991), constitucionalismo o el mercado como Estado (1991-2001) y la autorregulación y el capitalismo mafioso (2001- hasta hoy).

 Tras 25 años de neoliberalismo, en muchos Estados- nación se ha producido el desmantelamiento de la democracia a través de la involución de importantes logros alcanzados:

1. La sociedad civil se sometió al Estado y al poder del dinero.

2. El Estado y la sociedad civil en muchos países fueron sometidos a oscuros poderes religiosos fundamentalistas, que disponen de grandísimos recursos financieros.

3. El poder político se sometió a los grandes grupos financieros y económicos, concentrándose el poder y generando la captura de los grandes reguladores.

4. La corrupción destrozó los vínculos entre la democracia y el capitalismo , sometió al Estado con los poderes del dinero.

5. El ciudadano – recortada su intimidad y libertad – fue sujeto a los intereses políticos de los Estados, de los grandes grupos financieros, militares y a los poderes de la mafia.

 Identifico un patrón de siete sistemas epidemiológicos de la Co, Ca, Coop E, que coexisten con diferente intensidad en todos los Estados- nación: la corrupción del sistema político, la corrupción de la justicia, la corrupción del narcotráfico y el mercado de la repugnancia, la corrupción en la contratación público- privada (P/P), la corrupción en la contratación privada transnacional, la corrupción en el sector de la salud y la corrupción en la manipulación de la información privilegiada.

 Introduzco un nuevo paralelo entre los genes y los mesocontratos, estos últimos como códigos de conducta cultural (CCC): incluyo el estudio de los mesocontratos como hábito mental; como unidad básica de mutación, información y know-how simbólico y jurídico, económico y financiero, social y ambiental, que facilita a C, NC e IC capturar y manipular el poder del Estado en diferentes órdenes territoriales; como instituciones egoístas de C, NC e IC, que buscan mecanismos de privilegio y aseguramiento frente al Estado, y vulneran el interés público.

 Estudio los tipos y las redes de los mesocontratos y el mercado de opciones que éstos generan, visualizados en un árbol de riesgo institucional del emprendedor. Con relación a C, NC e IC, los mesocontratos representan el orden político; las opciones son el orden económico, que está ligado con los privilegios y el aseguramiento que buscan algunos sectores; las regulaciones son la “caja negra” del sistema y el objeto principal de la Co, Ca, Coop E por parte de las tres subsociedades.
Añado la visión de que la Co, Ca, Coop E y la distancia al centro del poder se parece a los bienes raíces, ya que la ubicación en el espacio del poder define su valor. Distancia que es diferente en EE.UU (Wall Street, complejos petroleros, industria farmacéutica, complejo industrial-militar) en Rusia y China (oligarquías económicas y políticas), Corea del Sur (poder militar y chaebols), etc.

 Para entender los mesocontratos agrego los conceptos de la sicología y filosofía de Beck, Graves, Wilber sobre los sistemas holísticos y la espiral dinámica para resaltar el hecho que diferentes épocas producen diferentes mentes y conciencias y que, en el mismo periodo o época, coexisten diferentes culturas y valores, metas buscadas y paradigmas, sin que ninguna de ellas sea superior a la otra. Esta teoría es consistente con mi visión de la economía política de la complejidad, que resalta que la fuerza endógena emerge de los Mesocontratos, o los contratos que sobreviven en el proceso evolutivo del desarrollo.

 Resalto que las reformas del Estado no han explorado ni actuado sobre las externalidades entre las instituciones, en la lucha contra la Co, Ca, Coop E. Por eso, la “ratica” de la Transformación del Panadero de Prigogine, circula libremente entre muchas instituciones. Los mismos funcionarios corruptos aparecen reciclados. Es útil incluir en las reformas de los Estados- nación, el análisis transversal de la coevolución institucional que cobija, al menos, cinco patrones: la coadaptación, la coevolución, la evolución paralela, la evolución convergente y la bifurcación [9].

 En la segunda parte, basado en Wilber y en mis propias teorías, despliego una visión holística de la Co, Ca, Coop E en su relación con las élites gobernantes, los mesocontratos y la Triple Sociedad.

 Descubro que los países reales, después de la crisis ético-política, clásica, sistémica, de confianza y de legitimidad mundial del 200811 que aún no ha terminado, están tendiendo hacia dos modelos límites: las sociedades o países con individuos y corporaciones Estado-dependientes (modelo francés y Europa Latina, latinoamericano, asiático,…) y las sociedades o países con individuos y corporaciones mercado-dependientes (países anglosajones, hoy dependientes de la captura del Estado,…). Cada modelo singularizado con evolución peculiar de la Co, Ca, Coop E.

 Introduzco la idea del análisis holístico en cuatro cuadrantes, a la Co, Ca, Coop E: 1) las dimensiones subjetivas (intencionales), 2) objetivas (de comportamiento), 3) inter-subjetivas (culturales) y 4) inter-objetivas (sociales), relacionando la Co, Ca, Coop E con la Triple Sociedad. En los cuatro cuadrantes (Gráfica 23) se explican cuatro tipos distintos de holoarquía o secuencias holísticas, que revelan la estructura y el proceso evolutivo de la Co, Ca, Coop E.

Los cuadrantes se leen así:
Los niveles de conciencia y del desarrollo humano y económico están relacionados con la calidad de las instituciones y el grado de deterioro de Co, Ca, Coop E. (Cuadrante I). A medida que mejora el nivel de conciencia, debería disminuir la Co, Ca, Coop E. El IDH del PNUD no incorpora los grandes avances que se han hecho en los estudios de los niveles de conciencia.
La evolución del tipo de conductas (legales e ilegales, legítimas e ilegitimas, visibles e invisibles) que impiden el funcionamiento de la democracia y la libre competencia. (Cuadrante II).
La peculiaridad cultural, medida por la importancia que tiene C, NC e IC en cada sociedad, y la “división del trabajo de la corrupción” [11], tipos de delito y externalidades entre estos, que manifiesta cada cultura. (Cuadrante III).

La visión sistémica en cada Estado- nación y en el orden internacional, que explica la estructura y el funcionamiento de la holoarquía de la Co, Ca, Coop E, con sus propios niveles de organización, perímetro (extensión y profundidad) y ciclos. (Cuadrante IV)

 Estudio en la Co, Ca, Coop E, el concepto de centro de gravedad cultural, que actúa como un imán. Es un regulador del desarrollo que arrastra al individuo hacia arriba, hacia el nivel promedio, al depender de la estructura de riesgos de cometer delitos y de su nivel de conciencia y formación ética y moral.

 Descompongo la visión holística de la Co, Ca, Coop E en sus componentes, basándome en estudios previos y en mis trabajos. Cada componente fue analizado con tres enfoques: la visión, para deducir la estructura conceptual de quienes se han ocupado del tema y de quienes cometen los delitos; las etapas, al ilustrar el caso colombiano que, en el fondo, recoge una evolución global; y la estructura sistémica de la Ca, Co, Coop E, que me lleva a mirar tres temas fundamentales.

– En la corrupción muestro la fractura de los vínculos entre la democracia y el capitalismo. Los datos de los últimos diez años de Transparencia Internacional señalan cómo los partidos políticos y el Parlamento son percibidos como las instituciones más corruptas en la casi totalidad de países.

– En la captura y los mesocontratos, el hecho global estilizado más importante ha sido la ruptura del equilibrio de poderes y la captura por los grandes lobbies financieros del núcleo del poder.

– La cooptación y los mesocontratos, me llevan a profundizar un tema generalmente olvidado: la genealogía del poder y la criptología de las instituciones.

 Otros temas relevantes son la mesotrayectoria del poder cooptado regional y la captura de los reguladores. He tratado de clarificar cómo se relaciona lo local, lo meso y lo global para hacer legible la Co, Ca, Coop E. La captura de los reguladores es la “caja negra escondida” de la Co, Ca, Coop E, ya que, por el bajo perfil que estos muestran ante la opinión, hace que las investigaciones se focalicen en los políticos más que en los reguladores, o en la “puerta giratoria”.

 Ilustro con la historia colombiana, la dinámica de la Co, Ca, Coop, E. Miro el proceso evolutivo de los partidos hegemónicos – el liberal y el conservador –usando la soft guerra en la historia republicana hasta desembocar en los señores de la guerra (narcotraficantes, paramilitares, bandas criminales (Bacrim), guerrilla y políticos corruptos), en los años 80. No desapareció, pues, el CCC del siglo XIX en que la violencia era una tecnología para que las élites políticas compitieran por las rentas derivadas del poder, entre ellas las bonanzas de los commodities. Se fueron sucediendo las bonanzas cafetera, del narcotráfico, mineroenergética, respecto a las cuales las élites legales e ilegales compitieron despiadadamente para apropiárselas, hasta convertirse todos en fuerza de ocupación de la democracia. Esta tecnología de la violencia o técnica soft de golpe de Estado se intercaló pendularmente con los cuatro momentos clave de cooptación que intentaron las élites para resolver la violencia y los graves conflictos políticos que describo. Todos ellos, han sido más treguas que pactos sociales permanentes, ha continuado la violencia porque no se ha corregido la Co, Ca, Coop E.

Los señores de la guerra, funcionan hoy así:
“Los protagonistas del conflicto armado se han convertido en señores de la guerra y tienen seis características principales: Poseen derechos de propiedad exclusivos sobre la guerra y la paz. Manejan directamente o poseen acceso privilegiado a las decisiones de una organización militar. Tienen los medios financieros necesarios o pueden incidir sobre la asignación de los recursos para operar la organización militar. Controlan mediante coaliciones, centros de decisión del Estado y territorios. Tienen acceso o controlan medios de comunicación que les permiten difundir sus objetivos y manipular sus clientelas. Además, actúan como Estado porque cobran impuestos y vacunas ilegales a empresarios y ciudadanos”[12].
El pueblo colombiano se mostró conformista y el conformismo aliado a la violencia inercial desembocó en el horror.

 Ilustro la compleja dinámica de los ciclos de los commodities en su relación con la Co, Ca, Coop E, las hegemonías políticas y los señores de la guerra en un texto inédito, con el que creo contribuir a explicar la dinámica política de Colombia. Incluyo también los peculiares procesos de ajuste de la sociedad colombiana: la población, el territorio, las instituciones, la política económica y la administración de justicia.

 La distinción entre drama y tragedia está siempre presente en la discusión de la legitimidad de las elites en conflicto. Albert Camus, para examinar la historia de la violencia, establece la diferencia entre drama y tragedia: en la tragedia las dos fuerzas son igualmente legítimas, igualmente armadas de razón; en el drama, al contrario, una sola es legítima. La tragedia es ambigua, el drama es simplista. En la tragedia cada fuerza es al mismo tiempo buena y mala; en el drama una es el bien y la otra es el mal [13]. Y, ¿si en la tragedia, las dos fuerzas y todas las participantes en el conflicto armado se vuelven ilegítimas? Es tema clave en la discusión entre el gobierno Santos y las FARC sobre la reparación a las víctimas. ¿Quiénes son las víctimas y quiénes los victimarios?

 La tercera parte agrega al razonamiento de la Co, Ca, Coop E, temas fundamentales:

 Una tipología, todavía incompleta pero dinámica de seis tipos de Estado, según las élites y los agentes que capturan el Estado, su principal fuente de financiación ilícita, las instituciones capturadas o amenazadas, la extensión de la captura territorial, la clasificación de los Estados en relación con su ranking de corrupción e IDH.
Más allá de la tipología, el objetivo es realizar el análisis sistémico de la metropolización de la corrupción, que articule, por tipo de delito (o clúster de delitos conexos) las redes jerárquicas delincuenciales en diferentes espacios territoriales, desde el paraíso fiscal hasta las grandes metrópolis. Es una representación simbólica y operacional, que muestre las externalidades negativas que produce la involución moral de las sociedades, los mercados y los Estados. Es la teoría simétrica de la involución de los polos de desarrollo.

Reuno y articulo, por primera vez, las tres dimensiones holísticas territoriales de los mesocontratos en Colombia, en el orden nacional, de Estrategia Nacional de Ordenamiento Territorial y de Bogotá D.C., así:

 El primero, el orden nacional. Presento y explico cómo se crean y expanden los mesocontratos entre las élites y las redes de C, NC e IC; de qué manera se realiza el juego político del Estado como mercado – el "shadow state" o el “shadow banking system”–, o sea el proceso real de toma de decisiones en el Estado y en el sistema financiero, su lógica de desviación de la acción colectiva a través de los mesocontratos para sustituir la Constitución y las leyes; cómo se forma la conciencia simbólica de lo público al incluir aspectos filosóficos, simbólicos y funcionales.

 El segundo, en el orden territorial. En El Estado estratega para el ordenamiento territorial (2013) muestro cómo:
“El territorio de Colombia como su sociedad están fragmentados, cooptados y son excluyentes. Nuestro Estado está cooptado por grandes élites, lobbies y grupos legales e ilegales. La fuerza unificadora es la corrupción, su “pegante” simbólico ad hoc principal. La violencia, la codicia, la corrupción, la política de los señores de la guerra y el cambio climático son amenazas para la democracia, la unidad nacional y el territorio” [14].

