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11/27/2012

ENTREVISTA AL DOCTOR ÉDGAR REVÉIZ POR PARTE DE LA PROCURADURÍA GENERAL DE LA NACIÓN

La siguiente entrevista fue publicada en la Revista de la Procuraduría General de Colombia y se reproduce en esta nueva versión del Blog. Las opiniones aquí expresadas solo comprometen al autor. Agradezco la posibilidad de reproducirla en el Blog  

La entrevista fue realizada por Carmen Lucía Bazzani Correa [1]

[1] Economista, Magister en Administración Económica y Financiera de la Universidad Tecnológica de Pereira,  docente Investigadora, asesora y consultora en diseños y ajustes metodológicos de investigación y guías metodológicas, investigadora en el Instituto de Estudios del Ministerio Público –IEMP.


Texto de la Entrevista


El doctor Édgar Revéiz es investigador, profesor universitario, miembro de la Academia Colombiana de las Ciencias Económicas y actualmente su secretario general. Aunque arquitecto de profesión es economista por vocación, con postgrado en desarrollo económico, planeación económica, economía regional y urbana. Entre muchos cargos, ha sido consejero técnico principal y asesor de las Naciones Unidas en África y América Central, director del CEDE, decano de la Facultad de Economía de la Universidad de los Andes y profesor visitante de varias universidades norteamericanas y europeas. Es autor de más de una docena de libros y cuenta con la publicación de más de 100 artículos en diversas revistas nacionales e internacionales.

Con la presente entrevista pretendo rendir homenaje a un profesional que, con brillantez, tenacidad y templanza, ha hecho planteamientos y teorías originales orientadas a la búsqueda de un mejor país con un Estado incluyente, respetuoso de los derechos humanos y con libertad de la sociedad. Sus obras principales son Democratizar para sobrevivir (1989), El Estado como mercado (1997), El desenlace neoliberal, tragedia o renacimiento (2003), El Estado regulador de riesgos (2007), El Estado lego y la fractura social (2007). Actualmente prepara un libro El Estado estratega y el ordenamiento territorial en Colombia.

Gracias, Profesor Revéiz, por brindarnos la oportunidad de entrar en  su espacio de pensamiento y reflexión y compartir con nosotros estos momentos.


1. Profesor, ¿cómo percibe la evolución del fenómeno de la corrupción y la cooptación en Colombia?


En Colombia no existen estudios seculares sobre la corrupción, no hay estudios a largo plazo sobre el tema. No se sabe cómo fue la corrupción en el período de la independencia y tampoco en el período republicano. Solo hay estudios de caso y pocos de tendencias, por lo que es muy difícil tener una idea concreta sobre la evolución de la corrupción.

Sin embargo, en los libros que he escrito, especialmente en el que titulo Democratizar para sobrevivir, hago un recorrido que va desde el Frente Nacional en los años 50 hasta hoy. Durante ese período sí se puede hablar de una tendencia, que se resumiría de la siguiente forma: el Frente Nacional fue un sistema de cooptación, de monopolio del poder entre los dos partidos tradicionales, el conservador y el liberal, para repartirse rentas, privilegios, contratos, etc., a través de la presidencia, lo que definí como capitalismo político, en donde la competencia económica no era económica sino política. Es decir, no se imponían las empresas que fueran más eficientes y con mayores posibilidades, sino las que recibían del Estado rentas, contratos, privilegios cambiarios, tributarios, etc.

El concepto de capitalismo político es clave porque con el explico la mentalidad de privilegio en Colombia, en donde los puestos se heredaban. Claro que la idea de la herencia de los puestos y la compra de ellos venía desde la época colonial, pero es inaceptable ahora dentro de un sistema democrático y de economía global.

El ejercicio de ese capitalismo político exigía un fuerte poder presidencial porque, como lo escribí en los libros que mencioné, se necesitaba de un maestro de ceremonias que era el presidente de la República, quien adjudicaba y determinaba a quién otorgar los beneficios y eso influía profundamente sobre el sistema de justicia. Por lo tanto, la justicia no era independiente del poder ejecutivo. El sistema de cooptación requirió siempre que los poderes ejecutivo, judicial y legislativo fueran manejados por el maestro de ceremonias –el presidente-. Por eso era muy importante quién ganara la presidencia para perpetuar las hegemonías políticas.

El concepto de capitalismo político lo desarrollé antes de la caída del Comunismo y de la Constitución colombiana de 1991 y se ha mostrado válido y universal porque, ahora con la crisis internacional en los Estados Unidos, el sistema capitalista está funcionando como capitalismo político. Por ejemplo, los presidentes Bush y Obama salvaron el sistema bancario y las grandes empresas del automóvil, no dentro de un sistema competitivo, sino con un criterio político. La decisión económica fue política. Entonces, en el capitalismo político la asignación de los recursos no la efectúa el mercado, sino un juego combinado de privilegios y concesiones, como lo analicé para el Frente Nacional.

Cuando hay un sistema de capitalismo político y un país no crece suficientemente (1), el sistema de privilegios no puede incorporar toda la nueva población, sobre todo cuando las tasas de crecimiento poblacional son muy altas. Colombia en los años 1951 a 1964 crecía a una tasa del 3%, su estructura agraria era atrasada e injusta y no había innovación. La cultura de la población colombiana es diferente a la de Estados Unidos. En Colombia se busca capturar al Estado, existe un exceso de demanda por el Estado, mientras que en Estados Unidos se busca crear empresa privada, hacer dinero y negocios.

En Colombia, al no poder el Estado abastecer a la comunidad con puestos de trabajo, se fue generando una fractura social y creando las diferentes sociedades, la cooptada C, la no cooptada o excluida NC, y la ilegal criminal IC, que definí y desarrollé en mis libros, más recientemente en El Estado lego y la fractura social”.

2. Profesor, ¿qué son los mesocontratos?



El concepto de mesocontrato está íntimamente ligado con el significado peculiar de la competencia dentro del capitalismo político en Colombia. Este concepto es diferente al que se tiene en los Estados Unidos o en el Japón. En Estados Unidos compiten el individuo y la empresa, ahora los lobbies de los grandes grupos de la industria militar, petrolera y farmacéutica; en el Japón, por su ética nacionalista fuerte, el empresario y los trabajadores son solidarios y compiten como empresa-nación. En Colombia, durante el Frente Nacional, grupos económicos vinculados con intereses regionales, (cafeteros, algodoneros, azucareros, textileros, etc.) competían por privilegios y creaban pactos o mesocontratos con parcelas de Estado para capturar instituciones públicas en alianza con los políticos. Ese modelo cambió con la expansión del narcotráfico, la triple sociedad, la cooptada C, la no cooptada o excluida NC y la ilegal criminal IC, que compiten ahora para apoderarse de la justicia, las instituciones públicas y los entes territoriales.

Los mesocontratos son, pués, acuerdos o pactos informales ad-hoc (2), que se hacen entre estas tres sociedades, en forma legal o ilegal con compartimentos estanco del Estado y de los entes territoriales para obtener rentas y privilegios de la comunidad.

El mesocontrato es muy complejo, su definición no es solo política y económica sino también un hábito mental y cultural, un know How simbólico en lo jurídico, económico, financiero y social que facilita a estas tres subsociedades capturar el Estado, los territorios, los contratos y manipular el poder.

Es la expresión de la captura del Estado.

Haciendo un paralelo con la genética, los mesocontratos pueden ser egoístas o instrumentos de cooperación. Cuando la sociedad ilegal criminal aliada con los políticos corruptos buscaron “refundar” el Estado con el Pacto de Ralito, quisieron hacerlo en beneficio propio y por fuera de la ley sin visibilidad, legalidad y legitimidad. Por el contrario, un ejemplo de cooperación positiva fue el mesocontrato del Gobierno con la Federación Nacional de Cafeteros para administrar el Fondo Nacional del Café, que trajo grandes beneficios a la sociedad colombiana porque reguló la economía nacional, el sector externo, impulsó la zona cafetera y potenció el desarrollo social y participativo.


3. ¿Cómo inciden los mesocontratos en el fomento y desarrollo de la corrupción?

No todos los mesocontratos contribuyen a profundizar o a agravar el problema de la corrupción y de la cooptación. Hay mesocontratos que pueden fortalecer el Estado Social de Derecho, pero hay otros que lo único que hacen es agotarlo y por ende debilitar la institucionalidad, por lo que es necesario e importante estudiar los mesocontratos y determinar cuáles de ellos vulneran o fortalecen el Estado Social de Derecho. Eso es fundamental.

En mis libros he hecho un análisis profundo del mesocontrato agrario, el mesocontrato de la vivienda y el desarrollo urbano; el mesocontrato laboral; el mesocontrato político-clientelista; el mesocontrato de la guerra y de la paz, el mesocontrato del crédito de fomento y las operaciones de salvamento, el mesocontrato fiscal, regional y del plan de desarrollo; el mesocontrato cambiario; el mesocontrato de las importaciones; el mesocontrato cafetero; el mesocontrato con el FM/BM; el mesocontrato de la justicia y la extradición; el mesocontrato de los medios de comunicación; el mesocontrato de la seguridad social y el mesocontrato de la descentralización.


El examen profundo de los mecanismos de funcionamiento de estos mesocontratos, su grado de captura por las tres sociedades permiten definir el en forma sistémica el grado de corrupción que hay en Colombia. Creo que sería un instrumento de trabajo para los entes de control como la Procuraduría y la Contraloría.


Un ejemplo de estos mesocontratos que perjudicó enormemente al país y que beneficiaba a políticos corruptos y organizaciones delincuenciales fue el Pacto de Ralito que vulneró el Estado Social de Derecho. Cada uno de los participantes en este pacto, tenía una o varias opciones, como los contratos de futuros que les permitía sacar ventajas para hacerse reelegir, capturar presupuestos de municipios y departamentos, adueñarse de tierras a través de falsificación de escrituras de predios, etc.