 El tercero, en el orden metropolitano con el ejemplo de Bogotá D.C la Co, Ca, Coop E se refiere a la lucha de las élites de C, NC e IC por controlar los atributos urbanos mediante estructuras y redes de corrupción. Respecto a diferentes mesocontratos: de Tipo I, II y III [15].

 Hago un esfuerzo para aplicar mis conceptos de la Triple Sociedad y de la Co, Ca, Coop E para mostrar la validez de la teoría.

Los países escogidos han sido los que generaron la crisis de 2008 (Estados Unidos y la Unión Europea); los antiguos países comunistas emergentes con alto grado de Co, Ca, Coop E (Rusia y China); los países con fuerte tradición democrática (Francia, Italia y Grecia); los países que nacieron de dictaduras militares y tuvieron gran éxito económico sin lograr consolidar la democracia (Corea del Sur); y los países islámicos divididos entre los países árabes o islámicos nacionalistas que han hecho o con alto riesgo de implosión (Egipto, Iraq, Libia, Siria, Argelia) y los países árabes o islámicos autoritarios manejados por oligarquías o clanes familiares o religiosos (Arabia Saudita, Qatar, EAU, Omán, Irán).

 En la cuarta parte analizo las teorías del bienestar y el crecimiento, los límites del SCN y del IDH y reviso de qué manera las teorías económicas y las teorías del desarrollo han tratado los temas de la fragmentación de la sociedad (C, NC e IC), las instituciones formales, informales e ilegales, y la Co, Ca, Coop E, así:

 Las teorías neoclásicas ortodoxas (Arrow-Debreu & Solow, Buchanan) no toman en consideración en forma explícita la Co, Ca, Coop E ni la fragmentación de la sociedad. Son un costo social, colateral. Su análisis está centrado generalmente en las instituciones formales. El sector informal es satélite y/o residual del crecimiento. Sin embargo, Gary Becker [16] fue pionero en la teoría económica del crimen y Alvin Roth [17] en la teoría de los “mercados repugnantes”. El constitucionalismo de Buchanan pese al gran avance teórico en el entendimiento del papel del Estado y su relación con el orden Constitucional está focalizado en las instituciones formales, apartándose de la realidad.

 Las teorías clásicas con enfoque ético-político y social (Polanyi y Amartya Sen) tienen un enfoque innovador.

Polanyi criticó principalmente el hecho que el liberalismo económico como sucede con el neoliberalismo hoy separó y subordinó la sociedad a los mercados. Su análisis está centrado sobre las instituciones formales e informales, no sobre IC, aunque encabezó la crítica más fuerte contra el fascismo entre las dos guerras mundiales. Fue una forma de oponerse a la Co, Ca, Coop E, de los Estados totalitarios.

Amartya Sen aunque no critica explícitamente el neoliberalismo y la centralización del poder y el capital liga las posibilidades de desarrollo de una sociedad y de los ciudadanos con las libertades. Toma en cuenta las instituciones formales e informales, focaliza el desarrollo humano más en las libertades y la justicia, que en la utilidad, la renta y la riqueza. Sin embargo no explica cómo el ciudadano para ampliar sus libertades y capacidades usa o transforma una estructura social
fragmentada en C, NC e IC – con castas e “intocables” y con sofisticadas redes de Co, Ca, Coop E.

 Las teorías institucionalistas han hecho un gran progreso conceptual. Algunos de los análisis están centrados en las instituciones formales (Williamson, Aoki, Regulación, Commons); otros tienen en cuenta las instituciones formales e informales (North, Hodgson, Schmoller, Menger, Hayek). Generalmente, no consideran las instituciones IC, al lado de las instituciones formales e informales. Tampoco hay un análisis explícito sobre la Co, Ca, Coop E y su impacto sobre la dinámica del desarrollo.

 El enfoque de las Naciones Unidas sobre el HDR y el IDH basado y perfeccionado con los aportes de Amartya Sen han sido el más grande avance para medir el Desarrollo Humano y para facilitar la comparabilidad de los países. Hago una revisión completa de los informes HDR entre 1990 y 2013.
Otros hallazgos importantes se desarrollan al insistir en la necesidad de continuidad en las políticas propuestas, y en la urgencia de poner en marcha el Rapport de la Commission sur la mesure des performances économiques et du progrès social de Stiglitz, Sen y Fitoussi. Este informe otorga importancia al bienestar material referido a los ingresos y al consumo, más que a la producción. Con los recientes hallazgos de Piketty, se deberá conferir importancia al tema de la desigualdad y a la centralización del capital en el orden global y de los Estados- nación. También a los indicadores de ingresos de las actividades que están por fuera del mercado, en nuestro caso C, NC e IC que muchas veces no se recoge en las cuentas nacionales. Coincidimos en el estudio de las medidas del bienestar objetivo y subjetivo, que permitan relacionar los indicadores de desarrollo del IDH con los niveles de conciencia y de existencia de los países y entes territoriales.

 En la quinta parte, desarrollo mi propia teoría del surgimiento y evolución de las instituciones y de las sociedades C, NC e IC, al sintetizar en forma sinérgica la teoría del Well-Being con base en los mecanismos que las élites usan para redistribuir el ingreso y el patrimonio, el poder y los riesgos, al ampliar la visión de los clásicos.

El ordenamiento conceptual evolutivo incluye: los cambios de paradigmas y la creación del conocimiento sinérgico creativo; los actos creativos fundacionales – las grandes revoluciones que han generado estos cambios de paradigmas; la dinámica y forma de configuración de las principales organizaciones e instituciones de los Estados- nación y el surgimiento de la Triple Sociedad C, NC e IC en cada entorno cultural; los modelos de justicia social y administración de justicia de cada sociedad en relación con la Co, Ca, Coop E, con la Tasa de Cambio Moral y con las reglas que cada sociedad tiene sobre la proporcionalidad de la justicia o la relación de su propio sistema de justicia nacional con el sistema internacional; los conceptos construidos en el orden internacional y a nivel de cada Estado-nación de desarrollo multidimensional, al considerar las variables de generación I (ahorro, inversión, ingreso,…), de generación II (descentralización, justicia y violencia,…) y de generación III (variación, herencia y selección natural,…); la forma de articulación, en el orden global y de cada Estado- nación de la distribución multidimensional que logran C, NC e IC apoyadas por la Co, Ca, Coop E, de la propiedad y el ingreso, el poder y los riesgos.

 En cuanto a la naturaleza del conocimiento sinérgico-creativo en su relación con la Triple Sociedad, integro en el análisis de las instituciones, la visibilidad (Bobbio), la legitimidad (Allais) y la legalidad (Kelsen y otros autores); completo la visión de Polanyi, al incorporar la Co, Ca y Coop E a sus tres formas de vínculo del funcionamiento de las sociedades (intercambio, reciprocidad, redistribución); parto de la base que el Estado mismo es un mercado, que se compra y vende a través de los mesocontratos; y de que tres sociedades C, NC e IC compiten de manera visible e invisible, legal e ilegal, legítima e ilegítimamente por la captura, compra y venta de las instituciones (no sólo las empresas) del Estado, al comprar “distancia al poder”. Lo hacen a través de los mesocontratos, cuyo instrumento contractual y cuantitativo son las opciones, que capturan sectores o nichos de sectores y las regulaciones; concluyo que el nuevo capitalismo político de la globalización (NCPG) (lo político define lo económico, los privilegios de los sectores y “grupos de interés”) volvió a resurgir después de la crisis de 2008, con la desvergonzada captura del sector financiero internacional de las instituciones internacionales y de los Estados- nación.

 Muestro cómo los actos creativos fundacionales producen una fuerte redistribución del poder y los riesgos, el ingreso y el patrimonio. Llego a la conclusión que han surgido dos tendencias evolutivas de esquina del nuevo capitalismo político corrupto y mafioso.
Así, la autorregulación económica fortaleció la Co, Ca y Coop E, con una extraña forma de competencia y acumulación del ingreso y el patrimonio, del poder y los riesgos. La primera, con “Estado- privatizado” – donde la Co, Ca y Coop E es más visible – manejado por dinastías, políticos electos en nombre de fuerzas y grupos que capturan el Gobierno y el Estado (en Estados Unidos: Wall Street, Industria farmacéutica, petrolera y complejo industrial militar) o, en otros países en situaciones extremas, por fuerzas de ocupación de la democracia (políticos corruptos, guerrilleros, paramilitares, narcotraficantes,…) como ha sido la tradición en Colombia y en México desde el Frente Nacional y el PRI y en Egipto por las fuerzas armadas.
La otra variante, el capitalismo político, con “Estado-Estatizado” – en donde la Co, Ca y Coop E es menos detectable, pero más profunda y clandestina –, controlado por poderes autoritarios (que van desde monarquías hasta gobiernos populistas). Lo político subordina lo económico y, en muchos casos, adopta formas jurídicas próximas al capitalismo de Estado.

 Muestro el proceso evolutivo de la Co, Ca, Coop E en función de la Triple Sociedad, así: los mesocontratos describen la forma de reproducción de la Co, Ca, Coop E, en el orden internacional y nacional, regional y local.
Son hábitos mentales; factores de facilitación o de bloqueo del progreso; transmiten y copian los CCC de C, NC e IC; son sistemas de información y know-how simbólico y jurídico, económico y financiero, social y ambiental, que facilita a C, NC e IC, capturar y manipular el poder del Estado; son egoístas, ya que buscan mecanismos de privilegio y aseguramiento de grupos y redes C, NC e IC frente al Estado que vulneran el interés público.

 Doy prelación a la información hereditaria, que se transmite a través de la genealogía, (conyugrama, delfinazgo, criptología, algoritmos y fractales) para definir la emergencia, instrumentar el juego político y crear una conciencia simbólica manipulada de lo público a través de la Co, Ca, Coop de los mesocontratos, las opciones, los sectores y las regulaciones.

 Analizo la administración de justicia y la justicia social como núcleo alrededor del cual gira el juego político de las élites para redistribuir el ingreso y el patrimonio, el poder y los riesgos.

 Muestro que tras la caída del comunismo la justicia social se transmutó en administración de justicia. Señalo los riesgos de la justicia transicional calculada a la medida de los señores de la guerra. Insisto que la crisis de la justicia ha obedecido a la impunidad sobre la violación de los Derechos Humanos, la difusión epidemiológica de la corrupción y la violación del principio de separación de los poderes del Estado- nación. Reclamo que los riesgos de usar la Tasa de Cambio Moral [18] como lo hicieron todos los presidentes colombianos desde los años 80 para hacerse elegir o reelegir, constituía un alto costo para la legitimidad del sistema. O sea el uso de la administración de justicia para fines políticos, que sigue vigente como lo muestra el primer plano que ha tenido el proceso de paz y de cooptación de las FARC durante el proceso electoral de 2014; muestro en qué forma se pueden usar los mercados en la lucha contra la corrupción política.

 Otorgo importancia a la evolución de la teoría y la política fiscal en relación con las variables de generación I, II y III, y en qué forma la redistribución se hace por medio del mercado, del Estado, o de la violencia.
Analizo, basado en la fuerte polémica que suscitó el libro de Piketty20, las visiones contrapuestas sobre el origen de la desigualdad y las soluciones que se deben adoptar, entre ellas el combate de la Co, Ca, Coop E; Introduzco de nuevo la visión de la clase media y del Well- Being definido con base en la redistribución de los ingresos, la propiedad, el poder y los riesgos; otorgo gran importancia a la gestión de los riesgos de colapso de la tributación en países como Colombia por el crecimiento de las tres subsociedades C, NC e IC, que hace más permisiva la evasión de impuestos, aumenta los gastos militares, de seguridad y de justicia, para combatir a IC, que es la subsociedad que menos tributa, más el gasto público que genera para combatirla y frena la inversión productiva a largo plazo.

 Agrego a mis trabajos precedentes el estudio empírico del crecimiento económico de la Triple Sociedad en la década 2000-2010.

Así como es necesario corregir el crecimiento económico por el daño ambiental producido en el periodo (Cuentas ambientales) es también necesario corregirlo por la importancia de NC e IC, al tener en cuenta el gasto público futuro que será necesario para “destruir” parte de este crecimiento (los cultivos ilícitos, las empresas criminales, la captura del Estado por la mafia, etc.). A través del gasto militar, policial, de la Fiscalía y de la justicia, de reparación de víctimas… El Índice de Desarrollo Humano (IDH) de dos países iguales (con el mismo PIB per cápita y el mismo tamaño) debería también ajustarse por un factor que tenga en cuenta no haber vendido el patrimonio público.

El que preservó el patrimonio público tiene un IDH – como medida del desarrollo humano y de bienestar sostenible – más alto; o bien el mismo país, que vendió el stock y lo volvió consumo y que permaneció con el mismo IDH, retrocedió.
Igualmente presento un estudio de los tipos de inteligencia (Wilber) y los niveles de conciencia en relación con las tres etapas que identifico en el desarrollo del narcotráfico en Colombia entre 1980 y 2010.

Logro, así, consolidar la tendencia evolutiva entre 1980 y 2010. Las conclusiones fueron claras: en el período 1980-1990 (La Creación Destructora), C e IC fueron aliadas y crecieron acopladas; durante la década 1990-2000 (La Globalización de los mercados y el desplazamiento de la moral) el fuerte combate al narcotráfico y la crisis de finales de los años 90, hicieron que los intereses de C e IC se desacoplaran y que NC fuera muy afectada por la crisis; en la década 2000-2010 (El aluvión de la Co, Ca, Coop E y la democracia contra sí misma) decayó IC, mientras que C y NC crecieron apareados.

Confío el éxito del proceso de paz que se negocia entre el gobierno Santos y las FARC, que la estrategia de posconflicto permita crear una verdadera sociedad civil que fortalezca la democracia
[18] La Tasa de Cambio Moral es la aplicación de la teoría económica convencional al entendimiento de la evolución de la justicia. Con esta tasa se quiere significar el cambio relativo en la preferencia social que han tenido los gobiernos de los últimos 25 años respecto a la sanción que debe darse a los delitos que más afectan a los ciudadanos: narcotráfico, subversión, cuello blanco, terrorismo, secuestro, patrimonio económico. Este último delito se toma como numerario o base de la comparación. Se confronta luego con la eficacia en la administración de Justicia y con variables internacionales y que los intereses de C, NC e IC sean sustituidos por la consolidación del Estado de Derecho y el fortalecimiento de las oportunidades y capacidades ciudadanas y empresariales.
De todas formas, el principal problema del posconflicto será contener y combatir el aluvión de la Co, Ca, Coop E y consolidar el manejo del territorio, a través de una Estrategia Nacional de Ordenamiento Territorial.


Referencias

1. En adelante llamaré Co, Ca, Coop E.
2. MACHIAVEL, Nicolas. Le Prince et autres textes. Paris: Union Générale D’éditions, 1965. (Colección 10/18).
3. El Frente Nacional en Colombia tuvo la regla de ½.
4. Una presentación comparativa de mi obra fue incluida en el libro del INSTITUTO DE ESTUDIOS DEL MINISTERIO PÚBLICO (IEMP) & ESCUELA SUPERIOR DE ADMINISTRACIÓN PÚBLICA (ESAP). Anatomía de la Cooptación en Colombia: Fundamentos de una línea de investigación para el fortalecimiento de la institucionalidad. Bogotá: IEMP Ediciones, 2012.
5. ROSANVALLON, Pierre. La légitimité démocratique: Impartialité, reflexivité, proximité. Paris: Seuil, 2008.
6. Razonamiento basado en: NIETZSCHE, Friedrich. Humain, trop humain: Un livre pour esprits libres. France: Gallimard, 1878 (V. 1988). Vol. 1. págs. 88-89. (Folio Essais; No. 77).
7. REVÉIZ, Édgar. Democratizar para Sobrevivir. Santafé de Bogotá: Poligrupo Comunicación, 1989.
8. MALAPARTE, Curzio. Technique du coup d'État. Paris: Grasset, 1931 (v. 1992). (Cahiers Rouges; No. 165).
9. Con base en la Sección II. Cap. 2: “El código de la conducta económica cultural CCC y los modelos del proceso decisorio” En: REVÉIZ, Édgar. El Estado lego y la fractura social. Bogotá: Academia Colombiana de Ciencias Económicas (ACCE) & Centro Colombiano de Responsabilidad Empresarial (CCRE), 2007. págs. 278-283.
10. REVÉIZ, Édgar. Crisis mundial 2007: ético-político, clásica, sistémica, de confianza y legitimidad. En: REVÉIZ, Édgar, et al. Enfoques sobre el origen de la crisis mundial del 2008. Bogotá: Academia Colombiana de Ciencias Económicas, 2011. págs. 23-108.
11. REVÉIZ, Édgar. El Estado lego y la fractura social. Op. cit., págs. 461-47113
12. Ibíd., pág. 351.
13. CAMUS, Albert. Conférence prononcée a Athènes sur lÁvenir de la Tragédie. En: Théatre, récits et nouvelles. Belgique: Gallimard, 1962. pág. 1703. (Bibliothèque de la Pléiade; No. 161).
14. REVÉIZ, Édgar. El Estado estratega para el ordenamiento territorial. Bogotá: Academia Colombiana de Ciencias Económicas, 2013. pág. XI.
15. REVÉIZ, Édgar. Economía política y complejidad de la planeación en Bogotá, D.C. En: GONZÁLEZ, Jorge Iván., et al. Bogotá: Las políticas públicas y la ciudad. Bogotá: Academia Colombiana de Ciencias Económicas, 2013. págs. 113-150.
16. BECKER, Gary. Crime and Punishment: An Economic Approach. En: Journal of Political Economy. Vol. 76, No. 2 (1968); págs. 169-217.
17. ROTH, Alvin. Repugnance as a Constraint on Markets. En: Journal of Economic Perspectives. Vol. 21, No. 3 (Summer 2007); págs. 37-58.
18. REVÉIZ, Édgar. El Estado como mercado: La gobernabilidad económica y política en Colombia. Bogotá: FONADE y Carlos Valencia Editores, 1997. pág. 450. y REVÉIZ, Édgar. El Estado lego y la fractura social. Op. cit., pág. 458.
19. PIKETTY, Thomas. Le capital au XXIe siècle. Paris: Seuil, 2013.
Varios premios Nobel como Solow, Schiller, Spence y Stiglitz se han pronunciado al lado de destacados economistas como Sachs, Rodrik, Hudson, Sala-i-Martin,…
Ver Sección “Visiones contrapuestas sobre el origen de la desigualdad y las soluciones que se deben adoptar.”

7/06/2016

HOMENAJE AL DOCTOR ÉDGAR REVÉIZ ROLDÁN

UNIANDINOS

HOMENAJE AL DOCTOR ÉDGAR REVÉIZ ROLDÁN


Presentación: Carlos Zorro Sánchez
Bogotá, abril 6 de 2016


Tengo el privilegio de haber sido invitado a presentar algunos aspectos destacados de la trayectoria intelectual y profesional del doctor Edgar Reveiz Roldán, tarea esta difícil no porque, como ocurre en muchos casos, haya que entrar a escudriñar en su actividad qué aportes pueden descubrirse, sino porque, al contrario, en esa trayectoria hay tantas contribuciones a la comprensión y a la práctica del desarrollo, a la vida universitaria y a la reflexión intelectual, que no es fácil resumirlos en unos breves minutos.

Originalmente arquitecto de profesión, con título de la Universidad del Valle (1961), Edgar ha mantenido en sus preocupaciones y en su pensamiento una constante que lo liga a esa formación original: su interés por lo territorial que pronto se vincularía con el tema del desarrollo, abordado en sus estudios en el Instituto de Estudios de Desarrollo Económico y Social, IEDES (París, 1966). Este instituto, dirigido en ese entonces por el eminente pensador François Perroux, fue pionero en una aproximación compleja al desarrollo, que no solo desafiaba el enfoque puramente economicista que prevalecía entonces en las universidades anglosajonas, sino que volvía a introducir en la reflexión económica y social, y especialmente en las discusiones sobre el crecimiento y el desarrollo, el elemento espacial, relegado por entonces a los análisis de localización de las firmas individuales.
A su regreso a Colombia, Edgar llevó a la práctica esas ideas como jefe de Estudios Regionales del Departamento Nacional de Planeación (1968-1971); profesor de la Facultad de Economía de la Universidad de los andes, Director del Centro de Estudios sobre Desarrollo Económico (CEDE) de la misma facultad y Decano de esta entre 1978-1986. Desde el primero de estos cargos, en Planeación Nacional, dirigió el llamado “Modelo de Regionalización de Colombia” en el que la propuesta de reorganización administrativa del territorio colombiano se basaba en un elemento que hoy, en la globalización contemporánea, ha adquirido una importancia de primer orden para la comprensión y la orientación de los procesos de desarrollo: el sistema de ciudades que, por primera vez en Colombia, entendía los centros urbanos como nodos de una red, interconectados por flujos de diversa naturaleza. Hoy en día, este tipo de análisis tiende a presidir la comprensión de los procesos de desarrollo en el ámbito global. Ahora bien, el trabajo realizado en esa ocasión e incorporado en los “Planes y Programas de Desarrollo” de la administración del Presidente Lleras Restrepo, se tradujo además en una serie de decisiones que fueron incorporadas a la normatividad o a las políticas, algunas de las cuales han seguido influyendo hasta nuestros días: la ley 33 de 1968 por medio de la cual se provee al fortalecimiento de los Fiscos seccionales y municipales y los grandes proyectos de integración sectorial en los sectores eléctrico (ISA), educativo y hospitalario.

Al terminar su trabajo en el DNP, Edgar inició su fructífero paso por la Universidad de los Andes en la Facultad de Economía, donde inicialmente como profesor, introdujo las primeras cátedras en economía urbana y regional que algún tiempo después darían lugar a la elaboración de un texto del que fui coautor: “Economía Regional, Bases para la comparación de tres enfoques”. Otra innovación institucional que tomó forma bajo su impulso fue la creación de una Opción en Desarrollo Regional y Urbano, la primera que existió en la universidad, presentada al Consejo Directivo en agosto de 1973 por el Decano de la Facultad de Economía y aprobada en mayo del año siguiente. Esta opción, inspirada en la idea del minor existente en varias universidades estadounidenses y de la mention del sistema universitario francés, permitió a los estudiantes focalizar su atención en el tema del desarrollo regional y urbano de manera flexible, mediante su acceso a un conjunto de cursos opcionales de las facultades de administración, economía, ingeniería, arquitectura y ciencia política. El impacto de esta opción fue significativo, tanto porque esta alternativa académica se extendió luego al conjunto de la universidad y se multiplicó rápidamente –en el catálogo de 2014 aparecen registradas 53 opciones-, sino porque, de hecho, constituyó el primer paso hacia la creación del Centro Interdisciplinario de Estudios Regionales, Cider, que hoy, celebrando sus cuarenta años, permanece bajo el nombre de Centro Interdisciplinario de Estudios para el Desarrollo, Cider.

La conformación de este centro tuvo lugar con una intensa participación de Edgar y el primer programa en planificación del desarrollo regional, auspiciado por el Instituto de Estudios Sociales, ISS, de La Haya, Países Bajos, tuvo lugar en el período 1977- 1978, cuando Edgar estaba iniciando su actividad como Director del Centro de Estudios en Desarrollo Económico, CEDE, de la Facultad de Economía y, simultáneamente, actuaba como coordinador del programa por parte de la Universidad de los Andes, siendo el otro coordinador un representante del instituto holandés. Pocos años después, en 1980, el profesor Reveiz asumió la Decanatura de la Facultad de Economía en la que permanecería hasta 1987. En los diez años en que estuvo a cargo de la dirección del CEDE y la decanatura de la Facultad de Economía, inició una intensa actividad editorial como fundador de la revista Desarrollo y Sociedad, que ha llegado hoy a su número 76 y como autor y editor de diversos libros, a los que se hará referencia más adelante, los cuales pusieron de presente no solo su interés en variados aspectos del desarrollo nacional, sino su perspicacia para analizarlos y su capacidad para proponer lineamientos de política pública para abordarlos.

Su retiro de la Decanatura marcó el final de un primer ciclo académico en la vida del profesor y lo llevó a asumir diversas responsabilidades con la Organización de las Naciones Unidas, ONU: Asesor Técnico Principal del PNUD en Burkina Faso (1987-1990), asesor para el diseño de estrategias económicas de los gobiernos de Senegal y Guinea (1990-92) y de varios gobiernos latinoamericanos en el diseño e implementación de políticas para la lucha contra las drogas (1992-94). Simultáneamente, a partir de 1991, a su regreso a Colombia, asumió la dirección ejecutiva de la Corporación Promotora de las Comunidades Municipales de Colombia (PROCOMUN), cargo que desempeñó hasta 1998.

Al finalizar estos diez años, en los que hizo gala de sus competencias técnicas y administrativas, Edgar, además de realizar actividades de consultoría en distintos campos relacionados con el desarrollo –particularmente en gestión pública, economía institucional y política fiscal-, regresó a las actividades académicas como profesor visitante y conferencista de varias universidades norteamericanas y europeas en las áreas de desarrollo económico, descentralización, economía institucional y política fiscal y como catedrático en universidades colombianas. Por lo demás, a partir de ese momento intensifica sus contribuciones intelectuales mediante la publicación de varios libros.

Pero antes de presentar y comentar brevemente las contribuciones de Edgar en esta materia, conviene agregar que sus aportes han sido reconocidos en distintos ámbitos particularmente del mundo académico. Es así como ha sido distinguido como Presidente Emérito de la Escuela para la Gerencia del Desarrollo Social EGEDES (Consorcio 30 instituciones), como Profesor Destacado de la Universidad de los Andes por la Asociación de Egresados de esta universidad en septiembre de 2005, habiendo recibido además el reconocimiento institucional en los 60 años de la Universidad del Valle, por su sobresaliente y distinguida trayectoria profesional. Actualmente es Miembro de Número y Secretario General de la Academia Colombiana de Ciencias Económicas (ACCE).

Al hablar de la trayectoria profesional de Edgar Reveiz resulta imposible dejar de lado un aspecto central: sus numerosas publicaciones y particularmente sus libros que contienen lo más profundo, interesante y muchas veces inquietante del pensamiento del autor.
Estos libros se han referido a temas muy diversos, unidos todos por su voluntad de contribuir desde distintos ángulos al desarrollo desde una perspectiva a todas luces interdisciplinaria. A continuación me permito presentar algunos de ellos con algunos comentarios puramente personales que me permitirán resaltar algunas de sus contribuciones.