Pero lo más devastador es cuando los corruptos han pretendido apoderarse de las instituciones como aconteció con la frustrada reforma de la justicia que alcanzó a aprobar el Congreso. Digo, sumamente devastador porque se ha convertido en costumbre durante los últimos 25 años cambiar las penas en cada período presidencial para negociar con un grupo ilegal distinto, ya se llame guerrilla, paramilitares, narcotraficantes, Bacrim o políticos corruptos. Cuando se cambia la jerarquía de las penas, un niño difícilmente puede establecer el valor moral preciso de lo que es malo y de lo que es peor, ya que se negocian cada 4 u 8 años, en los períodos presidenciales, los valores morales. Es decir, los ciudadanos no tienen una guía de largo plazo (50 – 100 años) sobre lo que se puede hacer. No se identifica moralmente una escala de valores para calificar los delitos de acuerdo a su gravedad.


Este concepto lo definí como tasa de cambio moral en mis libros, El Estado como mercado y El Estado lego y la fractura social:” … la aplicación de la teoría económica convencional al entendimiento de la evolución de la justicia. Con esta tasa se quiere significar el cambio relativo en la preferencia social que han tenido los gobiernos de los últimos 25 años respecto a la sanción que debe darse a los delitos que más afectan a los ciudadanos: narcotráfico, subversión, cuello blanco, terrorismo, secuestro, patrimonio económico. Este último delito se toma como numerario o base de la comparación. Se confronta luego con la eficacia en la Administración de Justicia y con variables internacionales”. (Revéiz 1997, 2007)


En estos libros defino las tres sociedades y sus redes, la fractura social y la tasa de cambio moral:


- La Sociedad no cooptada –NC. Han sido los trabajadores independientes, los empresarios nacientes y pequeños, el sector solidario, los campesinos que trabajan en la producción de alimentos y los marginados que realmente están sometidos a las rudas reglas del mercado salvaje. No se benefician de rentas-privilegios y tienen bajo grado de contratación con el Estado. Esta sociedad tiende a engrosar las filas de los movimientos populistas, son aspirantes a recibir algo del Estado. Desde la perspectiva jurídica tienen una alta evasión de impuestos.

- Sociedad cooptada -C. Se beneficia de rentas-privilegios y tiene alto grado de contratación con el Estado, usa y controla el Estado. Son grupos económicos, funcionarios públicos de los distintos entes territoriales, contratistas del Estado en materia de obras públicas, empresarios del sector agrícola de bienes transables, sector financiero, sector del trasporte y multinacionales. Hoy la sociedad cooptada se concentra en las grandes concesiones petroleras y mineras y en los grandes contratos de obras públicas. La sociedad cooptada no pudo hacer crecer el país y al no abordar la población nueva dio lugar a la sociedad no cooptada.


Sociedad Ilegal Criminal –IC. Empezó primero con el nacimiento de la guerrilla, luego del narcotráfico, después del paramilitarismo y recientemente de las bandas criminales -Bacrim y también de la gran corrupción de la política.

Los años 1985 y 1986 fueron un atractor de caos como se dice en el teoría de la complejidad de esta sociedad. Los narcotraficantes comenzaron a hacer terrorismo y los terroristas, narcotráfico. En estos años confluyó la crisis económica y social, la expansión del narcotráfico, la guerrilla y el paramilitarismo, la corrupción del establecimiento y de la clase política y el sobrecupo de C, NC, IC, lo que propició una fuerte migración de la población hacia la sociedad ilegal criminal IC.

Estas tres subsociedades tejen hoy un conjunto de alianzas cruzadas inéditas y están poniendo en peligro la democracia y el Estado Social de Derecho. Ellas, en cierta manera, se apoderaron de la democracia. Marcel Gauchet habla de “la democracia contra sí misma”, yo pienso que se comportan como una fuerza de ocupación de la democracia.

En mi libro El Estado lego y la fractura social desarrollé el concepto de distancia al poder para la captura del aparato del Estado. La fractura social de C, NC, IC tiene como rango fundamental la competencia de estas subsociedades por la centralidad o sea por estar más cerca del presidente caudillo para captar rentas y privilegios.

Esta ocupación del espacio del poder debe corregirse.


4. ¿Qué Puede hacerse desde el Ministerio Público para mejorar esta situación?

Es necesario insistir que en Colombia han existido 3 fases del capitalismo político y que en ellas se ha profundizado cada vez más la corrupción. Estas fases son:

• El capitalismo político, que definí con la vigencia del Frente Nacional.

• El capitalismo de eficiencia, que surgió con la globalización y con la entrada en vigencia de la Constitución de 1991: el proceso de modernización del Estado, las privatizaciones de algunas empresas del Estado, las concesiones de obras públicas y el modelo de descentralización que, infortunadamente, agudizaron la corrupción por la autorregulación neoliberal.

• El capitalismo mafioso, que surgió con la expansión exponencial de la sociedad ilegal criminal _-IC, que venía gestándose desde la década de los 80 y sus episodios más visibles fueron la toma del Palacio de Justicia, la corrupción del sector financiero durante la crisis económica de 1982-1986, el surgimiento del paramilitarismo y el aumento de la guerrilla y del narcotráfico que vulneraron el Estado Social de Derecho.

Identificadas estas tres fases podría sugerirse que el Ministerio Público debe pasar de analizar casos específicos, de denunciar y judicializar casos emblemáticos a estudiar el fenómeno de la corrupción como un sistema y generar estructuras coherentes para efectuar los análisis de riesgo de la corrupción preventiva.


Ahora, hay muchas medidas que se pueden adoptar no necesariamente dependiendo del Ministerio Público. Es necesario tener voluntad política y la participación de todos los actores nacionales. Por ejemplo, es necesario una ley que regule la competencia y controle los monopolios, como lo sugerí en mi libro Democratizar para sobrevivir (1989).


Es de mucha importancia proteger a los ciudadanos y a los usuarios de los sistemas de información sofisticada y absorbente que existe hoy en donde se puede obtener información sobre su historia crediticia, su perfil de consumidor, etc. También es preciso, aunque parezca jocoso, “coger presos a los que están en las cárceles”. Muchas personas que están en ellas siguen delinquiendo desde allí y encuentran la forma de obtener beneficios. Esta medida no aumenta el déficit fiscal.

Otra forma de poder solucionar en parte el problema de la corrupción en Colombia es realizando contratos de sistemas, no de proyectos. Es decir, no contratar el proyecto de la red vial de la calle 26 o de la carrera 10. Más bien, contratar el sistema vial de la ciudad. La idea sería pasar de concesiones de proyectos a concesiones de sectores o sistemas. Ante el fracaso rotundo de los contratistas de obras públicas en las grandes vías colombianas, en el transporte urbano, los puertos, los aeropuertos, se buscaría contratar sistemas entre el Estado colombiano y los Estados que ofrezcan las mejores alternativas y garantías para poner en marcha llaves en mano dichos sistemas.
Con esta nueva visión de la contratación no solo se disminuye la corrupción sino que se reactiva la economía nacional y mundial, se genera conocimiento, aprendizaje e incorporación de nuevas tecnologías. Otro aspecto importante para solucionar la corrupción es el manejo de la jerarquía de penas. Tristemente las penas aplicadas en Colombia no guardan consistencia con la gravedad del delito cometido. La intensidad de las penas está invertida y no existe consistencia entre la pena aplicada y el daño causado. Cómo se puede entender que un genocidio pueda ser penalizado por la ley de justicia y paz con siete años de prisión y un hurto reincidente en un supermercado tenga la misma pena.

Los líderes y ejecutores de delitos muy graves obtienen penas muy bajas con relación a la gravedad de los daños ocasionados por la comisión de su delito, debido al gran poder e influencias que tienen, mientras que aquellos que cometen delitos menores se ven sancionados con penas más duras porque no tienen ni el poder ni las influencias que poseen los primeros.


Es fundamental establecer una escala de valores en los delitos para establecer penas coherentes. Se requiere, asimismo, un combate a nivel de Estado contra la corrupción. Es necesaria la unión de los tres poderes (ejecutivo, legislativo y judicial) en la lucha contra la corrupción porque ha llegado ésta a tal punto que está vulnerando al Estado Social de Derecho, la legitimidad de las instituciones y la democracia se vuelve contra sí misma.


El sistema colombiano está capturado en parte por los corruptos y debe ser combatido por las fuerzas morales del país.


Para combatir la corrupción y la cooptación debe utilizarse la meritocracia y el control ciudadano y el del Estado. Los ciudadanos con mayor capacitación, más pensantes y mejor formados deben romper su esquema de dependencia de los políticos como vía para promover su ascenso político y social. No se entiende cómo personas muy capacitadas asesoran a políticos corruptos, en vez de buscar reemplazarlos en el poder.


Yo propongo crear un sistema de seguros para quienes aspiran a cargos en corporaciones públicas. Estos seguros garantizarían indemnizaciones a la comunidad por los daños futuros que estas personas puedan ocasionar a la sociedad. El mecanismo que debe utilizarse es el mercado. Así, si el personaje es corrupto en una primera oportunidad y ocasiona daños a la sociedad, en una segunda oportunidad al querer aspirar a otro cargo público, las aseguradoras aumentarían su prima, lo que haría que el personaje tomara una de dos decisiones: o paga la suma y actúa de forma correcta o simplemente no paga la póliza por su elevado costo.


La sociedad tiene derecho a conocer la fisonomía de los delincuentes que generalmente se esconden detrás de las cámaras. Esto vulnera el derecho de protección a los ciudadanos.


Necesario realizar una semana de la empresa pública en sus diferentes órdenes territoriales y de la relación de ésta con la empresa privada. En esta semana las empresas públicas deben mostrar los avances de su gestión, el manejo de los presupuestos de contratación y todos los ciudadanos podrían tener acceso y derecho a esta información. Asímismo, debería establecerse una legislación sobre las consecuencias que tendrían para los funcionarios los resultados de esta evolución.


5. Cómo visualiza la evolución de la corrupción y cooptación en Colombia hacia el año 2030?

Veo hacia el futuro la posibilidad de un gran deterioro del medioambiente. Con la crisis de la reforma a la justicia y el hecho de que en dicho proceso se hayan involucrado los tres poderes del Estado, la justicia se debilitó mucho. El Congreso perdió legitimidad y debe ser revisado el sistema de cooptación como método de elección de magistrados y funcionarios del Estado. En mis libros Democratizar para sobrevivir y el Estado como mercado, analicé los sistemas reales de iniciativa, control-acumulación que se usan entre los poderes para romper la neutralidad y el equilibrio entre ellos. Fundamental hacer un análisis profundo de este asunto.