Dos libros publicados con siete años de diferencia muestran su interés premonitorio en la información, asunto este considerado hoy como absolutamente crucial para entender y orientar los procesos de desarrollo: Poder e Informacion (1977) y La información para el desarrollo colombiano, este último con Eduardo Aldana, presente en esta mesa, y Vladimir Slamecka, V. (1984). La tesis desarrollada en estos trabajos se refiere a las asimetrías de información en el proceso de decisiones públicas, con base en el estudio de tres casos de relevancia nacional.
En el intermedio, Edgar participó como editor y, en dos casos como coautor de libros referidos a temas sectoriales en Colombia: la cuestión cafetera y la crisis energética –cuya vigencia hoy sigue siendo ampliamente reconocida- y a la deuda externa latinoamericana.

Este último fue el primero de un conjunto de tres obras referidos a temas internacionales que contaron con la participación de Edgar, siendo los otros dos, “Enfoques sobre el origen de la crisis mundial del 2008” en el que además de incluir un artículo, lideró un grupo de otros diez académicos que examinaron el tema desde distintas perspectivas, y “El Desenlace Neoliberal: Tragedia o Renacimiento”, uno de sus trabajos más interesantes desde la perspectiva de la globalización, que la articula con los procesos nacionales y que, en cierta forma, proyecta su concepción de país, que se menciona a continuación, hacia el ámbito global.

Esta concepción de país se expresa en lo que yo considero un gran ciclo referido a las instituciones colombianas, que se inicia con “Democratizar para sobrevivir” (1989) y que incluye otras cuatro grandes obras, grandes por su tamaño pero, sobre todo, por la pertinencia e importancia de las reflexiones que contienen. Ellas son, en su orden, El Estado como Mercado (1997), El Estado Regulador de Riesgos (2007), El Estado Lego y la Fractura Social, en el mismo año, y El Estado Estratega para el Ordenamiento territorial (2013) que, de alguna manera, cierra el ciclo, articulándolo con las preocupaciones iniciales del autor en lo relativo a las cuestiones territoriales del desarrollo.

Tomaría mucho tiempo presentar los numerosos aportes brindados por el autor en estos libros. En consecuencia y de manera un poco arbitraria, me atrevo simplemente a enunciar algunos de los asuntos que personalmente más me han atraído a partir de su lectura.


  • Su interpretación del sistema capitalista imperante en Colombia -fuertemente influido por el Frente Nacional- que percibe organizado en tres sociedades: una sociedad cooptada en la que se encuentran los grupos de presión privados que capturan el Estado, una sociedad no cooptada de la que hace parte la mayoría de la población pero que tiene una influencia por lo general secundaria en las grandes decisiones del país y una sociedad ilegal.
  • Su teoría de los mesocontratos o arreglos resultantes de lo que el autor considera transacciones de compraventa entre las distintas sociedades y que por su influencia en las decisiones políticas y en la regulación de los procesos sociales, constituyen en cierta forma, a juicio del autor, la verdadera Constitución que rige en el país.
  • Su visión del Estado como mercado, resultante de la instrumentación del modelo neoliberal durante los años 90, como consecuencia de la cual se privatizaron no solo las empresas sino las políticas económicas y sociales, fortaleciendo la captura que de estas ya habían hecho los grupos de presión privados, la sociedad cooptada. Llevada al extremo y puesta en el ámbito de la globalización, esta transformación habría de llevar al mercado a convertirse en Estado.
  • Su interpretación de las transformaciones recientes del capitalismo que pasan del Estado como mercado (1950-1990) al mercado como un Estado virtual (1990-2001) y a lo que Edgar llama “el neoliberalismo mafioso”, o sea, los Estados Nación sometidos a poderes internacionales capturados por las clases oligárquicas de los países e infiltrados por intereses mafiosos (1990-2005).
  • Su convicción de que el riesgo se ha venido imponiendo como nuevo criterio de intervención del Estado tras el colapso del Estado Providencia. En la línea de Beck, Edgar plantea que se ha pasado de la sociedad de clases en que era la miseria la que clamaba por una acción estatal, a la sociedad del riesgo en que es el miedo el que mueve las demandas sociales: miedo a la crisis económica, a la crisis ambiental, a las nuevas epidemias y, diríamos hoy, al terrorismo global, demandas cuyas respuestas el Estado trata de dejar en manos de los otros agentes de la globalización.
  • Su apreciación de que mientras hubo un período en que la evolución de las instituciones se daba a largo plazo, con una participación social considerable, hoy los cambios institucionales se organizan como las piezas prefabricadas de un rompecabezas o de un juego de “lego”, suministradas o más bien “vendidas” en este caso a los Estados por organismos como el Banco Mundial o el Fondo Monetario Internacional. Mientras antes estos organismos daban “servicios” de apoyo y cooperación, hoy venden “contenidos” o recetas que al carecer de cimiento cultural no solo conducen a grandes fracasos sino que resultan ser experiencias fugaces que, en consecuencia, no logran dar respuestas efectivas a cuestiones tales como la protección contra los riesgos, mencionada en el punto anterior.
  • Su conclusión de que el territorio colombiano, al igual que su sociedad, está fragmentado, cooptado y es excluyente, a lo que se suma la ausencia de una fuerza estratégica planificadora, de una política nacional de ordenamiento territorial que logre armonizar los beneficios del mercado con las identidades territoriales nacional, regional y local. La configuración de los sistemas sectoriales y su compleja y confusa conectividad en el territorio da lugar, muchas veces, a una profusión de proyectos incoherentes, llamados con gran frecuencia a fracasar por los elevados costos de transacción que se generan entre los diferentes niveles territoriales.


Los análisis anteriores son complementados con diversas propuestas de solución que quizás podrían resumirse en la que constituye el título de una de las obras más emblemáticas del autor: “Democratizar para sobrevivir”, democratización que implica una transformación a fondo de la sociedad colombiana, en la que cese la fragmentación social, sectorial y territorial que ha permitido la cooptación del poder por parte de ciertos grupos, incluyendo algunos de carácter delictivo, en beneficio propio y en desmedro del conjunto de la población.

El pensamiento del profesor Reveiz, que espero no haber traicionado en el esbozo elemental que he intentado hacer de las algunas de las ideas centrales contenidas en sus obras más emblemáticas, es de una enorme riqueza y de una gran complejidad. Lejos de él la repetición de lugares comunes o la simple síntesis del pensamiento de otros autores. Lo suyo es una reflexión propia, densa y sin concesiones, anclada, claro está, en ideas de otros autores, pero que va más allá de los planteamientos de estos, bien sea mediante su enriquecimiento con aportes propios o tomados de otras vertientes, o mediante su confrontación con realidades nacionales, particularmente la colombiana y con alguna frecuencia la francesa, o con las experiencias en curso de la globalización.

Tomaría demasiado tiempo entrar a comentar los marcos conceptuales que iluminan sus planteamientos y la manera como estos se articulan para dar lugar las referidas ideas. Baste señalar que a ellas se llega combinando elementos institucionales, económicos, sociales y políticos en un entramado interdisciplinario presidido por la ética. El razonamiento tiene una influencia innegable de las teorías recientes de la complejidad, que se pone cada vez más en evidencia a medida que se avanza en la sucesión de sus obras y que se manifiesta definitivamente en “El Estado Regulador de Riesgos”. Pero hay un elemento más que debe resaltarse: se observa en el autor una permanente preocupación por sustentar las ideas en análisis empíricos o en ejemplos que constituyen fotografías o videos de la realidad. Sus capítulos no se limitan a plantear disquisiciones abstractas, sino que sistemáticamente buscan apoyar las afirmaciones en hechos reales o en datos empíricos; a unos y otros da interpretaciones que pueden ser discutibles pero que, son invariablemente sugestivas y que suscitan, por eso mismo, inquietudes pertinentes que debieran ser resueltas en el marco de unas políticas de desarrollo bien concebidas y ejecutadas.

A este respecto considero indispensable llamar la atención al menos sobre dos aspectos de la obra que estamos comentando. En primer lugar, el profundo sentido ético de los planteamientos que, a mi juicio, constituyen la columna vertebral del pensamiento de Edgar: una sociedad fragmentada, en la que un grupo, el que denomina “sociedad cooptada”, se apropia de gran parte, por no decir, de la mayor parte de los frutos del desarrollo y que compite por ellos con otro fragmento de sociedad, infortunadamente importante por su incidencia sobre distintos aspectos del desarrollo colombiano, la sociedad criminal, ilegal, sociedad que se aleja de los criterios éticamente valiosos que están llamados a orientar las decisiones públicas. Naturalmente, esto ocurre porque los principios éticos de quienes conforman esa sociedad fragmentada son deleznables. Una nueva sociedad, un nuevo país solo pueden construirse sobre los cimientos de una nueva ética capaz de sustentar procesos de desarrollo que conduzcan a una sociedad mejor para todos y en que todos puedan llegar a ser mejores.

En segundo lugar, el hecho de que las aproximaciones simplistas que desconocen las transformaciones del mundo contemporáneo y la complejidad de los procesos que en este contexto tienen lugar, no solo son incapaces de iluminar el camino hacia el desarrollo, sino que pueden llevar a graves equivocaciones en las decisiones que se adopten con respecto a la selección de ese camino. Los procesos locales y nacionales no pueden verse hoy aisladamente, sino en sus múltiples relaciones con un mundo en proceso de globalización acelerada que en uno u otro sentido influye sobre tales procesos.

Es indudable que la obra del doctor Reveiz merece ser objeto de creciente atención, a la vez como fuente de conocimiento para los académicos y sus estudiantes, y como cantera de ideas para los responsables de la concepción y diseño de políticas públicas. Con tal propósito, me atrevería a sugerirle al autor que, al igual que lo han hecho otros autores de trabajos igualmente densos y comprensivos, condense en una nueva obra lo que es el estado actual de su pensamiento que ha venido decantándose a lo largo del tiempo en los distintos campos que ha abordado y recomendar a sus editores que esa nueva obra tenga una amplia difusión en los diversos medios que están llamados a aprovechar sus reflexiones y sugerencias. Esto, sin perjuicio de que continúe ofreciendo los productos de esa mente inagotable en los distintos campos del saber.

El tiempo me obliga a detenerme aquí, no sin antes sumarme a quienes están felicitando a Edgar por tan merecido homenaje y agradecer a los organizadores por el honor que me han conferido su deferencia al invitarme a comentar una obra tan valiosa y enriquecedora.

Gracias.


Carlos Zorro Sánchez

9/19/2015

LOS RETOS DE LA PLANEACIÓN EN COLOMBIA Y EL POS-ACUERDO

LOS RETOS DE LA PLANEACIÓN EN COLOMBIA Y EL POS-ACUERDO



Contenido

1. CONCEPTOS OLVIDADOS POR EL MODELO NEOLIBERAL, LA PLANEACIÓN Y LOS POLÍTICOS 


2. CRISIS  DE LAS INSTITUCIONES, DEL MODELO DE DESARROLLO Y DE LA CULTURA CIUDADANA 


3. CONCLUSION












1-CONCEPTOS OLVIDADOS POR EL MODELO NEOLIBERAL, LA PLANEACIÓN Y LOS POLÍTICOS


La concepción visionaria de la planeación mixta que Carlos Lleras Restrepo inauguró cincuenta años atrás con la reforma constitucional de 1968 y se prosiguió con la Constitución de 1991, fracasó por múltiples causas.

Prioridad. La estrategia de fijar prioridades públicas se perdió con el libre mercado y el sistema de autorregulación: la asignación sectorial y territorial de los recursos de inversión se hace con criterios cooptados y clientelistas y con el GPS de las multinacionales, sin un plan de conjunto del sector y sin evaluar las conexiones horizontales de los proyectos con otros sectores. Por ejemplo, en el sector minero las concesiones se otorgan con la lógica “primer llegado, primer servido”, a diferencia de los que acontece con las subastas de las concesiones petroleras.
El acto legislativo número 1 de 1968, instituía (artículo 76 4a) que correspondía al Congreso fijar los planes y programas de desarrollo… Y, que (artículo 118 3a) correspondía al presidente presentar oportunamente al congreso los planes y programas a que se refería el ordinal cuarto del artículo 76, entre cuyos objetivos debían contemplarse el desarrollo armónico de las diferentes regiones del país. Y que (artículo 80) ante la Comisión Especial Permanente formada por un senador de cada departamento, cualquier miembro de las cámaras podía presentar la propuesta de una determinada inversión o servicio nuevo para ser incluido en los planes y programas. Si estos habían sido objeto de estudios de factibilidad que mostraran su costo, su beneficio con relación a otras alternativas y su utilidad social y económica, acogidos por las dos terceras partes de los miembros de la comisión, pasarían al Gobierno para incluirlos en los planes y programas. Si el proyecto no contaba con los estudios, la comisión podía incluir su realización dentro del plan.
Qué lejos se encuentra esta visión de los cupos indicativos clientelistas incluidos en el Presupuesto Nacional o la iniciativa de ejecutar proyectos de infraestructura (Generación uno, dos, tres y cuatro etc.), sin estudios de factibilidad y diseño, lo que dio lugar a uno de los más grandes saqueos del país por parte de las mafias de contratistas públicos/ privados (P/P).