Temo que la sociedad ilegal criminal –IC se ha reforzado en Colombia. A pesar de que se tienen noticias de que los sembrados de coca han disminuido, los grupos al margen de la ley se están fortaleciendo y están incrementando sus actuaciones en contra de la población civil y del Estado.


Percibo una mayor captura por parte de la sociedad ilegal criminal de las fuentes de la locomotora energética y minera, pese a que la Fuerza Pública está concentrada en la protección del sector petrolero.


Es impostergable implementar una política de ordenamiento territorial del orden nacional.


 

Pie de página

1. Hace referencia al crecimiento económico.
2. Se refiere a una solución elaborada específicamente para un problema o fin preciso y, por tanto, no es generalizable ni utilizable para otros propósitos. Se usa, pues,  para referirse a algo que es adecuado solo para un determinado fin. En sentido amplio, ad hoc puede traducirse como específico o específicamente.


5/12/2012

LA TRIPLE SOCIEDAD Y EL CRECIMIENTO EN COLOMBIA

Indice

Esta Entrega:
1. El Modelo Evolucionista Emergente de la Triple Sociedad en Colombia.
1.1. El Modelo Parcial con Variables de Generación I y II
1.2. El Modelo General

2. El Desarrollo y la Triple Sociedad antes de la Apertura y de la Nueva Constitución de 1991.
2.1. La Metodología y los Datos.
2.2. Las Grandes Tendencias del Modelo de la “Creación Destructora” (1980-1990).

Se tratará en el próximo blog:
3. La Triple Sociedad después de la Globalización de los Mercados (1991–2000)
3.1. La Metodología y los Datos
3.2. Las Grandes Tendencias del Modelo de la “Destrucción Creadora” (1991 – 2000)
3.3. El Entrelazamiento de las Variables de Generación I, II y III



1. El Modelo Evolucionista Emergente de la Triple Sociedad en Colombia.

Con base en el enfoque evolucionista hemos hecho un modelo de la sociedad colombiana con las variables de I y II generación. Se coteja el resultado con las variables de III generación de nuestro modelo IAILLV (Índice de Adaptación de las Instituciones a la Legalidad, la Legitimidad y la Visibilidad)(Reveiz El Estado –Lego y la Fractura Social, en edición 2007).

• Se analiza el desarrollo colombiano entre 1980 y 2000 con base en la evolución mostrada por C, NC, I-C y su correlación con las variables de Generación I-ingreso, inversión, empleo...-,de Generación II-descentralización, distribución y justicia, violencia..- y de Generación III-variación, herencia y selección-.

• Los indicadores de Tercera Generación (Ver libro “El Estado Lego” 2007) son:

a. La Variación
1. Desempeño Económico (Tasa de Crecimiento PIB) e Indicadores de Gestión Pública.
2. Coeficiente de Variación del Ingreso y el IDH.
3. Diversificación Adaptativa y Evolución en Red.
4. Estado de Derecho o de Naturaleza.
5. Conexiones Perversas de las Sociedades y de las Redes (C, NC, IC) entre sí y con el Sistema Internacional.
6. Memetics.

b. La Herencia
7. Condiciones Iniciales (+ o -) antes (1989) y después (1997).
8. Facilitación Evolucionista.
9. Pool de Mesocontratos Prioritarios no Resueltos (CCC).

c. La Selección Natural
10. Captura del Estado.
11. Choques Externos: Extinciones y Supervivencia.
12. Ocultación.

• En las sociedades nacionales y locales emergentes los agentes maximizan su bienestar mediante el arbitraje de intereses de las sub-sociedades, redes o familias C, NC ,I-C forzados por la fragmentación social ,la captura del Estado y la violencia, la exclusión y la pobreza , la corrupción y el clientelismo .

La Cooptada C está orientada y encadenada al control clientelista del Estado; la No Cooptada o excluida NC vive sujeta- ella sí- a las reglas de los mercados y del capitalismo salvaje ; la Ilegal- Criminal IC actúa con códigos ilegales, ilegítimos e invisibles que son maniobrados para coaccionar al estado y ejercer violencia sobre los ciudadanos con miras a redistribuir la propiedad y el ingreso ,el poder y los riesgos

• El concepto de distancia al poder o sea la demanda por centralidad para estar más cerca del Presidente-Caudillo para obtener rentas y privilegios ajusta la precaria gobernabilidad.


1.1. El Modelo Parcial con Variables de Generación I y II

La crisis de los 90’s en Colombia se explicó con tres enfoques: a) La responsabilidad obedece a la aplicación del CW; b) Surgió de la aplicación parcial y distorsionada del CW; c) La crisis hunde sus raíces en el conflicto social, la violencia y el narcotráfico que se agravó con algunas de las medidas del CW.

El último enfoque tiene mayor poder explicativo. Sin embargo, la causalidad que sugiere Cárdenas (2002), es necesaria pero no es suficiente.

Según él, el crimen y la violencia produjeron el deterioro del capital -o de la infraestructura-, que disminuyó la productividad y se convirtió en bajo crecimiento. El flujo es:

Crimen y violencia -->; deterioro del capital (o de la infraestructura) social -->; disminución de la productividad -->; bajas tasas de crecimiento.

Nuestro orientación liga en las condiciones iniciales no sólo el narcotráfico sino la captura del Estado por C, la criminalidad de IC y la politización de la administración de justicia por C y la clase política. La causalidad es:

Captura del Estado, criminalidad y politización de la administración de justicia -->; violencia -->; deterioro del capital físico, humano y social -->; disminución de la productividad y colapso de las instituciones (aumento costos de transacción) -->; bajas tasas de crecimiento.

La gobernabilidad tiene en cuenta que la sociedad está fracturada (C, NC, IC). Cada subsociedad está compuesta por una o varias redes que tienen diferentes objetivos y conductas. Los individuos no maximizan su bienestar con las mismas restricciones y conductas. Cada red es parte del Árbol Institucional con sus propias reglas de exclusión y barreras a la entrada y a la salida.

El nivel de resolución de la información obligó a que el modelo general fuera estudiado en los períodos (1980–1990) y (1990–2000), el primero en 1997 y el segundo en 2006..

Hay tres versiones del modelo: la general que se especifica con seis ecuaciones. La estimada para el período (1980–1990) que involucró el 50% de los rubros del PIB de las Cuentas Nacionales y hacerlas consistentes con nuestras categorías. La versión (1990–2000) abarcó el 90% del PIB en las nuevas categorías. Usó también el IDH.

La metodología tiene la siguiente secuencia:


1.2. El Modelo General

El modelo general especificado en las seis ecuaciones con variables de Generación I y II expresa las siguientes relaciones:

La primera ecuación expresó que la economía crece con tasa autónoma de a0y, además, como función de las actividades y1, y3; la violencia y la descentralización deprimen la economía. La segunda y tercera ecuación expresan la repartición desigual del crecimiento (Δe) de la actividad económica. La cuarta ecuación supone que se “hace uso” de los “servicios” de los “narcotraficantes” –a través del a TCMR- como función inversa del crecimiento de la economía. La violencia (ecuación 5) es función de la evolución desigual de los ingresos y1, y2, es estimulada por los narcotraficantes, paramilitares y la guerrilla. Finalmente, la descentralización depende de la evolución de los ingresos, del contrabando, el narcotráfico y la violencia.

El modelo tiene seis ecuaciones y todos los coeficientes son positivos:


 
2. El Desarrollo y la Triple Sociedad antes de la Apertura y de la Nueva Constitución de 1991.

2.1. La Metodología y los Datos.

El modelo estimado para el período 1980–1990 es una modificación de la versión general (Revéiz 1997, 411). Relacionó el comportamiento de los ingresos y del empleo con la fractura de C, NC, IC. Se construyó un proxy del IDH para el período.

El índice se estructuró con los indicadores tradicionales -ingreso per cápita, coeficiente GINI, educación, salud y pobreza…- y se construyeron indicadores de la violencia, la justicia y la descentralización. Con estos últimos se estimó el grado de legitimidad, legalidad y visibilidad del Estado para estimar los vínculos entre las instituciones y el crecimiento económico.

Se ligó este conjunto de variables con C, NC, IC. Se construyeron las matrices socio-económicas e institucionales, que mostraron la correlación de fuerzas de estas redes con el desarrollo económico (Revéiz 1989). Se mantuvieron las hipótesis básicas.

La Tasa de Cambio Moral de la ecuación 4 del modelo es el primer paso para la medición de la politización de la justicia; el segundo paso incorpora la impunidad, o sea, la eficiencia; en el tercer paso se agrega la compatibilidad con las normas internacionales ( ver Tercera parte libro El Estado –lego y la Fractura Social 2007).

La Información

Se construyeron tres variantes de agregación de C y NC.

Los Ingresos de la sociedad cooptada (C): Las actividades de C surgen de la participación del Gobierno en la economía y sus regulaciones que crean rentas-privilegios. Involucra las actividades directamente ejecutadas por el Gobierno, otras de contratos del Estado y las directamente realizadas por el sector privado sin reflejar la competencia.

- Variante 1. Incluyó los gastos de funcionamiento en personal del Gobierno Nacional, Departamental y Municipal y los Auxilios Parlamentarios. Agregó a los contratistas de las Obras Públicas, a través del cash flow de Invías. Incluyó las utilidades de los GGE. El promedio de la serie totaliza el 3% del PIB.
- Variante 2. Incluyó el excedente bruto de explotación nacional de las Cuentas Nacionales, restándole el de los sectores de NC -industriales, comercio, servicios- y el de sectores con gran presencia de las empresas extranjeras. El promedio de esta serie totalizó 30% del PIB.
- Variante 3. Se sumó a la variante 1, la agricultura de bienes exportables, el sector financiero y el transporte. El promedio de la serie totalizó 19% del PIB.

Los Ingresos de la sociendad no cooptada (NC): Encerró todas las actividades formales que no fueron agrupadas en y C, todas las informales no ilegales.

- Variante 1. Se tomó como Proxy la suma de los salarios generados por la pequeña y micro empresa, los salarios de los independientes y otros (Hugo López 1993). El promedio de la serie sumó 11% PIB.
- Variante 2. Envolvió la remuneración de los asalariados y el excedente bruto de explotación de los sectores de NC definidos en la variante dos. El promedio de la serie integró 20% del PIB.
- Variante 3. Unió la remuneración de los asalariados y el excedente bruto de explotación de la producción de bienes agrícolas no exportables, los servicios personales y domésticos. El promedio de la serie sumó 15% del PIB.

Los Ingresos de IC: Cercó una sola variante para todas las actividades ilegales.

Se tomaron los ingresos de los narcotraficantes, contrabandistas y guerrilleros. Los ingresos de los narcotraficantes se tomaron de la serie de Kalmanovitz que fue trabajada por Thoumi (1994). Aunque no era la más confiable, era la más larga. Esta serie se proyectó hasta 1992, con una valoración lineal de la variable. Significa la disminución del nivel de ingreso de los narcotraficantes en 1990 y la modulación de la pendiente de la serie en 1991 y 1992. Se subestimaron dichos ingresos.

Los ingresos de los contrabandistas se tomaron de los estudios de Steiner y Fernández (1994) -la estimación de la sobrefacturación de las exportaciones y la sub-facturación de las importaciones-. Dejó de lado el contrabando que se realizaba por fuera de los puertos.

El ingreso de los guerrilleros se valoró usando los cálculos de las utilidades de la CNG 1994 realizados por Echandía y reportado en el Tiempo. Se calculó la utilidad per cápita y se multiplicó por el número de miembros de la guerrilla. Con este método sólo se captó el aumento de pie de fuerza y no se recogió el efecto del cambio de “negocio” de la guerrilla hacia el secuestro y el boleteo, el gramaje y el narcotráfico.

La suma del ingreso de las tres sociedades (C, NC, IC) en la variante 1 alcanzó 30% del PIB; en la variante 2 el 67% y en la variante 3 el 50%. La variante 3 era en ese momento la proximidad conceptual posible en lo social, lo económico y lo político.

Los indicadores de desarrollo: fueron usados el ingreso monetario per cápita, la tasa bruta de ingreso a la educación primaria y secundaria, el número de médicos y camas de hospital por cada cien mil habitantes, la malnutrición infantil, la mortalidad antes de los cinco años y la expectativa de vida al nacer, con datos del BM.

Se construyó una serie de GINI con las evaluaciones recopiladas por Londoño en 1992 y las elaboradas por Urrutia en 1993. Estos indicadores se agregaron en un indicador sintético de desarrollo con “el método de los componentes principales” (1). La variable agregada calculada resultó satisfactoria estadísticamente –la varianza explicada alta y los coeficientes de la combinación lineal similares relativamente- por lo cual se decidió usarla.

Los indicadores de la violencia: los indicadores utilizados como Proxy del nivel de la violencia fueron el número de los delitos contra la seguridad, contra la vida y la honra, contra la libertad y contra el patrimonio (Echandía 1999). También se calculó un indicador agregado de la violencia por el método de los componentes principales.

Los indicadores de la justicia: Como Proxy del nivel de justicia se utilizó la impunidad, la eficiencia del gasto público en justicia, la eficiencia y la confianza en el aparato judicial .

Se calculó un indicador agregado por el método de los componentes principales. Aunque éste explicó bien la varianza de los indicadores, le dio peso exagerado a la confianza en la justicia. Se utilizó porque la disminución en la confianza del aparato judicial -medida por el número de sumarios iniciados- bajó dramáticamente en los últimos años. Tal disminución explicó en ese entonces el aumento de la eficiencia del aparato judicial.

Los indicadores de la descentralización: con la escasa información disponible en ese entonces se construyó el índice.


El Modelo Instrumentado y la Sustentación de las Hipótesis


En el período 1980-1990 se presentó en forma desagregada los indicadores de violencia y justicia para distinguir el impacto de ambas sobre las instituciones informales y formales (2). La morfología de las tres subsociedades se configuró con el análisis de las rentas y los privilegios de sus redes y agentes (Cuadro 31, libro “EL Estado Lego”), la identificación de quienes estaban sometidos al mercado y el estudio de las redes de IC, que usan la coacción y el crimen para redistribuir la propiedad y el ingreso, el poder y los riesgos.

• Con la primera ecuación se quiso expresar que la conducta de C, NC, IC y de sus agentes –con cada colectivo vertical- es un proceso de adaptación complejo y de lucha evolutiva que determina la capacidad potencial (yp) de la economía. La generación del ingreso involucró procesos de la co-evolución entre C e IC que se beneficiaron mutuamente de la debilidad de la justicia. Cada sub-sociedad -y sus redes- fueron un árbol de exclusión que consumió significativos recursos defensivos -u ofensivos- para protegerse -o atacar- de la voracidad de las otras. Ha existido un espacio –territorio- neutro entre las redes, en donde la conducta de los agentes tiene una lógica difusa (fuzzy logic). Ha sido y es difícil distinguir el ingreso legal del ilegal, legítimo del ilegítimo, visible del invisible. Los agentes de estos espacios neutros tienen menor probabilidad de supervivencia por cuanto no se encuentran claramente protegidos por IC o cooptados por C (3).

La segunda y la tercera ecuación mostraron que la conducta de los ingresos de C, NC, IC se relacionó en forma peculiar con los indicadores de generación I. La cuarta, quinta y sexta ecuaciones revelaron que la dinámica desigual de los ingresos de C, NC, IC estuvo vinculada con los indicadores de generación II, violencia y justicia. La descentralización dependió de la dinámica de los ingresos de C, NC, IC, así como de la violencia y la justicia.

Al tener en cuenta el desarrollo político, económico y social del período 1980-1990, se especificaron en detalle las variables y los indicadores de generación I y II:

Y1= Nivel de satisfacción de C: se tomó como indicador el nivel de ingreso y se incluyeron los rubros descritos para C.

Se incluyeron las utilidades/ventas de los 4 grandes GGE -Santodomingo, Ardila Lulle, Sindicato Antioqueño y Sarmiento Angulo-. Dio una aproximación de los ingresos generados por las actividades protegidas por el Gobierno, que estaban encadenadas y tenían gran capacidad de contratación con el Estado. Se sumó también las actividades públicas de los contratistas de obras públicas del Estado al utilizar el cash flow de INVIAS-entidad clientelista- como Proxy de sus ingresos.

Y2= Nivel de satisfacción de NC: se tomó como indicador el nivel de ingreso. Incluyó los marginados de los diferentes estratos económicos, el mundo campesino, los trabajadores independientes y no sindicalizados, los pequeños y medianos empresarios, las comunidades indígenas y afrocolombianas, entre otros. Las empresas Multinacionales hacen parte de C.

El ingreso de NC se midió como la suma del ingreso de los trabajadores del sector competitivo: las grandes, medianas y pequeñas empresas que no tienen subsidios del Estado, las microempresas y el sector informal no ilegal criminal.

Y3= Nivel de satisfacción de los narcotraficantes, contrabandistas, guerrilleros y paramilitares: se tomó también el ingreso como indicador de satisfacción y se incluyeron los rubros descritos en IC.

e= Índice de Desarrollo Humano: se midió con los indicadores de I generación arriba descritos.

V= Nivel de violencia: se midió a través de un índice agregado de las variables descritas. Se utilizaron indicadores de impunidad, eficiencia de la justicia, eficiencia del gasto público en justicia y de confianza de la población en la Administración de la Justicia.

r = Nivel de descentralización: se midió con un indicador agregado de las siguientes variables: a) la descentralización del ingreso como el ratio entre los departamentos con ingreso bajo y medio sobre los departamentos con ingresos altos -Antioquia, Viejo Caldas, Cundinamarca, Bogotá y Valle-; b) la descentralización de los ingresos tributarios como la evolución de la SGP entre los departamentos y municipios con respecto a los ingresos tributarios totales de la nación; c) la descentralización guerrillera y paramilitar como el ratio entre los departamentos que no tienen presencia de esos grupos sobre los departamentos con tradición guerrillera o paramilitar (4).

Las hipótesis del modelo se sustentaron en los siguientes hechos que configuran lo que siguiendo a Schumpeter hemos denominado para Colombia la “creación destructora” ,por la gran expansión de la industria del narcotráfico en alianza de C e IC:

• La economía creció muy influenciada por las actividades del narcotráfico y3 por el influjo de los narcodólares que se reciclaron en la construcción principalmente. La tasa de crecimiento de Colombia entre 1980-1990, fue de 3.7% cuando la de A. L. fue de 1.5% -su década económica perdida- en el mismo período.

El PIB creció al 2.6% entre 1980-1985 y a partir de este año atractor de caos creció al 4.6% entre 1986-1990. El PIB de los bienes transables creció al 1.9% y al 5.7%, en tanto que el de los no transables se expandió al 3.1% y 3.6%. El ahorro privado siempre estuvo por encima del 13% PIB y la inversión privada presentó guarismos superiores al 11.6% estimulada por el ingreso de los fondos del narcotráfico. La inflación se disparó entre 1986-1990, ya que el índice de precios al consumidor pasó de 19.54% a 30.97% (Revéiz 1997, 339).

Los sectores de industria y servicios –particularmente la construcción y el financiero- crecieron a tasas de 5.0% y 3.1% cuando en el conjunto de A. L. crecieron a tasas de 1.2% y 1.7% (World Bank).

La Violencia se convirtió en Grave Obstáculo para el Crecimiento.

En 1985, 173 municipios tenían presencia de organizaciones armadas; en 1991, 437 sobrellevaban dicha presencia. Por lo anterior, el crecimiento del gasto militar retiró recursos al ahorro productivo.

Así, el gasto militar a comienzos de la década de los 80 era de 1.4% del PIB -sin incluir a la Policía- moderado cuando se lo comparaba con otros países de A.L.. Con la violencia inercial, narcotráfico, guerrilla y delincuencia organizada cambió en los años de 1992 y 1993, alcanzó guarismos elevados 3.5%. En 2004, el gasto total en seguridad sumó el 5% (5).

Aunque la expansión del narcotráfico se correlacionó positivamente con el crecimiento de algunas zonas, su expansión nacional arruinó los sistemas productivos como lo mostró la crisis del sector agropecuario y ganadero. Propició el uso extensivo de los recursos naturales, la economía de enclave y originó fuertes movimientos de población. Ya en 1985,comenzó el desplazamiento con 27.000 personas llegando hasta 412.553 en 2002 (Portafolio 2006m). En 1990 ,Colombia ya producía 40.100 hectáreas de coca sobre las 211.700 de los países Andinos , en 2003 producía más de la mitad.