Largo Plazo. No existe visión prospectiva del país ni planeación de largo plazo como acontece en Corea, Japón y China, menos en los sectores clave de infraestructura, investigación, educación,  y desarrollo (I, E & D), hoy prioritarios en la UE para salir de la crisis sistémica. En efecto, no existen políticas ni planeación sectorial y territorial articuladas de las carreteras (troncales, departamentales y locales) y menos de la agricultura y la industria afectadas por la grave crisis.[1]

Concertación. La corrupción, captura y cooptación del Estado (Co, Ca, Coop E en adelante) y del territorio imposibilita la concertación para alcanzar objetivos nacionales. El salario mínimo solo se concertó ocho años entre 1989 y 2012 y en quince años hubo rompimiento y se estableció por decreto. Las agendas regionales de competitividad, que se concibieron como compensación a los efectos negativos esperados del TLC con USA, se postergaron y abandonaron y hubiesen preparado a Colombia para afrontar la caída violenta de los precios del petróleo y el creciente déficit en cuenta corriente que alcanza el 7% del PIB en 2015. Los TLC restantes se evaluaron y negociaron en círculo cerrado oligárquico sin evaluar sus efectos macroeconómicos secuenciales y el impacto sobre las economías regionales. El Consejo Nacional de Planeación está lejos de ser participativo, es apenas un órgano consultivo y sus recomendaciones no son vinculantes. Igual ocurre con los consejos territoriales de planeación en su función de evaluar los planes departamentales y municipales.

Equilibrio de poderes. Después de la globalización se han fortalecido los regímenes democráticos[2], pero al mismo tiempo se ha vulnerado el principio del juego de contrapoderes: se ha convertido en un fenómeno mundial, que facilita e incentiva la Co, Ca, Coop E. Contradice el principio según el cual “el equilibrio entre el poder, que siempre tiende a extralimitarse con egoísmo, y la ley, que lo refrena y opera como agente moralizador, se llama justicia[3]. La planeación de hecho centralizada ha sido instrumento de esta violación, ante la corrupción y ausencia de legitimidad de sectores del Congreso y la cooptación en el sistema de justicia.
La gobernabilidad va más lejos que el pacto amañado o la mascarada –mermelada– entre el Ejecutivo y el Congreso. La primavera Árabe, los Indignados en España, Estados Unidos, Brasil, Grecia,… muestran la importancia que tienen los poderes del Estado de concertarse directamente con la sociedad civil, y no necesariamente a través de sus intermediarios corruptos y cooptados. El declive de la sociedad civil es visible, al igual que en USA y los países europeos, como lo prueba el retroceso de la afiliación a los partidos políticos y sindicatos, las cooperativas y el voluntariado, los donantes y la filantropía[4]. En Colombia, la mermelada burla la filosofía participativa de los consejos nacionales y territoriales de planeación.

Moralidad en el manejo de lo público y privado. La moralidad del manejo de lo público y de la relación público/privado se degradó en Colombia y afecta al DNP de tres maneras:

La primera, porque el DNP cumple de facto y directamente funciones preventivas, correctivas y sancionatorias para prevenir y corregir el uso inadecuado, ineficiente o sin el cumplimiento de los requisitos legales por los beneficiarios y ejecutores de los recursos del Sistema General de Regalías (regalías directas y Fondo Nacional de Regalías) y debe poner en conocimiento de los órganos de control y la FGN, las presuntas irregularidades encontradas. Esta función de control, auditoría y policía aleja a la institución de prospectar escenarios macroeconómicos, sectoriales y regionales de largo plazo. Además, no existe simetría para controlar, con la misma profundidad, a los grandes contratistas y concesionarios del Estado, en donde se concentran los grandes desfalcos y las demandas contra él.

La segunda, porque no se hace la evaluación de la continuidad del proceso de planeación, ni de los resultados conjuntos de los planes de desarrollo de los periodos presidenciales, de gobernadores y alcaldes… Así, la Ley Orgánica del Plan de Desarrollo (152 de 1994) estableció que los planes de desarrollo de los niveles nacional y territorial estarán conformados por una parte general de carácter estratégico y por un plan de inversiones de carácter operativo. Hay que estudiar cómo asegurar la continuidad de la parte general y del núcleo duro de las inversiones de largo plazo, para impedir los cambios de las reglas y la seguridad jurídica y prevenir que ‘pandillas organizadas’ capturen el poder en su propio beneficio. En no pocos casos el voto programático, mediante el cual el elegido en su candidatura se compromete con sus electores –no con la nación– a darle prioridad a determinados programas y proyectos, se convierte por la Co, Ca, Coop E en enemigo del bien común y la democracia.

La tercera, por el sesgo marcado para arbitrar recursos en favor de los grandes intereses financieros, las grandes familias políticas y los estratos 1, 2, 3 cooptados, en detrimento de la clase media. Así, lo demuestran los privilegiados beneficiarios de los grandes proyectos de inversión, las privatizaciones y la adjudicación de concesiones, que son otorgadas a grandes barones de la política regional. La captura de las agencias nacionales, los pocos instrumentos sancionatorios en manos de las superintendencias y la restringida visión social de las comisiones de regulación (priorizan eficiencia sobre desigualdad), crean un escenario nacional de privilegiados rentistas en la cúspide del poder y de asistidos en la base de la pirámide social.

2-CRISIS  DE LAS INSTITUCIONES, DEL MODELO DE DESARROLLO Y DE LA CULTURA CIUDADANA


El reto del Sistema Nacional de Planeación es recuperar las prerrogativas y el prestigio perdido y afrontar con decisión y con un equipo técnico especializado los principales problemas económicos, sociales y ambientales, que se han profundizado durante las últimas tres décadas.

2.1 Mejorar la calidad de la intervención del Estado y sus métodos de concertación con la sociedad civil

Tirole distinguió dos grandes teorías de la intervención del Estado. La primera, el interés colectivo o public choice, con la cual el Gobierno corrige las imperfecciones del mercado, por ejemplo, la tarificación de los monopolios o el control de los efectos externos del medioambiente. Se considera que el Estado, pese a las restricciones de información, busca maximizar el bienestar social. La segunda, la teoría de la captura, insiste en el papel de los grupos de interés– lobbies, GGE, monopolios, sindicatos,…– en la formación de las políticas públicas. Stigler fue el primer economista que se ocupó del tema utilizando la teoría de la acción colectiva de Olson, y propuso la idea de que existiera un mercado de la reglamentación[5], que desarrollé en mi teoría de la triple sociedad, los mesocontratos, las opciones y la captura de las regulaciones[6]
La planeación colombiana opera dentro de un clima de Co, Ca y Coop E, pese a las actuaciones correctivas que desarrollan los órganos de control, la Fiscalía General de la Nación, los organismos reguladores (superintendencias, comisiones de regulación y agencias nacionales). No existe un organismo independiente que armonice este conjunto de instituciones, que en su mayoría están politizadas. Propuse en Democratizar para Sobrevivir[7], y lo he reiterado en otros textos, la creación de una corte para la regulación de la competencia y el control de los monopolios, que debe complementarse con las actuaciones de los tres poderes tradicionales para regular la competencia, vigilar las privatizaciones y las concesiones y democratizar la propiedad; independiente de los otros tres poderes del Estado; con presupuesto propio y que reúna las comisiones de regulación, las superintendencias que hoy dependen de los ministerios, las agencias nacionales de regulación, la Procuraduría y la Contraloría.

2.2 Inventar y diseñar un nuevo modelo de desarrollo multidimensional que preserve algunos logros positivos del Consenso de Washington[8] 

(Control de la inflación, independencia del BC o equilibrio fiscal), sustituya la economía del narcotráfico con nuevos sectores líderes y corrija los daños de la economía extractiva legal e ilegal)

Al cotejar los ciclos, las bonanzas y las hegemonías del café, la bonanza minero-energética, la bonanza perversa del narcotráfico y las remesas de los colombianos que viven en el exterior, se puede concluir que[9]:
La tradición de la lucha hegemónica por las bonanzas cafeteras y petroleras y el colapso de esta actividad con la globalización (la caída de los ingresos provenientes del narcotráfico, la des-industrialización resultante de la revaluación del peso y la crisis agraria generada por la violencia inercial) dejaron en manos de las regalías petroleras y mineras y del SGP la suerte de los municipios, departamentos y de la población en general.
En 2015, con la caída de los precios del petróleo que busca su equilibrio entre 40 y 60 dólares por barril, Colombia y algunos países de AL, a diferencia de los de Asia, han acumulado fuertes déficits comerciales externos: los asiáticos crecen hacia afuera, ya que las exportaciones fundadas en la industria lo hacen más rápido que las importaciones; los de AL, incluida Colombia, ya presentan gigantescos déficits comerciales pues destruyeron su capacidad industrial y agrícola teniendo que asentar el crecimiento en el mercado interno, al financiarlo con flujos externos de capital.
Ahora, con el ocaso de la bonanza minero-energética que ha sido una oportunidad desaprovechada por la Co, Ca, Coop del orden local por los señores de la Guerra que son una verdadera fuerza de ocupación de la democracia, el país quedó a merced de los TLC y el libre comercio, sin el uso eficiente y sinérgico de sus fuerzas internas.
La economía cafetera (1870-1986) fue progresivamente reemplazada por el poder petrolero, minero y del narcotráfico. La cafetera, obraba bajo el control del sector privado; la minero-energética, actúa bajo el control del Estado, las multinacionales y el poder local; el narcotráfico, se desenvuelve bajo el control de IC. A esto se suma el cultivo de bienes transables como la palma de aceite que generó grandes conflictos territoriales de expulsión y desplazamiento campesino: el área cultivada pasó de 156.070 Has en 2000 a 499.498 Has en 2014[10].
La frágil gobernabilidad política predominó bajo la coacción del narcotráfico e IC. Colombia dejó de ser capitalismo político regulado por el juego de los intereses gremiales y se convirtió en un capitalismo rentístico, primero y, luego en un capitalismo mafioso de contratistas y concesionarios del Estado.

2.3 La intrincada crisis de la Administración de Justicia y la Tasa de Cambio Moral

Durante los últimos 50 años en Colombia, hemos tenido tres visiones morales de la justicia y tres justicias territoriales, que van en contravía del sistema republicano.
La primera, en forma ad hoc consintió la violencia en nombre de la justicia social. Es el periodo épico revolucionario que no recibió en su momento sanción contundente del Estado y que tuvo aceptación implícita de parte de la población.
La segunda, ante el desbordamiento de la violencia, se buscó fortalecer la administración de justicia imbuida en la ideología neoliberal de la desigualdad y el privilegio – después de la apertura, muchos de los jueces estaban dedicados a proteger las coerciones de los banqueros contra los usuarios – al tiempo que se justificaron acciones ilegales en pro de la seguridad ciudadana, particularmente en los 8 años de gobierno de Uribe.
La tercera surgió por el colapso de las anteriores (al registrar los elevados costos humanos y fiscales) y se recurrió a la justicia transicional como impunidad calculada para los señores de la Guerra, que permitiera perdonar a todas las fuerzas de ocupación de la democracia (políticos corruptos, narcotraficantes, paramilitares, guerrilleros, banqueros tramposos,...) para salvaguardar el poder, en otro ciclo político del eterno retorno de la cooptación nacional.
La impunidad califica situaciones en que la administración de justicia deja de aplicar o aplica incorrectamente las normas que en materia penal regulan la investigación, juzgamiento y sanción de conductas descritas en la ley penal como delitos[11]. A nuestro juicio también debe incluir el periodo pre-constitucional o pre-legal, en que los políticos corruptos manipulan la confección de la ley por intereses personales o los grupos criminales (la fabricación de la impunidad) que hace perder legitimidad política a las normas.
La gran complejidad del sistema de justicia se manifiesta en que en el territorio de Colombia operan tres sistemas que compiten en su administración: el sistema institucional universal cooptado, muy influenciado por los terratenientes y los grupos poderosos, la justicia indígena y la “justicia” ilegal-criminal, que amenaza a los jueces y fiscales y a los campesinos que buscan la restitución y el retorno.



2.4 La Co, Ca, Coop E por parte de C, NC e IC[12]

El sistema real de planeación confronta elevados riesgos de Co, Ca y Coop E por la misma estructura de la sociedad. Ha sido válido para todas las etapas desde la creación del sistema. La periodización que se presenta ayuda a entender las políticas necesarias para la corrección y minimización de dichos riesgos.

 Etapas y tipos de corrupción

   El capitalismo político y la corrupción en el Frente Nacional Largo (1957-1978)
La corrupción estuvo empotrada (embedded) en la sociedad mediante el sistema de cooptación y la extracción de privilegios. Era difícil identificarla, estaba latente y aceptada socialmente, se confundía con el capital político y social. No existía sanción penal contra la corrupción y el “dedazo”.
   El capitalismo de eficiencia y corrupción después de 1991
Con la globalización y la Constitución de 1991, la corrupción se desprendió de la sociedad por la competencia, se hizo visible y se legitimó socialmente con las privatizaciones y concesiones, por la fuerte intervención ideológica y económica del modelo neoliberal. Paradoja: más transparencia y menor administración de justicia.
   El capitalismo mafioso y la corrupción después del 2000
La corrupción se globalizó por el narcotráfico IC, y el lavado de dinero, por la cooptación C en la mayoría de los Estados- nación. La pobreza NC incentivó el clientelismo. Las fuerzas ilegales capturaron la democracia y el libre mercado y se convirtieron en fuerzas de ocupación de la democracia. Comenzó a existir sanción social y penal contra la corrupción.
Fuente: (REVÉIZ, Comentario al libro "La Cooptación de la Administración Pública en Colombia", 2012)

Etapas y tipos de captura

   Frente Nacional 1958-1978
La captura era sin violencia (soft)  y aceptada por la escasa sociedad civil, pero rechazada por los movimientos guerrilleros. Recuérdese que las FARC se formaron de un núcleo de la guerrilla del partido liberal. La captura sirvió para regular el sistema de cooptación, los privilegios de los grupos hegemónicos como el industrial y el cafetero, que extraían las mayores rentas.
   La globalización y el fortalecimiento de la democracia (1991-2000)
La captura se focalizó  por parte de C hacia las instituciones que otorgaban y regulaban las privatizaciones y las concesiones, pues los privilegios arancelarios disminuyeron y buena parte del presupuesto se orientó al sector social (SGP y SGR), dejando desprotegida la financiación de la infraestructura; IC capturó muchos municipios y departamentos que eran grandes beneficiarios de SGP y SGR, y la experiencia de C en el Frente Nacional, proveyó la tecnología de captura a IC.
   Captura por los grupos IC de los órdenes territoriales mediante la violencia, después del 2000
Para usufructuar los SGP y SGR y la economía de producción y transporte de las drogas ilícitas y los servicios públicos de salud y educación.
Fuente: (REVÉIZ, Comentario al libro "La Cooptación de la Administración Pública en Colombia", 2012)

Etapas y tipos de cooptación

  Frente Nacional Ampliado (1958-1991)
La cooptación fue la cultura de la época, se reguló por 16 mesocontratos y mediante la participación adecuada y equitativa del Art. 120 de la Constitución  de 1968. “Cooptación adecuada”. Democratizar para Sobrevivir (1989), es la descripción y el análisis de la cooptación en esta época, que culminó con la cooptación del M-19 y otros movimientos guerrilleros con la Constitución de 1991.

  La cooptación durante la globalización y el fortalecimiento de la democracia (1991-2000)
Comenzó a profundizarse y hacerse evidente la cooptación en los órganos del poder del Estado, particularmente la Justicia, como adecuada y aceptada positivamente en la época; frente a la cooptación de la sociedad que violaba las reglas de la competencia y de la meritocracia y que el modelo económico y político consideró inadecuada, (el símil es el colesterol bueno y malo).
  
  La Co, Ca, Coop E es compartida por C e IC y custodiada por la violencia de los grupos IC en   el orden local (después del 2000)
La Co, Ca, Coop E es compartida en los territorios por la clase política corrupta en el orden local. Se convirtió en un problema de seguridad nacional y de ruptura de los fundamentos culturales de la Nación. El poder central ha tratado de recuperar la unidad del Estado en los diferentes órdenes territoriales, lo que ha impedido que el DNP pueda incluir en la planeación el conjunto del territorio nacional.

Dentro de la tradición colombiana de cooptación, el Gobierno trata de cooptar a las FARC en el proceso de paz de La Habana, iniciado en 2013.
Fuente: (REVÉIZ, Comentario al libro "La Cooptación de la Administración Pública en Colombia", 2012)
Las Sociedades C, NC e  IC en los países emergentes diseñan estrategias  políticas para capturar las instituciones del Estado, controlarlas, y en muchos casos, corromper a los funcionarios en forma similar a los juegos de ajedrez [13].
El proceso de toma de decisiones en el Estado funciona en los países emergentes y en los más desarrollados como un sistema de opciones financieras –derechos futuros– sobre la propiedad de las políticas públicas, de los activos, los servicios, el presupuesto y los contratos públicos. Los tenedores de estos derechos son poderosos grupos de interés que capturan rentas, lo que logran a través de la captura de los reguladores, ya que al hacerlo, controlan las reglas y las conductas de los órganos de supervisión.  
…En las sociedades nacionales y locales emergentes los agentes maximizan su bienestar mediante el arbitraje de intereses de las subsociedades, redes o familias C, NC e IC forzados por la fragmentación social, la captura del Estado y la violencia, la exclusión y la pobreza y la corrupción.
La Cooptada C está orientada y encadenada al control clientelista del Estado; la No Cooptada o excluida NC vive sujeta – ella sí – a las reglas de los mercados y del capitalismo salvaje; la Ilegal-Criminal IC actúa con códigos ilegales, ilegítimos e invisibles que son maniobrados para coaccionar al Estado y ejercer violencia sobre los ciudadanos con miras a redistribuir la propiedad y el ingreso, el poder y los riesgos. La distancia al poder o sea la demanda por centralidad para estar más cerca del presidente-caudillo para obtener rentas y privilegios ajusta esta precaria gobernabilidad…
Fragmento de (REVÉIZ, El estado como mercado: la gobernabilidad económica y política en Colombia, 1997) y (REVÉIZ, El Estado lego y la fractura social, 2007)


2.5 La profundización de los conflictos de legitimidad: entre la ­mala representación de la clase política y todas las formas de lucha de los grupos violentos

La mala representación política es evidente en Colombia, ya que existe una brecha gigantesca entre el momento electoral y el momento gubernamental[14]. No se cumplen las promesas. La clase política viola los diferentes tipos de legitimidad: la democrática (trampas electorales), la de imparcialidad (subordinación clientelista de los votantes), la de reflexividad (toma de decisiones sin consulta) y la de proximidad (cercanía con el votante solo en elecciones). El sistema de planeación incurre en altos costos por la mala representación: se incrementan los costos de transacción de las decisiones públicas y los costos de los proyectos por la corrupción; mala utilización de los recursos públicos; falta de coherencia en las políticas y en la sinergia de los proyectos; la Co, Ca y Coop de E, los atentados terroristas…
Los países en situaciones extremas muestran Co, Ca y Coop de E generalizada y la clase política ampliada (políticos corruptos, narcotraficantes, paramilitares y guerrilleros) comienzan a percibirse como fuerzas de ocupación de la democracia, que he resaltado en mi obra, así:
Los protagonistas del conflicto armado se han convertido en señores de la Guerra y tienen seis características principales: poseen derechos de propiedad exclusivos sobre la guerra y la paz; manejan directamente o poseen acceso privilegiado a las decisiones de una organización militar; tienen los medios financieros necesarios o pueden incidir sobre la asignación de los recursos para operar la organización militar; controlan, mediante coaliciones, centros de decisión del Estado y territorios;  tienen acceso o controlan medios de comunicación que les permiten difundir sus objetivos y manipular sus clientelas; disponen de un aparato administrativo-militar ilegal para cobrar impuestos y vacunas[15].
Estos barones electorales son causa de la mala representación, ya que muchos están ligados a los grandes grupos económicos legales e ilegales. Allí, subyace la crisis de la democracia representativa que, infortunadamente, no ha podido ser reemplazada en forma eficiente y justa por la democracia participativa, que se considera moralmente superior, y menos aún por la democracia directa.


2.6 La Fragmentación social C, NC, e IC y  el reparto Ad-hoc de las esferas del poder político, económico y social en el orden territorial

Hay tres etapas claramente delimitadas “del juego del juego” de las élites en el poder en Colombia:
1.       El Frente Nacional Ampliado (1958-1985), que funcionó con base en las estructuras políticas-clientelistas-regionales, con poder férreo y jerárquico del presidente y los ex presidentes de la República.    
2.       El intermezzo entre 1985 y 1990, que denominé “Atractor de caos”, en que se tejieron alianzas, puentes y estrecha conectividad entre C e IC, verdadera bifurcación del poder. La clase gobernante comenzó a tejer lazos políticos y de negocios con narcotraficantes, paramilitares, y en algunos casos, con la guerrilla, para impedir el acceso de esta última al poder y, de contera, enriquecerse y acumular tierras.
3.       La emergencia, consolidación y cohabitación de dos estructuras de poder hegemónicas Se produjeron entre 1990 y 2013, bastante interconectadas: las organizaciones políticas-clientelistas-regionales (poder institucional) fundamentado en el poder de los expresidentes de la República y aquellas controladas por la fuerza de ocupación de la democracia (poder ilegal).
Con esta situación de caos se gestó un extraño reparto del poder sectorial y territorial: las élites dirigentes del establecimiento siguieron monopolizando el poder nacional (privilegios, subsidios, media, grandes contratos nacionales, cargos ministeriales, gobierno y sector diplomático,…). Los grupos ilegales emergentes de IC, comenzaron a capturar y cooptar el orden local, aliados con la clase política regional corrupta.
Es imposible en este escenario y con la Co, Ca, Coop E generalizada crear sinergias en la toma de decisiones y la instrumentación de las políticas de redistribución de la propiedad y del ingreso, del poder decisorio y de los riesgos.

En el pasado se ensayaron con los planes de desarrollo estrategias secuenciales y no sinérgicas que tuvieron resultados parciales y en algunos casos negativos:
  Redistribución de la propiedad. Se instrumentó por la Alianza para el Progreso en los años 60 con la política de John Kennedy, pero la reforma agraria fallida impidió dicha redistribución en el mundo rural, cuyos costos en violencia son palpables hoy.
  Redistribución del ingreso. Se fomentó por las generaciones de reformas tributarias entre los años 70 y el 2010, con aumentos en el NBI, disminución de la pobreza, pero concentración de la redistribución monetaria del ingreso.
  Redistribución del poder. Con la Constitución de 1991 se dio prelación a la redistribución del poder decisorio con instituciones de democracia participativa. Sus resultados han sido frustrantes y prueba de ello es el rechazo a los políticos y el conflicto armado que se está negociando con las FARC y el ELN.
  Redistribución de los riesgos. Se fomentó el paso del Estado providencia al Estado regulador de riesgos, vulnerando los derechos de los trabajadores, de los campesinos, estudiantes y empresarios por no adoptar procesos de concertación nacional para la toma de decisiones como los TLC, las reformas a la salud y a la educación. 


2.7 La captura de las nuevas formas regulatorias

Las teorías neoclásicas e institucionalistas plantean que la regulación es necesaria cuando los costos de transacción entre los agentes son muy elevados.  O sea, que la situación ideal es la autorregulación y el mercado. Las regulaciones son un flujo de decisiones para dar estabilidad al sistema.
Para comprender la Co, Ca, Coop E es necesario examinar la caja negra de su flujo de decisiones, la forma como se violan las regulaciones y la reglamentación. Como existe la Triple Sociedad, los derechos de propiedad no están bien definidos. La Co, Ca, Coop E aumentan los costos de transacción, hacen más necesaria la regulación y entraban las actuaciones del DNP y su proceso de planificación. C y sus loobies compiten por las concesiones y privatizaciones y por lo grandes contratos públicos, IC ejerce control local sobre SGR y SGP. NC controla el sector informal, las calles y el espacio público, dificultando las actuaciones del Sistema General de Planeación.
Además, la globalización llevó a que los Estados-nación delegaran competencias regulatorias tanto en el orden internacional (OMC, BCE, Troika, FMI,…) como en el orden local (fortalecimiento regional y municipal, manejo ambiental, inversiones de proximidad en educación y salud,…), lo que se tradujo, en la pérdida de capacidad regulatoria del Estado-nación, salvo en ciertas actividades estratégicas (seguridad, relaciones internacionales,…).
En contraste con el modelo regulatorio de Tirole (cuyo reto principal es el control de las autoridades regulatorias por el principal político, el Congreso), Colombia tiene una configuración peculiar, que funciona así:

Con la globalización, la economía evolucionó hacia monopolios naturales y oligopolios controlados por poderosos holdings y GGE.
El Congreso y el Ejecutivo son los principales, que están controlados y/o financiados por los holdings y los GGE de C y, en parte, coaccionados y/o financiados por IC.
Los reguladores son nombrados (recompensados o castigados) por el Ejecutivo, actúan por delegación del presidente, dependen de los ministerios, realizan un control político soft que debería realizar el Congreso. Estos reguladores en la mayoría de los casos están íntimamente ligados a los holdings y GGE, a través de la puerta giratoria, lo que les priva muchas veces de legitimidad e imparcialidad. 

El sistema judicial y los órganos de control están cooptados por ellos o por cruces de intereses y favores con el Congreso, el Ejecutivo y los GGE, en muchos casos no disponen de la independencia y autonomía para ejercer las funciones de administración de justicia. Así, el sistema regulatorio exige una reforma profunda para cumplir con los valores de legitimidad e imparcialidad, de reflexividad y de proximidad.