• Fue juicioso formular la hipótesis que existió una repartición desigual del ingreso entre C, NC, IC, entre las Entidades Territoriales y los hogares:

a) Existían diez Departamentos cuyo producto por habitante era inferior a US $700 anuales y dos que tenían un PIB per cápita superior a US $5.000.
b) En el orden urbano ,la situación social se agravó.
Con el NBI, la población pobre en las siete (7) grandes ciudades pasó de 16.17% en 1986 a 11.46% en 1990. El índice de LP pasó de 40.7% en 1986 a 42.44% en 1990 y 43.74% en 1992. El número de los hogares por debajo de la línea de indigencia pasó de 6.51% a 8.80% en el área urbana, y de 28.84% en 1988 a 26.60% en 1992,en el área rural. En cuanto al porcentaje de la población por debajo de la línea de indigencia pasó de 6.51% a 8.80% en las siete (7) grandes ciudades.
c) En el orden regional, la Región Central tenía grados de indigencia menores que las demás: la población bajo la línea de indigencia era en 1993 de 22.93%, en tanto que en la Región Atlántica alcanzó 33.10%, en la Oriental 35.67% y en la Pacífica 36.12%.
d) En el orden nacional 40% de la población estaba por debajo de la línea de pobreza.

• Fue fundamentada la hipótesis de que la violencia se reactivó por la evolución desigual de los ingresos entre C (y1) y NC (y2), particularmente en el área rural. Igualmente, por la concentración de las oportunidades de inversión en algunos enclaves del territorio, ricos en recursos naturales.

En efecto, los municipios más violentos se encontraban entre 1980-1990 en la estructura rural (6). Se comenzó a tomar conciencia que los conflictos sociales y la violencia son más frecuentes en las áreas de mayor dinámica económica –por las vacunas, la extorsión, el chantaje y el secuestro-. Serios estudios mostraron que existía relación directa entre el número de asesinatos y el crecimiento del PIB en los departamentos. Otros, encontraron correlación entre la violencia y el aumento de la producción de algunos cultivos comerciales, como el banano. El DNP registró que las tasas de homicidio más elevadas se encontraban en aquellos sitios donde se desarrollaba la producción de petróleo, oro, esmeraldas o en donde se ampliaba la frontera agrícola.

La violencia fue claramente estimulada por los narcotraficantes, la guerrilla y los paramilitares, con entrelazamiento de complejas alianzas (7). Los cultivos de coca se concentraron en la estructura rural dinámica de colonización, particularmente de frontera--Caquetá, Arauca, Meta, Casanare, Putumayo, Guaviare y Vichada- y colonización interna -Antioquia, Bolívar y Norte de Santander-.

• Todo pareció indicar que la descentralización tuvo una relación compleja con el conjunto de las variables de las ecuaciones 1 y 5. Deprimió la economía, en un primer término, como se constató con la crisis fiscal del orden nacional y con el bajo nivel de ejecución de los fondos de cofinanciación. Obedeció a la baja capacidad de absorción local.

El ex Ministro de Hacienda Perry afirmó más tarde, que:

 “Se nos fue la mano en la Constituyente. Determinamos un crecimiento en las transferencias, en particular hacia los municipios, exageradamente rápido y no se previeron mecanismos más eficaces para asegurar la eficiencia del proceso. El país va a tener que ponerle cura a eso y va a tener que reformar la Constitución en ese campo” (Perry 1995).

Pareció razonable la hipótesis que la descentralización deprimió la economía en el mediano plazo. La bonanza petrolera de Arauca, a finales de los 80, mostró que


  este departamento no creció en forma diferente a lo acontecido con aquellos que no tuvieron bonanzas.

La descentralización creó incentivos al clientelismo y la corrupción y fortaleció el poder local. Explicó, la oposición del Gobierno Central a ella. Aumenta el nivel de satisfacción de NC (veredas, minorías étnicas, departamentos y municipios con bajo PIB per cápita). El Estado y la guerrilla compitieron por el control y el monitoreo de los recursos en el orden local, tratando de llenar el espacio de influencia que se habían tomado los narcotraficantes en los 80’s.

Los hallazgos se sintetizaron en el siguiente gráfico:



La estimación del modelo se presenta:

Las variantes del modelo se estimaron por MCO. Se estimó cada ecuación por separado porque no hubo suficiente información para estimar el modelo por ecuaciones simultáneas. Los efectos sobre los coeficientes son mínimos .
Variables
Yp: Ingreso potencial. ry: descentralización ingreso potencial.
E: Indice de Desarrollo Humano. rt: descentralización ingreso tributario.
V: Nivel de violencia. rg: descentralización ingreso guerrilla.
J: Justicia.
r: Descentralización.
y1: Ingreso sociedad cooptada.
y2: Ingreso sociedad no cooptada.
y3: Ingreso sociedad ilegal criminal.




Los cuadros anteriores resumieron de los principales resultados:


• Las tres variantes mostraron que algunas relaciones son estables. Se repiten al hacer análisis de “sensibilidad “ con las tres formas de agregación de C y NC. Se halla, pues, un “núcleo duro” de las conductas, pese a las debilidades estadísticas.

Las tres relaciones son: a) el ingreso de C estuvo estrechamente relacionado con la estructura productiva y su aumento generó progreso en el bienestar -en el sentido de las variables de Generación I- y amplió la capacidad productiva de la economía; b) los ingresos de C, NC, IC se relacionaron positivamente con el desarrollo; c) el aumento de la capacidad productiva se relacionó negativamente con la descentralización.

• La primera relación indicó que el acrecentamiento del esfuerzo empresarial de C se relacionó con el aumento de la capacidad productiva y con el bienestar de la población.

• Las actividades de C fueron productivas. Las que se orientaron a la búsqueda de las rentas-privilegios circularon en la economía como ingresos legales y legítima o ilegítimamente ganados. Potenciaron la demanda agregada. El aumento de esta demanda incentivó la producción y satisfizo las necesidades de IC, promoviendo gran complementariedad entre C e IC y la evolución tendencial de su ingreso fue paralela.

• El impacto social de las obras de infraestructura -barrios con servicios, educación, carreteras…- de C fue desigual. La ampliación de la infraestructura productiva fue polarizada. La expansión de las actividades ilegales -guerrilla, paramilitares y narcotráfico- obligó al Estado a fortalecer su presencia en zonas de muy bajo NBI y a dar prelación a la inversión y al gasto social (PNR, DRI, ley 12/86). Las tendencias mostraron que C -al tener el control de muchos instrumentos de la política económica- hizo un manejo prudente y sensato de las crisis económicas. Más no de las crisis societales. Nunca se buscaron ME..

• La segunda relación mostró lo esperado para C e IC. Para NC se anticipó que su importancia fue sólo funcional, y no generadora de ingresos para financiar el desarrollo. El mecanismo de generación de los ingresos de C, NC, IC hizo que cada una participe en el aumento del propio bienestar de sus redes. No tuvieron estrategias complementarias o sea que no hubo un Proyecto Nacional.

Sus fines fueron distintos e incluso contrapuestos. IC destruyó infraestructura en el orden local, pero en algunos casos amplió la frontera del país. NC desarrolló formas de acción comunitarias que permitió el mejor funcionamiento de los mercados con el apoyo de las Ong’s y de la economía solidaria. Además, varios gremios-regiones-sectores pasaron a integrar esta sociedad a partir de 1991, por la desaparición de las rentas-privilegios. C pudo integrar algunas zonas aisladas al país para extender el mercado como la Zona Bananera.

• La tercera estimación confirmó la estrecha relación que existe entre el crecimiento de la capacidad productiva y la descentralización.

Mostró la inercia que tiene el modelo centralista, que generó el crecimiento hasta la década de los 70’s. Ante los cambios estructurales de la sociedad -surgimiento de IC como actor independiente y descentralizado- el Estado comenzó a adecuar la estructura al nuevo modelo. El proceso condujo a la Reforma Constitucional de 1991,que fortaleció la descentralización política, administrativa y financiera sobrepasando el modelo de la descentralización del gasto de los 80 (PNR, DRI, ley 12/86…)

• Se encontró que la justicia se relacionaba de forma negativa con el nivel de ingreso agregado, con la capacidad productiva y el nivel de desarrollo. Esta relación es nueva y paradójica. Estudios anteriores habían correlacionado la violencia en el orden nacional y local con el crecimiento económico, nunca la crisis de la justicia con el desarrollo.

El narcotráfico se había tomado las instituciones.


2.2. Las Grandes Tendencias del Modelo de la “Creación Destructora” (1980-1990).


La estructura de los riesgos –el precio por unidad de riesgo- que enfrentan las ramas y los agentes de C, NC, IC es inversamente proporcional al grado de captura que tienen del Estado y de la criminalidad que ejercen (Cuadro 31 y Cuadro 32 del libro “El Estado Lego” 2007…). Estos riesgos se modificaron con la Apertura y con la Nueva Constitución de 1991 tras haber propiciado la temible expansión del narcotráfico. Igualmente el punto de quiebre entre captura y criminalidad en estos cuadros se volvió de lógica difusa (fuzzy logic).

En el período 1980-1990 y sobretodo a partir de 1985-1986 años de atracción de caos:

- El ingreso de C y de IC -acoplados- crecieron más que NC. En C, el ingreso de los GGE compensó la disminución de los Auxilios Parlamentarios. Fue notable el repunte del crecimiento de los GGE (y de C) entre 1989 y 1994, ligado al fuerte aumento del gasto y de la inversión pública durante el Gobierno de Gaviria.

Los GGE cambiaron su estrategia después de la Apertura. Además de beneficiarse de las rentas y de los privilegios fiscales –pues perdieron ventajas de protección en el comercio exterior-, buscaron el beneficio de las Concesiones estratégicas por parte del Gobierno: el control del ahorro financiero institucional y de las tecnologías de punta.

- El ingreso de IC predominó sobre C con respecto al desarrollo. C tuvo gran influencia sobre la violencia y la justicia. Las relaciones entre C e IC manipularon la gobernabilidad política y económica. La justicia débil y bajo coacción fue condición necesaria de la expansión de IC y de los privilegios de C. Se presentó un trade-off entre el crecimiento/desarrollo y la justicia: a menor eficacia de la justicia bajo coacción, mayor fue el crecimiento que se dio por la ventaja competitiva de los Carteles de la Droga. En su conjunto, la sociedad se comportó como si hubiera existido un “pacto silencioso ad hoc” para mantener el auge de la economía.