Dentro del marco anterior, la Corte Constitucional se refirió a la función estatal de regulación en su sentencia C-150 de 2003, aplicable en nuestro criterio a las funciones reguladoras que ejercen las autoridades e instancias de planeación, así:

“En un Estado social de derecho la intervención estatal en el ámbito socio-económico puede obedecer al cumplimiento de diversas funciones, generalmente agrupadas en cuatro grandes categorías: una función de redistribución del ingreso y de la propiedad expresamente consagrada en varias disposiciones de la Constitución con miras a alcanzar un “orden político, económico y social justo” (Preámbulo); una función de estabilización económica también consagrada en diversas normas superiores (artículos 334 inc, 1°, 339, 347, 371 y 373 de la CPC); una función de regulación económica y social de múltiples sectores y actividades específicas según los diversos parámetros trazados en la Constitución (artículos 49 y 150, numeral 19, por ejemplo); y, todas las anteriores, dentro de un contexto de intervención general encaminado a definir las condiciones fundamentales del funcionamiento del mercado y de la convivencia social, como el derecho de propiedad privada pero entendido como “función social” (artículo 58 CPC) o la libertad de iniciativa privada y de la actividad económica siempre que se respete la “función social” de la empresa (artículo 333 CPC) en aras de la “distribución equitativa de las oportunidades y los beneficios del desarrollo”(artículo 334 CPC)” [16].

Dentro de este marco constitucional, es apropiado distinguir entre los grandes reguladores (FED, BCE, BR,…) y los reguladores sobre las actividades sectoriales, regionales y locales del Estado que deciden sobre el manejo de recursos financieros importantes o sobre la rentabilidad de los proyectos de inversión de los empresarios.
Allí, las autoridades e instancias de planeación deben enfrentar con decisión la Co, Ca, Coop E, frente al triángulo de hierro de la corrupción, conformado por agentes públicos, agentes privados y agentes políticos.
Los   Tipos de entidades regulatorias sectoriales en Colombia, son: 
ü  Las superintendencias que han tenido un complejo proceso evolutivo de pasar de “organismos de bolsillo del triángulo de hierro de la Co, Ca, Coop E” hacia instituciones que mejoran la calidad de la regulación, contribuyen a estabilizar los sistemas globales y sectoriales y el Estado Social de Derecho. La OCDE, como “club de buenas prácticas”, insiste en la calidad regulatoria. No existe en Colombia política general de aplicación de buenas prácticas en todos los sectores[17].
ü  En las comisiones de regulación, órganos desconcentrados del Estado y con delegación presidencial, vale analizar su preferencia por la eficiencia empresarial sobre la igualdad social[18].
ü  En las agencias nacionales, como entes estatales de naturaleza especial, del sector descentralizado de la rama Ejecutiva del orden nacional, es necesario destacar las que pueden ser afectadas por la Co, Ca, Coop E. y han surgido como los núcleos de poder más importantes para la ejecución de las políticas nacionales, pese al bajo perfil de sus gerentes. Su riesgo de corrupción es muy elevado por las presiones que reciben de los lobbies y grupos de interés legales e ilegales y de las comunidades[19]


2.8 La desarticulación del territorio nacional en ausencia de una Política Nacional de Ordenamiento Territorial (PNOT)

La ética de las obras públicas fue gerenciada por el DNP mientras hubo un poder centralizado, particularmente en el Gobierno Lleras Restrepo;  desapareció con la descentralización promulgada por la Constitución de 1991 y la apertura económica, siendo reemplazada por la ética de lo social, con una cierta tiranía de lo social; se generó un grave retraso en la conectividad territorial y en la infraestructura, porque el sector privado no realizó las inversiones necesarias, pero también obedeció  al incremento por la Co, Ca, Coop E[20].
En materia de gestión pública de los territorios, Colombia y Francia siguieron una trayectoria parecida, con resultados contrastantes.
La primera etapa, de fuerte intervención y tutela del Estado sobre las regiones (Francia en la posguerra y Colombia en los 60 años) buscó la modernización nacional y la integración política de los territorios. Francia tuvo éxito y Colombia fracasó, pese a logros aislados como la interconexión eléctrica nacional (ISA) y la creación de sistemas territoriales en otros frentes. La segunda etapa de gobernabilidad territorial, logró en Francia la cohesión social y la integración de la acción pública en los territorios; fracasó en Colombia por el conflicto armado y la corrupción[21]. No se logró institucionalizar la acción colectiva territorial. La tercera etapa, de competitividad territorial global y renovación urbana, ha tenido éxito relativo en Francia y estancamiento en Colombia. En esta etapa, que depende de la globalización y de la competencia internacional, los Estados, tanto en Francia como en Colombia, han intentado  volver a centralizar el poder y los recursos locales para ponerlos en función de prioridades nacionales, dictadas por la competitividad. Las autoridades nacionales y sus instancias de planeación no han podido instrumentar una estrategia creíble en este campo.[22]
Frente a la pérdida de control de los territorios y a la cohesión social territorial  es importante  tomar por lo menos, tres macrodecisiones:

ü  Creación del Ministerio del Ordenamiento Territorial
Ante el fracaso del DNP para gestionar el territorio y crear una Política Nacional de Ordenamiento Territorial (PNOT) con visión estratégica concertada de largo plazo P/P, y  la ocupación ordenada del territorio y del espacio nacional, es indispensable crear este Ministerio, que permita integrar la visión macroeconómica y sectorial de las políticas P/P con la regional, en forma transversal y proactiva.
Actualmente, no existe sinergia entre las políticas sectoriales, que están escasamente territorializadas. Por lo tanto es necesario un ente regulador al más alto nivel y con visión estratégica territorial, que articule en el territorio las políticas P/P de diferentes órdenes territoriales.
Al crear el Ministerio del Ordenamiento Territorial (MOT) se podrán coordinar en el territorio  las políticas sectoriales de los ministerios, los proyectos del sector privado, de los municipios y departamentos, y así asegurar la armonía de las corporaciones regionales de desarrollo, de los POT municipales y departamentales[23].

  
Pasar de concesiones de proyectos a concesiones de sistema en contratos entre Estados
Ante el fracaso de las concesiones viales de generación 1,2 y 3, y los altos riesgos de la 4, puse en consideración la idea de abandonar el actual sistema de concesiones por proyectos y adoptar otro de concesiones por sistemas,  que directamente se negocie entre el Estado colombiano con los Estados de países desarrollados[i], que han tenido éxito en la creación de sistemas de transporte multimodal.
El modelo consiste en que el Estado colombiano haga concesiones de sistemas nacionales o regionales completos con otros Estados, asegurándose la oportuna y eficiente ejecución y trasladando  los riesgos (cambiarios, financieros, geológicos, de no pago, de corrupción…). Los Estados contratantes, subcontratarían la ejecución de dichos proyectos con empresas nacionales o extranjeras,  el modelo podría atraer la atención de los países industrializados, por la recesión que sufren en la actualidad y emergería un mercado internacional de concesiones de sectores o sistemas en la fase actual de la globalización, caracterizada por el colapso financiero de la crisis de 2007.
  Marco territorial de mediano plazo (MTMP) compatible con el marco fiscal de mediano plazo (MFMP)
Al igual de lo que acontece con el marco fiscal de mediano plazo (tres años), el Gobierno debería estar en la obligación legal de presentar anualmente ante el Congreso y la opinión pública un marco territorial de mediano plazo (tres años), que incluya la evolución de la PNOT, de la inversión pública, de la política social regional, de los conflictos surgidos por los derechos especiales que existen en el territorio y en el espacio en materia de adjudicación de licencias ambientales, concesiones mineras y petroleras, concesiones viales, de puertos y aeropuertos, concesiones del espacio electromagnético y del ordenamiento del uso del espacio aéreo[24].
El marco territorial de mediano plazo deben incluir la evolución de la adjudicación y de la  recuperación de los baldíos nacionales, de la puesta en línea en sistemas informáticos del sistema de catastro con el sistema notarial, de la recuperación de tierras por parte de los desplazados y de la evolución del sistema impositivo en las zonas rurales y urbanas de los municipios y departamentos.


2.9 La mentalidad rentista y mendicante  reemplazó la mentalidad empresarial, innovadora y de competitividad

Esta visión coincide con  la que EUA, Europa y las potencias del Asia tienen de AL y cuyos rasgos principales no superados en Colombia, son[25]:
·         El Estado patrimonial permanece y se consolida. En la formación de la riqueza prevalece la acumulación de tierras.
·         La Sociedad Cooptada sigue vigente en Colombia, se fortalece con exenciones, privilegios, concesiones manipuladas, concentración y centralización del capital y la tierra.
·         El Pacto Neolatifundista se extendió al narcotráfico, al paramilitarismo y a la guerrilla en connivencia con terratenientes.
·         La ambigüedad – fuzzy logic – entre lo público y lo privado es el principal instrumento para despojar, capturar y cooptar al Estado.
·         La politización de la justicia, la impunidad y la cultura de violar la Ley es regla ad hoc en Colombia.
·         La aristocracia política hereditaria se ha extendido con reglas de delfinazgo, conyugrama, algoritmos fractales, redes… que se generaliza.
·         La desigualdad social contínua siendo extrema y su dinámica coincide con los hallazgos de Piketty.
·         El gerencialismo sin innovación tecnológica y del conocimiento y profundiza el rezago de Colombia, que solo pudo pasar en el índice Doing business del puesto 73 en 2007- 2008 al puesto 66 en 2014- 2015, aunque mejoró mucho en el componente del entorno macroeconómico (pasó del puesto 88 al 29), empeoró en infraestructura y gravemente en la calidad de las instituciones (del 87 al 111) y en salud y educación (del 67 a 105).En balance permaneció estancado en factores potenciadores de eficiencia y en factores de innovación y sofisticación respecto de otras zonas de civilización[26].

La vida política ha girado en torno de la captura de tres rentas, lo que ha coincidido  con el colapso del sector real y productivo de la economía:

  La renta minero- energética
La violencia por la captura de la renta minero-energética se activó a partir de 1985, años atractores de caos y se dio en paralelo con la expansión y captura de los ingresos petroleros y mineros. Al incrementarse exponencialmente dichos recursos después de la Constitución de 1991, sobrevino un periodo de democracia frustrada,  se incrementó la Co, Ca, Coop E en el poder local por los grupos guerrilleros y paramilitares, pese a que se liquidaron los carteles de Medellín y Cali. Fue una década pérdida de crecimiento económico, en parte por el despilfarro y la corrupción en el uso de los recursos en el orden local[27].
  La renta del narcotráfico
Es ilegal –valorizada en el exterior– se integra a los circuitos del ingreso y  se distribuye como una verdadera renta[28]. Según estimativos de Rocha, las utilidades repatriables como porcentaje del PIB oscilaron entre el 6% en 1987 y menos del 1% en el periodo 2005-2009. La alianza que tuvo lugar entre C e IC durante los años 80 es una prueba del comportamiento rentista de la élite gobernante, cuyos rezagos aún se observan en el sector bancario y financiero, pese al fortalecimiento de controles de las agencias del Estado y es también una renta microeconómica, que reciben un sinnúmero de hogares por las actividades ilegales de sus miembros.
  La renta de las remesas
Las remesas tienen características de renta, pues no es un ingreso que responda a un servicio prestado, o a un valor agregado producido. Han representado en promedio en la década 2001-2011, el 2,25% del PIB, 3.738 millones de dólares anuales, ingresos que se han incrementado por la devaluación del peso.
La renta de las remesas describe una estructura sociocultural de la nostalgia, basada en la migración o el exilio de los profesionales o de trabajadores dinámicos que han emigrado a países más desarrollados cuando estos estaban en expansión, para enviar a sus familiares un recurso vital de subsistencia. Dichos fondos son clave para equilibrar la balanza de pagos y cumplen la función de seguridad social ad hoc, que el Estado no puede cumplir.

La mentalidad asistencialista, en ocasiones mendicante, ha cobrado fuerza en Colombia y parte importante de la población depende del SGP y del SGR y con alto grado de endeudamiento privado.
La cultura de Co, Ca y Coop E es diferente en Colombia, México y la República Bolivariana de Venezuela. En Colombia, el sistema trata de cooptar todos los grupos, incluidos los armados ilegales, sin disponer del margen fiscal necesario, que existió en Venezuela por la abundancia del recurso fiscal petrolero, antes de la violenta caída del precio internacional del producto en 2014. Informaciones del DNP señalan que de los 36 millones 705, 756 registros que se encuentran en la base Nacional del Sisbén han sido validados como potenciales beneficiarios 34 millones 728.743, que representan el 75% de la población nacional (régimen subsidiado en salud, Colombia mayor, Jóvenes rurales, Vivienda rural, ICBF, Icetex, Red unidos y Familias en acción).  En Venezuela, la Revolución Bolivariana cooptó y aseguró los estratos bajos y algunos estratos empresariales y de la clase media, que apoyan políticamente el sistema. Una gran parte de la sociedad vive al margen del sistema político y sobrevive en el económico.

La caída radical de los precios del petróleo creó un escenario diferente y un reto mayor para las políticas del DNP: aumentó la demanda de los grupos cooptados, pues a los ya existentes se han sumado los sectores gremiales en crisis (cafetero, algodonero, arrocero…) que deben abastecer el mercado interno y exportar para compensar la brecha externa a lo que hay que agregar la necesaria financiación de los desplazados del conflicto, que se ha convertido en déficit fiscal y no en reparación que deberían proveer los verdugos, situación que se agrava por el elevado endeudamiento de los hogares. La estructura actual del crédito de consumo varió notablemente, ya que en 2007 estaba concentrada en créditos entre 1 y 5 años, y los créditos de más de 5 años solo eran el 12,2%. Ahora, en 2014, eran 46,2%[29].