Por ejemplo, en el orden urbano, las autoridades de la planificación y la zonificación hicieron grandes concesiones a los urbanizadores y mafiosos para rentabilizar sus proyectos -normas urbanas laxas, mayor densidad- y el lavado de dinero. Iguales concesiones se efectuaron en materia de aduanas, medio ambiente, etc.

Paradójicamente no se registró un trade-off entre el crecimiento/desarrollo y la violencia.

Se reveló una nueva lógica de evolución social: la relación negativa entre el crecimiento/desarrollo y la justicia.

Dicho hallazgo concordó con el hecho que algunos países prospectos del desarrollo con mayor crecimiento mostraban mayores niveles de corrupción. Entre 1980 y 1992 estos países crecieron a las siguientes tasas: Indonesia 4%; Pakistán 3.1%; Venezuela -0.8%; Brasil 0.4%; Filipinas -1%; India 3.1%; México -0.2%; Malasia 3.2%; Tailandia 6%; China 7.6%; Colombia 1.4%. La calificación que daban los periodistas e industriales de EUA sobre los países con mayor grado de corrupción arrojó los siguientes guarismos: Colombia 3.44; México 3.18; Italia 2.99; Tailandia 2.79; India 2.78; Filipinas 2.77; Brasil 2.70; Venezuela 2.76; Pakistán 2.25; China 2.16; Indonesia 1.94. Tradicionalmente en Colombia se había relacionado crecimiento con violencia.

El estudio reveló que la generación de los ingresos de la C e IC-legítima o ilegítimamente ganados- originó los siguientes hechos:

- El ingreso de C estuvo relacionado positivamente con la estructura productiva y su aumento generó acrecimiento en el bienestar -con las variables de generación I- y amplió la capacidad productiva.

- El ingreso de C y en menor grado el de IC tuvieron gran influencia sobre el funcionamiento de la justicia y el nivel de la violencia.

- El aumento general de los ingresos de la Triple Sociedad se correlacionó positivamente con la desconcentración de la producción, de la guerrilla y de la descentralización tributaria.

- NC fue frágil porque no tuvo poder económico ni político. La mayoría de los colombianos no participaron del desarrollo. Los gremios-regiones-sectores eran parte de C antes de la Apertura; después por la pérdida de sus privilegios formaron parte de NC.

En el orden internacional. El crecimiento económico de la década de los 80’s fue más dependiente de IC. Igual ocurrió con la descentralización. No fue posible articular en el orden internacional los procesos políticos, económicos, de DDHH y ambientales para llevar a cabo una lucha sinérgica y combatir el narcotráfico. Las Certificaciones se dieron independientes y sin tener en cuenta la sinergia de las decisiones: el FMI y el BM en materia Económica, EUA, la UE y la ONU en materia de Narcotráfico. Las Ong’s internacionales comenzaron a luchar por la defensa de los DDHH ,sin gran eco en el orden nacional hasta la Caída del comunismo.

En el orden interno. La descentralización política y fiscal –con la Elección Popular de Alcaldes ley 78 de 1986, la Ley 24 de 1988 sobre la Descentralización de la Educación,la Ley 57 de 1989 con la creación de la Financiera de Desarrollo Territorial, la Ley 29 de 1989 y la Ley 10 de 1990 con la Descentralización de la educación y la salud entre otras- comenzó a convertirse en el “nuevo pacto de legitimidad interna”.

Aunque la descentralización pudo disminuir el crecimiento económico en el corto plazo -al no utilizar economías de escala y por los costos de aprendizaje-, superadas estas restricciones se pensó que el crecimiento global sería mayor en el mediano plazo.

Lo que no ocurrió.

La desconcentración productiva fue lenta –liderada por el narcotráfico y por la explotación petrolera y minera- y no hay estudios que prueben que la descentralización de las competencias y los recursos afectó positivamente el crecimiento. IC siguió y reforzó el patrón de expansión de la descentralización y de los enclaves energético y buscó rentas por la coacción que profundizó el conflicto militar. IC –narcotráfico, guerrilla, paramilitares y políticos corruptos- se localizó y “secuestró” las zonas donde las ventajas competitivas internacionales eran las más idóneas para los empresarios legales e ilegales. Es decir, estas ventajas determinaron el patrón de la localización de IC. El Estado llegó tardíamente a ejercer su control, orientado vigorosamente hacia ellas el gasto público y profundizando el conflicto.

No se demostró que los recursos hubieran sido mejor utilizados en el orden nacional que en el regional y local. La globalización de la crisis en Colombia mostró que era indispensable una estrategia de Ordenamiento del Territorio –territorio, población, seguridad y recursos- que protegiera los intereses de la sociedad civil para que ésta no quedara “secuestrada” por IC. El modelo vigente comenzó a ser el de la redistribución forzada del ingreso de C, NC, IC por la corrupción y la violencia (Cuadro 47 del libro “El Estado Lego” 2007).

No ocurrió, no se mejoró la justicia ni se rescató la confianza ciudadana.

 La segunda parte de este articulo estara disponible en el siguiente blog,  
 
Referencias

1. Cálculos propios con base en DANE (1995).
2. Crear un índice agregado aceptable no fue posible por las dificultades de obtener información confiable.
3. Darwin desarrolla el concepto de territorio neutro en la lucha de las especies y coincide que las especies de los territorios neutros corren el riesgo de ser aniquiladas porque el tamaño de su población es débil Darwin (versión 1992, 228).
4. Medida por el número de frentes
5. Un cálculo conservador hecho en 1992 llegó a la conclusión que el ahorro nacional desviado o destruido por la Guerra Interna sobrepasaba 5.76% del PIB. Los gobiernos habían avanzado en la Apertura y en la reforma del Estado, pero poco en materia de seguridad y paz. Revéiz et al. (1994).
6. La estructura rural atrasada (103); colonización (69); campesinado medio (84); agricultura comercial y empresarial (31); municipios con estructura urbana (24).
7. a) De los 437 municipios que tenían presencia guerrillera en 1991, 287 (66%) no tenían otros grupos. En 88 (20%) se detectaron cultivos ilegales y/o laboratorios. En 30 (7%) se detectaron grupos de autodefensa. En los 27 restantes (6%) además de guerrilla había grupos de autodefensa y cultivos o laboratorios. El 4.17% de los municipios con presencia guerrillera eran ciudades mayores y áreas metropolitanas, 7.64% ciudades intermedias; 27.78% municipios pequeños; 60.42% núcleos rurales aislados. b) Los grupos de autodefensa, cuya área de influencia coincidía con la guerrilla, tenían presencia en 80 municipios, 88% de ellos en zonas deprimidas. c) Había en 1991 189 municipios con cultivos ilícitos y/o laboratorios, 85% en zonas rurales de escaso desarrollo.
8. Las restricciones de información también implicaron que no se realizaran correcciones a los estimadores de MCO.


1/08/2012

La Distancia al Centro del Poder


Introducción

El concepto y el algoritmo de la "' Distancia al Centro del Poder"" es fundamental para comprender la evolucion de la crisis actual en sus dimensiones Etico-politica,Clasica, Sistemica ,de Confianza y Legitimidad. Que tanto y con que mecanismos, los Estados son capturados por los 1318 bancos y grupos financieros que,segun la investigación del Swiss Federal Institute of Tehnology, representan el 20% de los ingresos globales y tienen estrechos vinculos,en promedio,con 20 compañias y solo 147 de ellas capturan 40% de las ganancias globales (El Espectador 22 noviembre de 2011).De que manera Wall Street influye sobre el Gobierno ,el Congreso y los Reguladores en USA,segun los trabajos de Stiglitz y de mucchos investigadores. De que manera,con que regularidaes y algoritmos logró crearse la Tunis Connection,descubierta en una valiosa encuesta sobrelas redes franco-tunesinas ligadas al gobierno dictatorial de Ben Ali,brillantemente descrita en el libro de Bredoux y Magnaudeix 2011,comentado por Mediapart, con que configuración se estructuró la concentracion autoritaria de la pobreza y del poder en Egypto, Libia Siria que desencadenó ""la Primavera Arabe"'?

O,cual es la Distancia al Poder delos lobbys legales e ilegales en los paises de America Latina que conducen a altos indices de pobreza, miseria y concentracion de la riqueza,el ingreso, el poder y los riesgos?
Cual es la situación de la mujer en el mundo, particularmente en los paises islamicos y que se espera en el futuro?

He revisado los trabajos de Hofstede (1991) y he realiado una analogia, paralelismo o metáfora con el de William Alonso (Location and land Use 1970) para reflexionar sobre el tema. La distancia al poder es fundamental para dilucidar la existencia de la sociedad cooptada (N), no cooptada (NC), IC (Ilegal Criminal) y de los mesocontratos y opciones.


La distancia al poder resulta del fitness cultural de un país, de su software mental (Hofstede 1991). La cultura no es una combinación de las propiedades de un “ciudadano promedio” ni de una “personalidad modal”. Es el conjunto de reacciones de los ciudadanos con su propia programación mental (software).

La distancia al poder se puede analizar desde el ángulo de la cultura y de la conducta de las organizaciones, o desde el ángulo de la captura y amenaza del Estado por parte de C, NC, IC.

En el caso de Amárica Latina (A.L.) la distancia al poder se materializa en la imagen del Caudillo –el Centro– que es española e hispanoamericana, tal vez de origen árabe donde no se ha instituido una legitimidad suprapersonal (Paz 1998, 330).

La imagen de la autoridad mexicana, por ejemplo, se inspiró del patriarca y del macho, el Señor Presidente y el Caudillo. El Caudillo es heroico, épico es el hombre que está más allá de la Ley, que crea la Ley. El Presidente es el hombre de la Ley: su poder es institucional. En A. L. el caudillismo ha sido y es el verdadero enigma del sistema de Gobierno latinoamericano. El caudillismo, concebido como el remedio histórico contra la inestabilidad, es el gran productor de inestabilidad en el continente. La inestabilidad es consecuencia de la ilegitimidad. Después de cerca de dos siglos de Independencia de la Monarquía Española nuestros pueblos no han encontrado todavía una forma de legitimidad (Paz 1998, 331).

En Colombia el capitalismo político fue diferente. Aunque existió el caudillismo, la democracia formal –tras largas hegemonías conservadoras y liberales– se aclimató con el Frente Nacional. En este modelo cooptado el Estado es débil –el Sistema de Justicia y el Congreso– frente a los grupos de poder pero la institución presidencial es fuerte pues actúa como el árbitro dispensador de privilegios –Lleras Camargo, Lleras Restrepo, Pastrana Borrero, López Michelsen–, el “maestro de ceremonias” –Turbay Ayala, Betancur– o el “guía turístico” –Pastrana Arango–, “reformador ilustrado autoritario” –Gaviria, Uribe–, según el talante moral de cada Gobierno. Tras la intensificación del conflicto armado a mediados de los 80’s –guerrilla, narcotraficantes y paramilitares– y el fracaso de los procesos de paz de los Gobiernos, con la Administración Uribe se instauró una “democracia autoritaria” –que va más allá de la Ley y que crea la Ley– cuya prioridad es la seguridad democrática (Revéiz 1989, 1997, 2007). Como en el conjunto de America Latina (A. L.) no se ha creado una legitimidad estable, pues la sociedad está fracturada en C, NC, IC.

Las ideas expuestas a continuación han sido recogidas en la publicacion del libro El Estado Lego y la Fractura Social,

1. La Distancia Cultural y de la Conducta de las Organizaciones.

La metodología que creó Hofstede en los 80’s para estudiar el software mental de la cultura de las organizaciones, es útil para analizar a Colombia (1). Incluye la distancia al poder y la desigualdad social, el individualismo versus el colectivismo, el grado de machismo en la Sociedad y la elusión de la incertidumbre (2).

a. La Distancia al Poder y la Desigualdad en la Sociedad.

Mide diferentes ángulos de la desigualdad en la Sociedad, “más igual que otros”. Es una de las dimensiones –olvidada hoy por el neoliberalismo– clave para fundamentar el consenso social. El índice de distancia al poder (IDP) incorpora las diferencias sobre las Normas generales, la familia, la escuela y el sitio del trabajo. Pesa la diferencia –en países y culturas– entre pares de padre-hijo, profesor-estudiante, jefe-subordinado, autoridad-ciudadano (Hofstede 1991).

La distancia al poder se puede definir hasta qué punto los miembros menos poderosos de las instituciones y las organizaciones de un país esperan y aceptan que el poder esté desigualmente distribuido (Hofstede 1991). En el campo político y de las ideas, una débil distancia al poder significa que el uso de la violencia en las políticas domésticas es raro y que los gobiernos son pluralistas y basados en los resultados de las mayorías. Una amplia distancia al poder lleva a que los conflictos políticos domésticos frecuentemente conducen a la violencia, y que los gobiernos son autocráticos u oligárquicos basados en la cooptación (Hofstede 1991).

Una débil distancia al poder significa –entre otras– que las personas piensen que las desigualdades deben ser reducidas mientras que una amplia distancia al poder significa que las personas piensan que las desigualdades son esperadas y deseadas. Una débil distancia al poder significa que los padres tratan a los hijos como iguales en tanto que una gran distancia al poder hace que los padres les enseñen a los hijos obediencia. Una débil distancia al poder hace que la jerarquía en las organizaciones signifique desigualdad de los roles, establecida por conveniencia. Una gran distancia al poder significa que la jerarquía en las organizaciones refleja la desigualdad existencial entre los de arriba y los de abajo. En una débil distancia al poder la descentralización es consensual y en una amplia distancia al poder la centralización es popular.

En una débil distancia al poder los privilegios y los símbolos de estatus son desaprobados. En una amplia distancia al poder los privilegios y los símbolos de los dirigentes son esperados y populares (Hofstede 1991).

El resultado del PDI para 50 países y 3 regiones varió entre 104 –mayor distancia al poder: Malasia, Guatemala, Panamá, Filipinas, México, Venezuela, Países Árabes, Ecuador, Indonesia– y 11 –menor distancia al poder: Finlandia, Noruega, Suecia, República de Irlanda, Nueva Zelanda, Israel y Austria–. Colombia ocupó el puesto 17 de gran distancia al poder con 67 puntos cercano al Salvador, Turquía, Bélgica, Perú y Tailandia.

b. El Individualismo versus el Colectivismo.

Las sociedades individualistas no sólo practican el individualismo, lo consideran superior a otras formas de software mental. Esta conducta mental es válida en la etapa neoliberal, ya que puede existir economía globalizada con conductas diferentes de los individuos, dependiendo de los grupos o de las subsociedades. En los mismos colectivos coexiste la mentalidad tradicional con la moderna y la contemporánea.

La nueva dimensión del individualismo –según Hofstede– tiene que ver con las sociedades en las cuales los lazos entre los individuos se han perdido: cada uno se ocupa de sí mismo, primero de él mismo o de ella misma y de su familia inmediata. El colectivismo –su opuesto– tiene que ver con las sociedades en las cuales las personas desde su nacimiento hacia delante se integran en un fuerte y coherente grupo, el cual en el transcurso de su vida continúa a protegerlo en contraprestación de una lealtad incuestionable (Hofstede 1991). En el caso de Colombia se entiende a que hay no sólo poder del Estado sobre el individuo sino de la subsociedades, C, NC, IC, aunque la economía esté globalizada.

Esta conducta cultural se midió en 1980 con el índice de individualismo (IDV) para 50 países y 3 regiones. EUA sacó el primer puesto de individualismo con un puntaje de 91 –Suecia y Francia 71, España 51 (20° puesto)– y Colombia, Venezuela, Panamá, Ecuador y Guatemala ocuparon los puestos 49, 50, 51 52 y 53 con IDV entre 13 y 6. Este bajo índice de individualismo sustenta nuestra visión de que C, NC, IC fortalecen el clientelismo y que la familia ampliada persiste pese a la globalización (Hofstede 1991).

c. Diferencias entre la Masculinidad y la Feminidad en la Sociedad.

Se midió para 50 países y 3 regiones el índice de masculinidad de la Sociedad-MAS. A diferencia del índice de individualismo, la masculinidad no se relacionó con el grado de desarrollo económico ya que se encontraron países ricos y pobres masculinos y femeninos.

Colombia –con rango 11/12– tuvo un puntaje de 64 en este índice –el más alto fue Japón con 95 y los más bajos fueron Suecia y Noruega con índices de 8 y 5–, en este caso EUA tuvo un índice de 62 cercano al de Colombia.

Estudios más recientes muestran que Colombia avanzó en el índice de potenciación del género IPG172 –ranking 31– frente a EUA –ranking 8– mientras permanece retrasado en el IDH –Colombia ranking 57 y EUA 3– y el índice de desarrollo relativo al género IDG –Colombia 51 y EUA 3– (PNUD 1999) (3).

d. Eludir la Incertidumbre.

Eludir la incertidumbre es el mayor o menor grado en que los miembros de una cultura sienten la amenaza por la incertidumbre o por las situaciones desconocidas (Hofstede 1991, 113). Esta visión fue superada por la revolución neoliberal que llevó a que el Estado Benefactor cediera el paso al Estado Regulador de Riesgos (Revéiz 2007).

Eludir la incertidumbre no debe ser confundido con la aversión al riesgo. Incertidumbre es al riesgo lo que la ansiedad es al temor. Temor y riesgo están orientados sobre algo específico: un objeto en el caso del temor, un evento en el caso del riesgo. El riesgo se expresa a menudo como un porcentaje de probabilidad que un evento particular pueda pasar (Revéiz 2007). La ansiedad y la incertidumbre tienen ambos sentimientos difusos.

La ansiedad no tiene objeto. La incertidumbre no tiene una probabilidad vinculada a ella. Tan pronto como una incertidumbre se expresa como riesgo, cesa de ser fuente de ansiedad. Más que reducir el riesgo, esquivar la incertidumbre se dirige a reducir la ambigüedad (Hofstede 1991).

En el índice de eludir la incertidumbre entre 50 países y 3 regiones, Colombia tuvo un UAI –Uncertainty Avoidance Index-de 80 y EUA de 46, siendo el más alto Grecia con 112 y el más bajo Singapur con 8 (Hofstede 1991).

La incertidumbre se refirió a las Normas generales, a la familia, a la escuela y al sitio de trabajo. Vale la pena destacar que la baja elusión de la incertidumbre está caracterizada entre otras cosas por “la incertidumbre es una característica de la vida y cada día está aceptada como llega” y “no debería haber más reglas que las que son estrictamente necesarias”. La alta elusión de la incertidumbre se caracteriza por “la incertidumbre inherente a la vida se toma como amenaza continua que debe ser combatida” y “existe necesidad emocional de reglas, aún si éstas nunca funcionan”. Por eso las críticas al TLC.

La conclusión muestra que Colombia tenía en 1980 alta distancia al poder (17 sobre 53), alto grado de control del grupo sobre los individuos, alto índice de masculinidad –machismo– (11 sobre 53) y una cultura en la cual existe un sentimiento de amenaza por la incertidumbre y las situaciones desconocidas que provienen del terrorismo y la seguridad.

2. La Distancia al Poder como la Captura del Aparato del Estado.

a. La Teoría y el Modelo de Ocupación del Espacio del Poder.

La fractura social C, NC, IC tiene como rasgo fundamental la competencia por la centralidad, o sea por estar más cerca del Presidente –Caudillo– para obtener las rentas y los privilegios.

La lógica de la centralidad del poder funciona como los modelos de competencia y el equilibrio de los hogares por el uso de la tierra en las ciudades, la centralidad (Alonso 1970) (4).

Las subsociedades C, NC, IC y sus redes compiten por estar más cerca del poder presidencial –dado el sistema institucional colombiano–. Al igual que preexisten preferencias de la localización de los hogares con relación al centro de las ciudades, existen preferencias de la localización de los grupos y las redes de C, NC, IC con relación al centro de poder.

Estas preferencias están determinadas por la distancia al poder del país: una amplia distancia al poder lleva a que los conflictos políticos domésticos frecuentemente conducen a la violencia, y a que los gobiernos sean autocráticos u oligárquicos basados en la cooptación. La curva de precios del poder a una distancia del centro –como la curva de precios de la tierra en las ciudades con un sólo centro– tiene forma similar a la campana de Gauss (Granelle 1970) (5). Si el poder es muy concentrado el precio del poder cerca del centro será muy alto y la curva tendrá un perfil elevado. Si la distancia al poder disminuye –el uso de la violencia en las políticas domésticas es raro y los gobiernos son pluralistas– se produce la disminución del precio del poder cerca del centro y se eleva en la periferia, o sea en los “strapontins” del teatro social, en nuestro caso para el tercer sector.