 

2.10 La planeación y el desarrollo multidimensional

Colombia tuvo un proceso de evolución adaptativa de sus políticas: en los años 60 se basaron en la fallida redistribución de la propiedad agraria y urbana con la Alianza para el Progreso; luego se intentó la redistribución del ingreso con las reformas tributarias de los años 70 y las décadas subsiguientes; posteriormente se institucionalizó, sin resultados concretos, la redistribución del poder con la Constitución de 1991 mediante las políticas de descentralización y de participación, pero no existe una política justa de redistribución de los riesgos entre los agentes económicos y sociales, ni tampoco se ha formulado una estrategia coherente y sinérgica entre estas cuatro dimensiones.

La calidad del desarrollo también puede medirse con el peso tendencial que tienen C, NC e IC en el crecimiento económico. Es una forma proxy de medir el well-being y el bienestar social. 
Las recomendaciones 10 y 11 del “Rapport de la Commission sur la mesure des performances économiques et du progrès social” (STIGLITZ, SEN, FITOUSSI, & Paul, 2009) insisten en la necesidad de evaluar la sostenibilidad y medir el bienestar objetivo y subjetivo.
“El bienestar objetivo, expresado por los indicadores evolutivos del IDH; el bienestar subjetivo expresado por el grado de conciencia que los ciudadanos, las redes sociales y el Estado alcanzan en el proceso de desarrollo multidimensional a través de sus múltiples inteligencias (cognitiva, interpersonal y política, psicosexual, emocional y, sobre todo, moral” (REVÉIZ, La trasgresión moral de las élites y el sometimiento de los Estados-Cooptación o democracia, 2015). Se puede medir, con base en el SCN la importancia que tienen C, NC e IC en el proceso evolutivo nacional.

Las preguntas relevantes son: ¿un peso constante considerable de IC en la evolución del PIB nacional de Colombia, de México o Venezuela, aumenta o disminuye el bienestar o el well-being a corto y a mediano plazo?;  el hecho de que C e IC hayan crecido voluntariamente en paralelo en los años 80 en Colombia, aumentó o disminuyó el bienestar o el well-being?, ¿han sido estas sub-sociedades aliadas o compañeras de ruta en las tres últimas décadas, 80, 90, 2000?, ¿el grado de la Co, Ca, Coop E por parte de C, NC e IC ha vulnerado la democracia, aumentado los costos de transacción y disminuido el bienestar y el well-being?, ¿cómo explicar con un modelo de desequilibrio la evolución del PIB de C, NC e IC en relación con la Co, Ca, Coop E?

Cuantificar y analizar la evolución de C, NC e IC en relación con la Co, Ca, Coop E, es una forma complementaria de interpretar el well-being y la sostenibilidad del crecimiento para consolidar la democracia, la competencia y la sociedad civil.
Por ejemplo, la búsqueda de rentas por parte de C y el uso de la violencia por IC, inciden en la asignación de los recursos de las actividades productivas, ya que ambas, la búsqueda de rentas y el uso de la violencia, tienen rendimientos crecientes. Cuando la sociedad se hace más intensiva en la búsqueda de rentas y en violencia para redistribuir el ingreso y el patrimonio, el poder y los riesgos, las actividades ilegales y de búsqueda de rentas son más  productivas que las legales y se producen, como lo anota Azuero, equilibrios múltiples que se caracterizan por altos niveles de búsqueda de rentas y bajos niveles de actividades productivas[30].

Así, la Sociedad Ilegal-Criminal IC “contribuye” al crecimiento económico de corto plazo, no al desarrollo sostenible. Una tasa de crecimiento del 7% en Chile, no significa lo mismo que en Colombia, en términos de calidad y sostenibilidad. En Colombia, por ejemplo, el sector público deberá comprometer ingentes gastos e inversiones futuras para “destruir” parte de este crecimiento (los cultivos ilícitos, las empresas criminales, el lavado de dinero, la captura del Estado por la mafia,…) a través del gasto militar y de la policía, la Fiscalía y la justicia,... Además, el efecto de desplazamiento en la asignación de los recursos hacia estos sectores criminales compromete a largo plazo la estabilidad macroeconómica y financiera. 

3. CONCLUSION

Con el posacuerdo, la Institución de La planeación- que debe respetar el equilibrio de poderes- tiene la oportunidad de liderar estrategias concertadas de largo plazo para superar los viejos problemas y alcanzar los estándares internacionales de la OECD y de las agencias internacionales de derechos humanos.
Es posible que una Asamblea Nacional Constituyente pueda crear un Nuevo Modelo de Planeación Concertada[31].
La Asamblea Constituyente podría contener dos órganos:
Primero, el político, que actualice la Constitución de 1991, preservando su legado positivo y corrigiendo sus fallas. Segundo, el programático, realista y de largo plazo, que diseñe las bases de un plan prospectivo alianza P/P (2018- 2040).
Este plan debería contener los grandes compromisos de inversión de largo plazo, así:
  1. Los programas de inversión mandatorios de infraestructura, educación, investigación, desarrollo y de competitividad, que pongan a Colombia en un liderazgo emergente[32].
  2. Los programas de inversión mandatorios, de convergencia social y regional (educación y salud) que, con enfoque republicano universal, sin cooptación ni clientelismo, provea estos servicios fundamentales, ya sea por el sector público o privado. El objetivo propuesto por el gobierno de Bachelet de alcanzar el 70% de la educación gratuita al final del mandato, es una buena referencia.
  3. Los programas discrecionales que cada gobierno de turno quiera realizar según el programa que eligió al candidato.
  4. Los programas contingentes que responden a necesidades coyunturales y cambiantes (desplazamiento forzoso y restitución de tierras, cambio climático, prevención y mitigación de desastres).
Este plan debería dar lugar a una reforma tributaria estructural que genere los ingresos necesarios para suplir el gasto identificado y concertado, dentro de un marco fiscal apropiado. Las acciones fiscales deben enderezarse a cauterizar y eliminar la evasión fiscal como prioridad, y  aumentar la tasa de tributación progresivamente a las personas muy ricas, y no a las empresas, siguiendo los criterios de Piketty con apoyo del incremento substancial del catastro rural y el IVA, esto último cuando fuere estrictamente necesario.
Este modelo de constituyente heterodoxa cambia de frente respecto a las propuestas demagógicas  de crear un ‘Congresito’, hacer un referendo o incorporar a los guerrilleros u otras fuerzas al Congreso, sin representación popular y sin antes corregir la mala represtación que existe.



[1] Por ejemplo, Carlos Lleras Restrepo (1966- 1970) conocía a la perfección los detalles del modelo de transportes de Harvard, manejado por el DNP en su Gobierno y abandonado posteriormente.
[2] Clasificación de Worldaudit.org en: http://www.worldaudit.org/democracy.htm. Contempla cuatro grupos de países evaluados según 4 indicadores political rights, civil liberties, Press Freedom y Corruption que, sumadas, definen el ranking del país. Sobre 150 países en 2015, Somalia ocupa el puesto 146; Guinea-Bissau 121; Malí 75; Liberia 87; Colombia 81; México 70; Pakistán 109; Federación Rusa 131; Argentina 66; Venezuela 140; Luxemburgo N/A; Estados Unidos 14; Francia 18; Italia 29.  
[3] (ESTIÚ, 1964).
[4] (FERGUSON, 2013).
[5] (LAFFONT & TIROLE, 1993).
[6] (REVÉIZ, La trasgresión moral de las élites y el sometimiento de los Estados_ Cooptación o democracia, 2015).
[7] (REVÉIZ, El Estado lego y la fractura social, 2007), (REVÉIZ, El Estado como mercado: la gobernabilidad económica y política en Colombia, 1997); (REVÉIZ, El Estado como mercado: la gobernabilidad económica y política en Colombia, 1997)Y (REVÉIZ, Democratizar para sobrevivir, 1989).
[8] Dicho Consenso contenía diez reformas básicas: 1) Disciplina fiscal; 2) prioridad para el gasto social; 3) reforma tributaria; 4) liberalización financiera; 5) tipos de cambio unificados y competitivos; 6) liberalización del comercio exterior; 7) apertura a la IDE (Inversión Directa Extranjera); 8) privatización de las empresas estatales; 9) desregulación; 10) respeto a los derechos de propiedad.
Williamson, al revisar en 1997 su trabajo original, incluyó el incremento del ahorro en la disciplina fiscal, puso el acento del gasto social en la educación primaria y secundaria, en la liberalización financiera, subrayó la supervisión de la banca y añadió una nueva reforma, once (11), relativa a la creación y reformas de las instituciones estratégicas, como los bancos centrales independientes y los poderes judiciales transparentes (REVÉIZ, El Estado regulador de riesgos, 2007; REVÉIZ, El Estado regulador de riesgos, 2007).
[9] (REVÉIZ, La trasgresión moral de las élites y el sometimiento de los Estados_ Cooptación o democracia, 2015).
[10] Datos tomados de Fedepalma. http://web.fedepalma.org//
[11] (REYES, 2014).
[12] En las experiencias nacionales de desarrollo, particularmente después de la crisis de 2008, se evidencia que la sociedad colombiana – al igual que las sociedades japonesa, coreana, norteamericana, rusa y cubana,… – están configuradas por tres grandes subsociedades cooptada (C), no cooptada (NC), e ilegal-criminal (IC). Éstas tienen mayor o menor importancia en cada sociedad global según el grado de desarrollo de las instituciones democráticas, del funcionamiento de los mercados y del grado de captura que tienen sobre el Estado las tres sociedades.
[13] (REVÉIZ, El Estado regulador de riesgos, 2007).
[14] (ROSANVALLON, 2008).
[15] (REVÉIZ, El Estado lego y la fractura social, 2007).
[16] (OLANO, 2009).
[17] Análisis detallado en el libro (REVÉIZ, La trasgresión moral de las élites y el sometimiento de los Estados_ Cooptación o democracia, 2015).
[18] La Comisión de Regulación de Energía y Gas (CREG), adscrita al Ministerio de Minas y Energía. La Comisión de Regulación de las Comunicaciones (CRC) – antes CRT –, adscrita al Ministerio de las Nuevas Tecnologías de la Información y las Comunicaciones. La Comisión de Regulación de Agua Potable y Saneamiento Básico (CRA), adscrita al Ministerio de Medio Ambiente, Vivienda y Desarrollo Territorial. La Comisión de Regulación en Salud (CRES) creada por la Ley 1122 de 2006.
[19] La Agencia Nacional de Infraestructura, (ANI), la Agencia Nacional de Licencias Ambientales (ANLA), la Agencia Nacional de Hidrocarburos (ANH), la Agencia Nacional de Minería (ANM), la Autoridad Nacional de Televisión (ANTV), la Agencia Nacional de la Defensa Jurídica de la Nación, la Agencia Nacional para la Superación de la Pobreza Extrema (ANSPE).
[20] Bien mostró María Teresa Ramírez que la inversión pública en infraestructura del transporte como porcentaje del PIB fue de cerca del 8% entre 1925 y 1933, cerca de 3% entre 1930 y 1961, para decaer a menos del 1% en el periodo que va desde 1989 a 2011. Las causas que ella plantea que afectaron el desarrollo de la infraestructura de transporte durante el siglo XIX y la primera mitad del siglo XX, parecen repetirse hoy: ¿abrupta topografía, falta de recursos y situación económica; poca inversión extranjera, problemas institucionales y el mal diseño de las políticas, choques externos e internos (guerras), falta de conocimientos técnicos y mano de obra poco calificada tanto de ingenieros, técnicos y obreros, situación de la economía nacional (fundamentales), dispersión de la población?. A ello parece agregarse el más importante, o sea la Co, Ca, Coop E (RAMÍREZ, 2014).
[21] (REVÉIZ, El Estado estratega para el ordenamiento territorial, 2013).
[22] Análisis hecho en paralelo con el libro de (EPSTEIN, 2013)
[23] (REVÉIZ, El Estado estratega para el ordenamiento territorial, 2013).
[24] (REVÉIZ, El Estado estratega para el ordenamiento territorial, 2013)
[25] (REVÉIZ, El Estado lego y la fractura social, 2007).
[26] Cada zona de civilización tiene una forma particular de ajuste económico y social.
[27] La tasa global del crecimiento del PIB fue del 2,9% entre 1990 y 1999, negativa en la industria y la construcción, baja en el comercio, y solo del 1,8% anual en la agricultura. Solo la minería creció al 7% (FEDESARROLLO, 2011).
[28] La hoja de coca, la base y la cocaína representan el 29% del ingreso del negocio. (MEJÍA & RICO, 2011) y (GAVIRIA & MEJÍA, 2011).
[29] (OCAMPO, 2015).
[30] (AZUERO, 2015).
[31] (REVÉIZ, Ensayo sobre la plneación concertada en Colombia, 1974).
[32] La Contraloría General destaca que en 2014 se pactaron compromisos de alianzas P/P y vigencias futuras por 109 billones de pesos, hasta 2040, que comprometen recursos. Son compromisos de gasto diferido a varios años, y no créditos. Deberá cuidarse que no se incluyan recursos que se destinen a gastos de funcionamiento.




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