Una reversión en el sistema de apertura –que fomente la cooptación– producirá un efecto de congestión en la ocupación del espacio del poder desplazando la curva de precios hacia arriba y ampliando nuevamente el perímetro del Estado como ocurre con los perímetros urbanos (Granelle 1970).

El modelo funciona así:

y = pz + P(t)q + k(t)

La ecuación de presupuesto de una red o grupo GGE, narcotráfico, guerrilla, contrabando, gremios, políticos, tercer sector…es la siguiente:

y: ingreso.

pz: precio compuesto de bienes y servicios incluido el ahorro.

z: cantidad del grupo de bienes.

P(t): precio del poder a la distancia t del Presidente “maestro de ceremonias”. Equivale en el Modelo de Alonso a la cantidad de tierra a la distancia t del centro de la ciudad.

q: cantidad de poder. Equivale a la cantidad de unidad de espacio.

k(t): costos de transacción para tener acceso directo al Presidente. Incluye costos de pagos a los jueces, de ocultación de los expedientes, pago de intermediarios políticos. Equivale en el Modelo de Alonso a los costos de transporte –commuting costs– a la distancia t.

t: distancia al núcleo de poder. Equivale en el modelo a la distancia al centro de la ciudad.

Grafico 1. Distancia al centro del poder

Se obtiene un espacio de oportunidades –locus of opportunities– o una superficie de indiferencia S(z, q, t) en donde Alonso estudia los perfiles en tres dimensiones con relación a las coordenadas z, q y t (Alonso 1970, capítulo 2). Muestra entonces –con la superficie de indiferencia conocida– que si se conoce el precio del alquiler P0 que un hogar i acepta pagar en t 0 –en nuestro caso el precio que un grupo o red acepta pagar por poseer un espacio de poder cerca al centro– se puede establecer para el hogar –la red o el grupo– una curva de demanda que determina el precio P que se acepta pagar a cualquier distancia del centro. Así, las curvas de demanda de diferentes hogares –redes o grupos en nuestro caso– permiten su localización y por ello mismo los precios que pagarán los grupos y las redes en cualquier punto de la superficie del poder.

En la periferia de la ciudad –del espacio de poder en nuestro caso– el precio de la tierra ocupado por los hogares –en nuestro caso el precio de poseer un espacio de poder por parte de un grupo o red– es igual al precio del terreno agrícola –en nuestro caso el tercer sector, el de menor poder– porque la agricultura representa el único uso posible que se le da a la tierra y el tercer sector la actividad de NC que no tiene ningún grado de captura sobre el Estado y que muestra la menor rentabilidad económica.

Cuando una red o grupo escoge una localización hace un arbitraje entre el espacio de poder que él ocupa, los gastos para tener acceso directo al poder deseado con sus respectivos costos de transacción y los otros gastos de la canasta de bienes y servicios, incluida la inversión.

Ahora se presenta “el juego de ocupación del espacio del poder”. Espacio que tiene dueños u operadores –landlords en las ciudades– que ofrecen una cantidad de espacio decisorio localizado a una distancia del centro a un precio dado. Ese espacio de poder incluye espacio de decisión –mesocontratos y opciones– que son cada vez más rebuscados a medida que se aproxima al centro. Entre esos espacios decisorios los más cercanos al centro son la capacidad de agilizar la extradición –el Presidente puede aplazarla por un acto administrativo–, la capacidad de frenar una Reforma Agraria o de no dejar reparar las víctimas del desplazamiento, los privilegios de las conseciones bancarias o de los servicios públicos a 1/3 del precio de la bolsa, el freno a las investigaciones judiciales, las exenciones tributarias y los subsidios directos…

La escala de gradación de estos espacios es la misma de la línea de exclusión, captura, corrupción y criminalidad antes y después de la globalización. Los delincuentes que amenazan el Estado y pagan por su captura están en la base inferior de los cuadros –las redes de IC– y tratan de lavar los delitos de la parte derecha.

Las redes y grupos que menos capturan el Estado –o que tienen pequeños privilegios como el imperativo constitucional y el salario mínimo– están en la parte superior del cuadro y en la periferia del poder. El precio de oferta y la capacidad ofrecida por los operadores o dueños del espacio político –los landlords en la ciudad– deben equilibrarse con la demanda de las redes y grupos de poder –GGE, gremios y sindicatos, tercer sector, políticos, narcotraficantes, guerrilleros, contrabandistas, delincuentes de cuello blanco…– Resulta una configuración que ocupa el espacio político a partir del centro. Los GGE y los gremios, los delincuentes de cuello blanco se encuentran cerca del centro y después en la periferia ocupan espacio los sindicatos, el tercer sector, los campesinos que venden productos no transables, en general NC1 (6).

El juego de ocupación del espacio del poder se ilustra con la localización de 7 jugadores. Existe una ilimitada oferta de espacio político, económico y de negocios representada por mesocontratos y opciones. Esta oferta tiene 4 localizaciones de distancia al centro t1, t2, t3, t4, en donde t4 es la más lejana. Estas cuatro parcelas de poder –o de terreno en la ciudad– son poseídas por 4 operadores del Estado L1, L2, L3, L4 (7) –landlord en la ciudad–.

Cada uno de estos operadores busca maximizar el precio de su parcela de poder –de tierra en el caso urbano–. Subastan su parcela de poder –su tierra– entre grupos de poder que desean ocuparlas –GGE, gremios y sindicatos, tercer sector, políticos, narcotraficantes, guerrilleros, contrabandistas, delincuentes de cuello blanco–. En este modelo simplificado –y en el escenario institucional más pesimista– sólo 4 jugadores logran ocupar el espacio: GGE, narcotraficantes, guerrilleros, contrabandistas y delincuentes de cuello blanco. En la ocupación prevalecerá la rentabilidad del sector. Los sectores más rentables GGE (f) se localizarán más cerca del centro en t1, los gremios (i) en t2, los funcionarios públicos (b) en t3 y los grupos no cooptados (nc) en t 4. Se logra así una situación de equilibrio, cuando la economía es legal. El modelo se modifica cuando se deteriora la Tasa de Cambio Moral λ e IC ocupa un lugar hegemónico en el poder como aconteció en el Gobierno Samper. En ese Gobierno los GGE (f) –que financiaron la primera vuelta de la campaña– fueron desplazados por IC –el cartel de Cali– que financió 6 millones de dólares de la segunda vuelta presidencial. En las campañas de 1990-1994 quedó una “cripta” en la Fiscalía de 42.000 cheques girados por IC a los políticos con una inversión aproximada de 233 mil millones de pesos –291 millones de dólares– y los políticos condenados dentro del proceso 8.000 sumaron cerca de 500 mil votos equivalentes al 8% de la votación del Senado en 1994 (López, Claudia 2006).

El modelo se vuelve inestable por la selección adversa y el riesgo moral. La selección adversa resulta de la imperfección de la información. Los agentes con más riesgos, tenderán a asegurarse más. El operador del Estado no conoce toda la información sobre el agente comprador, en este caso el narcotraficante o sus intermediarios. Por ello hay la posibilidad de que cubra su riesgo, o que se descubra. En el primer caso el grupo narcotraficante, por encontrarse a la misma distancia del poder que un grupo financiero deberá pagar una prima k> 1. Igualmente aplica el riesgo moral. Los agentes que ya están asegurados reducen los incentivos para evitar o prevenir un suceso arriesgado. Ha ocurrido en el actual proceso electoral de Colombia con dos grupos favorables (7) al Presidente Uribe. Colombia Viva tiene 10 congresistas, 27 alcaldes y 44 concejales. Apertura Liberal tiene 5 congresistas, 24 alcaldes y 444 concejales. Ambos tienen un potencial electoral de 2 millones de votos equivalente al 20% de la última votación del Senado. Estos dos grupos se sentían tan fuertes apoyando la reelección del Presidente que no tomaron las medidas para purgar de sus listas candidatos vinculados con el narcotráfico y los paramilitares. Estaban tan asegurados que bajaron sus incentivos para prevenir los riesgos de la sanción social y electoral (López, Claudia 2006).

Referencia

1. Este estudio clásico partió del análisis de valores con base en una encuesta de la multinacional IBM, que le sirvió para comparar valores-cultura-país-indicadores.

2. Para Octavio Paz la figura del padre –el centro– se bifurca en la dualidad de patriarca y de macho. El patriarca protege, es bueno, poderoso y sabio. El macho es el hombre terrible, el padre que se ha ido y que ha abandonado su mujer y los hijos. Paz (1998, 331).

3. Incluye indicadores como los escaños ocupados por mujeres en Parlamentos, las mujeres en puestos ejecutivos y administrativos, las mujeres en puestos profesionales y técnicos y el PIB real per cápita de las mujeres en términos de PPA en dólares PNUD (1999).

4. Haremos una analogía entre el modelo de equilibrio de los hogares por el uso de la tierra en la ciudad con el equilibrio de las sociedades, redes y grupos C, NC, IC por el uso del poder centralizado.

5. Las curvas de indiferencia representativas de la conducta de cada hogar –red o grupo en nuestro caso– se asimilan a rectas de pendiente p que es el precio atribuido por cada hogar –grupo o red en el caso del poder– a una unidad de su tiempo en el curso de sus desplazamientos más frecuentes. Para C y NC la parte del presupuesto que puede ser dedicada a una economía de tiempo no siempre puede crecer y llega el momento en donde el precio de la unidad marginal de tiempo decrece Granelle (1970, 70). Para IC no se aplica esta teoría porque tiene un exceso de recursos –el windfall del narcotráfico– que le permite satisfacer sus necesidades sin restricción de recursos.

6. En las ciudades las tierras urbanas cerca del centro único están ocupadas por las sedes de los bancos y las compañías de seguros, las grandes multinacionales… y en la periferia de la ciudad los campesinos productores de bienes agrícolas para el consumo de la ciudad

7. Se puede asimilar a las empresas electorales que capturan parcelas de Estado, los senadores que controlan institutos, los paramilitares, guerrilleros y narcotraficantes que controlan territorios o instituciones locales.